Fútbol, narcotráfico y violencia en Colombia (1974-1995) Parte I

Aunque la legislación colombiana hable del tejo como el deporte nacional, no cabe duda alguna de que el fútbol es, al menos, el más popular. Pasatiempo habitual en las calles, levanta pasiones entre los millares de aficionados que acuden a los estadios o siguen los encuentros por televisión. Todo ello no supone ninguna diferencia con respecto al resto de estados latinoamericanos, ni a la práctica totalidad de todos los que pueblan el globo. Sin embargo, el fútbol sí estuvo cerca de conseguir en Colombia una victoria que nunca ha logrado en otro lugar.

El fútbol llegó a Colombia a finales de la primera década del siglo pasado. Viajeros y comerciantes británicos canjearon el futuro deporte rey a cambio de café y frutas tropicales en los puertos de Barranquilla o Santa Marta. Resulta cuanto menos curioso que el entretenimiento nacional llegara por mar, en un país que ha crecido de espaldas a éste. Su desarrollo fue tardío en comparación a los estados vecinos pero, al llegar de la mano del Bogotazo y La Violencia, ya adquirió en su nacimiento características de la vida política y social colombianas de las que nunca podría desprenderse. Se conoce a este período con el nombre de El Dorado, en clara referencia a la leyenda sobre la ciudad esplendorosa.

Como tal, el fútbol colombiano de los primeros 50 atrajo a base de talonario a los mejores futbolistas del continente y derrotó a los mejores equipos del mundo en los torneos amistosos que sólo entonces existían. El caso más célebre es el del Ballet Azul de los Millonarios de Bogotá, con Alfredo Di Stefano a la cabeza. El motivo principal de este éxodo fue la huelga de los clubes de ambas orillas del río de La Plata, en una época en la que todavía no estaba claro hasta qué punto el deporte de masas debía abandonar la senda del amateurismo.

Pero quitando la excepción de El Dorado, la historia de los éxitos del fútbol cafetero hasta principios de los años 80 es tan intrascendente como la resonancia de prácticamente cualquier otro aspecto del país en el marco internacional. A pesar de todo ello, en 1974 la FIFA le eligió como sede de la Copa del Mundo de 1986. El tiempo pasó, sin que la viabilidad de este proyecto convenciera a nadie, sospecha que se confirmó en octubre de 1982 cuando la FIFA envió el “cuaderno de cargos”: una serie de exigencias económicas e infraestructurales completamente inalcanzable. Tan sólo unos días después, el recién electo jefe del ejecutivo, Belisario Betancour, anunciaba la renuncia definitiva: «tenemos un montón de cosas que hacer y no disponemos de tiempo suficiente para atender las exigencias de la FIFA […] El Campeonato debería servir a los intereses de Colombia y no a las multinacionales del fútbol».

Con estas palabras, Betancour hacía referencia a los rumores sobre un boicot dirigido por Hermann Neuberger, vicepresidente de la FIFA. Tras él estaría la también alemana Adidas, una de sus mayores patrocinadoras, que amenazaba con dejar de serlo al considerar al estado sudamericano un mercado poco rentable. El periodista suizo Bertrand Zimmerman afirmó al respecto que «en Colombia, ocho de cada diez personas van descalzas, lo que resulta escasamente interesante para las grandes industrias de calzado».

Pero lo cierto es que, aparte del económico, había otros motivos palpables que desaconsejaban la elección. Entre 1974 y 1982 se consolidó la violencia en Colombia, gestada en la década anterior. La guerrilla M-19 se afianzó, con algunos de sus golpes más espectaculares como el robo de armas del Cantón Norte o la toma de la embajada de la República Dominicana. Igualmente, el resto de grupos armados colombianos (FARC, ELN y EPL) fueron en estos años cogiendo fuerza o reconstruyéndose. Bajo el gobierno de Julio César Turbay Ayala se aprobó el Estatuto de Seguridad, para intentar acabar de un modo represivo con estos movimientos armados, en una actitud encuadrada en el contexto sudamericano de aquellos años. La fórmula, como es de suponer en estos casos, ni solucionó el problema ni agradó a todos, incrementando además el problema de la estabilidad al sacudir los cimientos democráticos del estado.

