Desde aquella lejanísima Recopa de 1962, excepción hecha del artificio de la Intertoto de 2007, el Atlético de Madrid no había conseguido volver a teñir el continente europeo de rojo y blanco. Lo tuvo cerca en el 74, estuvo a cinco minutos de la gloria absoluta, pero un tal Schwarzenbeck se encargó de forzar un partido de desempate que fue un paseo militar para aquel Bayern de Beckenbauer, Hoeness, Müller o Maier.
Fue en la noche del 12 de mayo, en la ciudad libre y hanseática de Hamburgo. Los Forlán, Agüero, De Gea, Reyes o Domínguez vengaron la triste imagen de la Recopa del 86 (derrota en la final por 3-0 ante el Dinamo de Kiev) o de la ya recordada final de Heysel del 74. Ajusticiaron al Fulham (2-1) con dos goles de un colosal Diego Forlán, precisamente el mismo futbolista que, con otros dos goles, uno en el Calderón y otro en Anfield, se había deshecho del Liverpool en semifinales. Y lo hicieron como es especialidad de la casa, con suspense, tensión y sufrimiento hasta los minutos finales. El segundo tanto del uruguayo llegó cuando la prórroga ya expiraba y la parroquia colchonera comenzaba a encomendarse a De Gea y a todos los santos. Cuatro minutos después de batir a Schwarzer por segunda vez, los atléticos tocaban el cielo después de haber vivido en el infierno.
En el camino, en el largo y tortuoso sendero, la maquinaria colchonera deglutió decenas de técnicos y varios puñados de futbolistas más que aptos que, por unas u otras razones, acabaron sucumbiendo ante el pesado lastre que parece suponer el escudo rojiblanco del oso y el madroño. Carlos Bianchi, Javier Aguirre, Goyo Manzano, Luis Aragonés… Proyectos ambiciosos, destinados al éxito pero que acabaron abrazando el más rotundo fracaso. Fernando Torres, Demetrio Albertini, Leo Franco, Mateja Kežman, Martin Petrov, Maxi Rodríguez, … Todos pasaron; todos, algunos entre comillas, fracasaron.
La segunda final de la temporada, la de la Copa de SM El Rey, llegó sólo unos días después del éxito de la Europa League. Aguardaba el Sevilla, equipo con reciente vitola copera, que finalmente terminaría imponiéndose a los rojiblancos (2-0), como para que el dios Neptuno no acabara aborreciendo las congregaciones masivas vestidas de rojo y blanco.
La culminación de un año soberbio para el equipo dirigido, y reconvertido, por Quique Sánchez Flores vino en el mes de agosto, con la conquista de la Supercopa europea frente a un Inter ya de Rafa Benítez. Después ya vendría lo de siempre, titubeos en la Liga, hundimiento en Europa, dudas sobre jugadores supuestamente claves, nervios… Nada a lo que no se esté acostumbrado en la ribera del Manzanares.







RSS
#1 kay dijo,
28 diciembre 2010 1:16 am
OFF topic: Bueno, espero que no siente mal, pero ya que siempre se critica al Arsenal tras perder contra un grande y se exageran los datos cabe recordar que contra los 3 primeros ha jugado 4 partidos y ha ganado 2 y perdido 2, menos uno todos fuera de casa. Y en premier a 2 puntos del primero con un partido menos (aunque los devils creo que también).
#2 Así fue la Liga: Atlético de Madrid (7º) » Diarios de Futbol dijo,
13 junio 2011 6:47 pm
[...] que parece imposible vivir con tranquilidad. Tras una temporada pasada en la que, por fin, un nuevo título llegó para rejuvenecer la sala de trofeos rojiblanca, el Atlético de Madrid se empeñó en echar por tierra el trabajo realizado unos meses atrás con [...]
#3 Adiós, uruguayo » Diarios de Futbol dijo,
30 agosto 2011 9:15 am
[...] Ocurrió en Hamburgo, un doce de mayo. Con la inconfundible melena rubia al viento de la noche alemana y ya en la prórroga del partido, Diego Forlán, el u-ru-gua-yo, celebraba con alborozo su segundo tanto de la noche, el que definitivamente derrotaba al Fulham inglés y daba al Atlético de Madrid un nuevo título europeo, cuarentayocho años más tarde. Fue quizá el momento más álgido como jugador rojiblanco del delantero de Montevideo. La imagen que quedará grabada durante generaciones. [...]
#4 Doce años sin impertinencias » Diarios de Futbol dijo,
26 noviembre 2011 12:50 pm
[...] quince entrenadores. Para pasarse una temporadita más larga de lo esperado en el infierno. Para alzarse con un título europeo. Para distanciarse más aún si cabe de su eterno rival madrileño. Y, sobre todo, para ahondar [...]
#5 La dosis mensual de movida colchonera » Diarios de Futbol dijo,
15 diciembre 2011 2:06 pm
[...] años interrumpida solo por breves y concretos capítulos de felicidad como el año del Doblete o la Europa League de hace dos temporadas, ha sido el técnico, Goyo Manzano. Colocado en el punto de mira por buena parte de la afición del [...]