Por ello, a pesar de que Turbay logró un fuerte apoyo económico del Grupo Grancolombiano de Jaime Michelsen Uribe, los avances en la preparación del Mundial de fútbol fueron prácticamente nulos, pasando a su sucesor la patata caliente de una renuncia que ya nadie podía evitar. La imagen exterior de Colombia, quien por aquel entonces era también la máxima productora mundial de marihuana, la convertía en el lugar menos indicado para organizar un gran evento internacional.

Texto original de Emilio Pons Guia, revisado y editado por Diarios de Fútbol.

foto: futbolsiemprefutbol.com


http://www.tb-credit.ru/news.html

27 Comments

  1. chimoeneas

    26 de noviembre de 2010 a las 11:42 am

    Grande el artículo. No sabía que Adidas había estado tan metida en la historia de Colombia 86… Si sólo nos enteráramos de un tercio de los asuntos turbios del fútbol… quizás dejaríamos de verlo!

    Felicidades a Emilio y esperando la próxima parte… que me temo que hablará de los dos Escobar…

  2. Alejandra

    26 de noviembre de 2010 a las 12:57 pm

    Bueno, este es el tipo de artículos o reportajes de deportes (fútbol, en este caso) que buena parte de los aficionados reclamamos y que tan poco suelen verse -debidamente documentados y contrastados- en los principales medios españoles que a ello se dedican. Enhorabuena a vosotros; y al resto, a ver si la cosa mejora en calidad.
    Un saludo.

  3. alberto owono

    26 de noviembre de 2010 a las 1:57 pm

    Ya estoy deseando que llegue a la década de los 90′.
    Rincón, Asprilla, Valderrama,…

    Saludos

  4. an_dario

    26 de noviembre de 2010 a las 3:20 pm

    Siendo colombiano nunca comprendí la dimensión de la famosa frase de Belisario Betancur respecto a «las multinacionales del fútbol» hasta ahora, a pesar de que dicha historia deba tener mucha más tela para cortar. Aunque de todas formas en Barranquilla se haya levantado el, aún hoy, estadio más grande de Colombia para que acogiera el mundial 86.
    Espero con ansias la segunda parte.

    P.D. Qué les motivó a publicar este post? Felicidades!

  5. dagtp

    26 de noviembre de 2010 a las 3:41 pm

    Al hilo del artículo, recomiendo el gran documental de la espn «the two escobars», en el que cuentan la historia del narcotraficante Pablo Escobar, y de Andrés Escobar el jugador asesinado tras marcarse un gol en propia en el mundial 94, además de explicar la situación de extrema violencia en Colombia a principios de 90, hablar de la gran selección colombiana de la época y de la relación del narcotráfico con el fútbol. Altamente recomendable

    http://www.youtube.com/watch?v=F_SJzrnWMUA

  6. Full Norbert

    26 de noviembre de 2010 a las 7:22 pm

    Muy buen artículo e interesante historia. No tenía ni idea de que Colombia fue declarada sede del Mundial ’86, ahora entiendo por qué México organizó dos Mundiales tan seguidos. La historia de los hermanos Escobar no la conozco en profundidad, sí que conozco que el hermano futbolista fue tristemente asesinado.

    Espero a más gente de Colombia comentando, ya que conocerán mucho mejor el tema y podrán aportar más cosas.

  7. an_dario

    26 de noviembre de 2010 a las 9:23 pm

    @Full Norbert

    Pablo y Andrés no eran hermanos. Andrés fue de los mejores defensas del país y nada tenía que ver con el tristemente célebre narcotraficante. Entiendo que el documental termine acabando por generar confusión.

  8. Kurono

    26 de noviembre de 2010 a las 10:49 pm

    Full Norbert, Andrés Escobar Saldarriaga no era hermano del infame narcotraficante Pablo Escobar Gaviria, coincidencia de apellidos por parte del padre nada más (bastante común en nuestros paises latinoamericanos). De todas formas, el Mundial del 86 ya estaba planificado para Colombia, para respetar la «rotación» de cedes continentales. El caso es que muchos dentro de la misma FIFA había quienes dudaban de la empresa colombiana (Hermann Neuberger el más señalado, más no el único), luego de 8 años de no concretarse ninguna obra en Colombia en del 86.

    Las duras condiciones de Neuberger, a cumplirse en noviembre de 1982 fueron:

    -12 estadios con capacidad mínima para 40.000 espectadores para la primera fase.
    -4 más, con capacidad para 60.000 para la segunda fase del torneo. (Gracias a ello se construyó el Metropolitano de Barranquilla).
    -2 de 80.000, uno para el partido inagural y otro para la final y última fase del campeonato.
    -Congelamiento de tarifas hoteleras a partir del primer día de 1986 para los honorables dignatarios de la Federación Internacional de Fútbol Asociado.
    -Un moderno tinglado de telecomunicaciones en la capital.
    -La emisión de un decreto que legalizara la libre circulación de divisas internacionales en el país.
    -Una robusta flota de limusinas a disposición de los directivos de la entidad.
    -Una red de trenes que permitiera comunicar a todas las sedes.
    -Aeropuertos con capacidad para el aterrizaje de aviones tipo jet en todas las sedes.
    -Una red decente de carreteras que permitiera el fácil desplazamiento de la afición.

    Como sea, en octubre del 82, Colombia renuncia a realizar el Mundial, al verse incapacitado al cumplir las exigencias. Otro tanto es debido al incremento de la violencia de las guerrillas, los grupos paramilitares y el narcotráfico con el asenso de Pablo Escobar en la escena del narcotráfico, dejando en mal lugar la opción Colombiana. Por último, un pasotismo inaceptable en este tipo de circunstancias, vamos, el Mundial estaba ganado desde 1974 y para el 82 solamente existía en construcción el Estadio de Barranquilla y paremos de contar (nada de aeropuertos, red vial y otras exigencias de la FIFA). Y tampoco había intención de continuar apoyando a Colombia por parte de Joao Havelange cuando hay elecciones en la FIFA a finales de 1982, todo para no perder su puesto. El testigo lo coge México, debido en gran parte a al positiva experiencia del 70 y que aun contaba con una excelente infraestructura debido a su experiencia como sede olímpica y como sede mundialista. Me gustaría que contrastaras estos datos, pero según parece hubo tanto graves problemas para organizar el torneo desde un inicio debido a la particular situación socio-cultural de Colombia, como intereses externos muy fuertes (Adidas) y políticos (Havelange,Betancour ).

  9. Full Norbert

    26 de noviembre de 2010 a las 11:03 pm

    Siento mi fallo, realmente estaba confundido.

    Muchas gracias por los datos Kurono, los consultaré en otro momento con más tiempo más que nada por adentrarme un poco más en la historia. Por lo que dices, (al margen de la violencia) deduzco que hubo algo de dejadez por parte de Colombia a la hora de construir estadios, ya que señalas que sólo el Metropolitano de Barranquilla estaba en fase de construcción. También veo que por parte de la FiFA las exigencias eran realmente exageradas, sabiendo perfectamente que Colombia no las podría cumplir en tan sólo 4 años. Me ha llamado mucho la atención el tema de los estadios, un total de 18. Sin ir más lejos y, si no me equivoco, en Sudáfrica hubo diez estadios que acogieron el Mundial, un número más que suficiente. La FIFA elaboró unas exigencias un tanto exageradas desde mi punto de vista para no conceder el Mundial a Colombia.

    Gracias por los datos.

  10. Hugo

    27 de noviembre de 2010 a las 1:10 am

    Excelente artículo, de esos que dan gusto ver por aqui, felicidades!

    @Kurono muy buenos datos vemos como casi todo esta en contra para que se realisace el torneo en Colomia desde el interior con sus problemas y el exterior con sus intereses

  11. tubilando

    27 de noviembre de 2010 a las 1:59 am

    Aunque en la época no existía la obligación de que todos los aficionados estuvieran sentados, me parece una barbaridad los requisitos de capacidad de los estadios.

    Como alternativas se presentaron México, Estados Unidos y, no estoy seguro, Canadá.

    Como curiosidad: España organizó en Mundial-82 de fútbol y Colombia el de baloncesto. En principio, en 1986 se cambiaban los papeles.

  12. Emilio Pons Guia

    27 de noviembre de 2010 a las 4:08 pm

    @chimoeneas, @Alejandra, @Hugo, @Full Norbert
    Muy amables. Yo también espero que entren más colombianos a comentarlo… y que no me caigan muchos palos.

    @alberto owono, @dagtp
    Todo llegará. De hecho el documental es una aprte importante del artículo. Aunque quizás verlo después de leerlo entero :P.

    @an_dario
    Se me ocurrió mandarlo aquí porque pensé que los deberes también podían servir para algo útil.

    @Kurono
    No entré a comentar el «Cuaderno de Cargos» entero para no extenderme. Pero ya que lo mencionas me gustaría especificar un par de cosas:
    Рdesde 1930 hasta el 2014, la ̼nica sede mundialista que hubiese podido cumplir las exigencias de 2 estadios de 80 mil y 4 de 60 mil fue Estados Unidos en el 94. Pero claro, todos fueron los suyos construidos originalmente para el f̼tbol americano o el b̩isbol.
    – además de los factores obvios como el tiempo y el dinero, hay que tener otros como la montañosa geografia y la legislación colombianas. La FIFA incluso decía que tenía que cambiarse las leyes si no coincidía con sus demandas.
    En cuanto a Havelange, tengo entendido que sí apoyaba a Colombia, aunque con la boca pequeña. No sé si porque presionaba la FIFA, los aptrocidores y/o por las elecciones que dices. Supongo que un sudamericano como él en un cargo tan importante de cara al mundo tendría la intención de lavar la cara del subcontinente después de todas las barbaridades que estaban pasando allí desde finales de los 60. De hecho, sudamérica organizó 3 de los 7 primeros mundiales, pero en los últimos 50 sólo volvió a tener uno, que además tuvo que vencer los intentos de boico de la COBA.

  13. an_dario

    27 de noviembre de 2010 a las 6:47 pm

    @Emilio Pons Guia

    Muchas gracias. Por lo de los palos, no te preocupes. Como el sol, la historia tampoco puede ocultarse con un dedo. Muchas gracias. Estos son los posts que valen la pena leer.

  14. Kurono

    27 de noviembre de 2010 a las 7:39 pm

    Pues gracias, estuve investigando un rato en la red y hay muchísimos colombianos que se avergüenzan de que los políticos de la época hayan dejado escapar esta oportunidad de organizar un campeonato del Mundo de Futbol.

    Bueno, al margen de una dejadez increíble por parte de las autoridades colombianas, ya que no hubo ni una obra importante entre el periodo de 1974 a 1982 (aunque, habían otros problemas como las guerrillas y el narcotráfico), tampoco Neuberger (y su gente) deseaba el Mundial en el país cafetero, puesto que las exigencias rayaban en lo surrealista. La cantidad de estadios era de 18, cuando únicamente en España para 1982, con 17; y el Mundial Korea-Japón 2002, con 20 estadios (10 por país) han cumplido con dicho requisito; todas las demás sedes mundialistas han tenido entre 4 (al menos los primeros torneos) hasta unos 14 estadios. Por ejemplo: el primer Mundial con 32 equipos, celebrado en Francia en el 98 únicamente tenía 10 estadios, el de Italia en 1990 eran 12, en Alemania 2006 fueron 12, Sudáfrica en el 2010, 10 estadios; era obviamente una maniobra bastante baja para decir que «carecían de capacidad organizativa». Y lo de exigir dos estadios de capacidad superior a 80,000 personas era un disparate; en Alemania para esa época solamente el Westfalenstadion poseía tal capacidad, en Inglaterra Wembley y el ya demolido White City Stadium; en España el Santiago Bernabeu y el Cam Nou; en Italia el San Ciro (Giusepe Meaza) y el Olimpico de Roma; en Brasil el Maracaná, en México el Estadio Azteca y en Estados Unidos hay varios, pero estadios que no son de Futbol.

    Otra situación era lo de exigir rutas de trenes, el gran problema de Colombia es que debido a su particular geografía esto se vuelve una misión tardada y complicada (demasiadas montañas, ríos, etc.) en esta época; hace 35 años una utopía. Y por último lo de las divisas, que simplemente ignoraba la legislación colombiana de la época, una cuestión para tocar el orgullo político (por un lado) y provocar malestar entre varios pobladores.

    Havelange, por un lado apoyaba la candidatura de Colombia y así mantener una imagen de «pro-latinoamericano» y mostrar simpatía por Alfonso Senior, máximo dirigente futbolístico de Colombia en esa época; pero por otra parte, como buen político, al observar las elecciones de la FIFA y para no perder su puesto, simplemente les dio la espalda.

    Ah, antes de olvidarlo, deberías mencionar la memoria de Alfonso Senior, el hombre que logró «El Dorado» con su Millonarios con Di Stefano a la cabeza y el mayor dirigente futbolístico del país cafetero. Senior fue el que logró que ganara la candidatura del Mundial la delegación colombiana en 1974, que final (y tristemente) no se realizó. Una frase llena de tristeza (aunque también noto algo de rabia en estas palabras) pronunciada por Senior cuando se supo que el gobierno de Betancour tiraba la toalla, fue:
    «Colombia es un país enano al que no le quedan bien las cosas grandes. Y la empresa de realizar el Mundial es un compromiso grande. Yo quería para Colombia algo de ese porte, y Colombia me falló»

  15. Kurono

    27 de noviembre de 2010 a las 7:49 pm

    an_dario, si tienes alguna información más, te lo agradecería, ya que al ser colombiano puedes poseer de primera mano algún diario o documento que explique a detalle lo que sucedió (o amplié todo lo que exponemos). Todos los datos que poseo los saqué de Internet, hacía un tiempo había leído sobre la no realización del Mundial en Colombia en 1986 y con este post me picó la curiosidad e investigué un poco. Gracias por tus comentarios (por cierto, no soy de España, soy de Guatemala)

  16. an_dario

    27 de noviembre de 2010 a las 10:07 pm

    @Kurono
    Te aseguro que un colombiano no hubiese escrito mejor todo lo que has expuesto.

  17. Kurono

    28 de noviembre de 2010 a las 4:45 am

    Gracias por el cumplido an_dario, ahora que leí a Gabriel García Marquez, me «empapo» en cultura colombiana y por supuesto me gustó averiguar sobre este periodo de la historia colombiana, más allá de la imagen del narcotráfico y guerrilla, situaciones culturales muy interesantes. Así, logro conectar el periodo anterior de la denominada «Violencia» (década de 1950) y el surgimiento de los primeros grupos guerrilleros (cuyas raíces vienen desde los años 30’s).

    PD: Es muy bueno, en sus ratos libres al leer un libro, averiguar un poco de las circunstancias socio-políticas del escritor en su época. Hice lo mismo con «Les Miserables» de Victor Hugo y leer sobre el periodo post-napoleónico, con H.P. Lovecraft y la situación de los Estados Unidos en los años 20’s y 30’s, con García Márquez y Colombia desde el fin de la guerra de secesión panameña (para la creación del canal) hasta los años 50’s, como estoy haciendo ahora al leer al Sábato y la Argentina de los periodos entre 1930 hasta 1950. Y cuando empiece a leer el Ulises de James Joyce (colosal obra que llama mi atención), ya tengo por ahí mi historia de Irlanda desde 1900 hasta la Segunda Guerra Mundial, no por nada lo quemaron los «English».

  18. Emilio Pons Guia

    29 de noviembre de 2010 a las 6:54 pm

    Bueno, como véis se han añadido algunos enlaces al artículo. Fue redactado para un contexto diferente al de este blog, por lo que quizás daba muchas cosas por supuesto. A quienes, como Koruno, le guste tener controlado el contexto histórico cuando lee algo, ahora lo tienen más fácil.

    @Kurono
    Yo siempre había entendido lo de los estadios así: 12 estadios de al menos 40 mil espectadores, de los cuales 4 que sean al menos de 60 mil, de los cuales 2 sean de al menos 80 mil. Es decir, 12 en total. La verdad es que no está redactado de un modo claro. Pero bueno, sea como fuere, las demandas eran una barbaridad.
    Cambiando radicalmente de tema, ¿de qué parte de Guatemala eres?

  19. Kurono

    30 de noviembre de 2010 a las 12:17 am

    Bueno Emilio Pons Guia, no se si la redacción es engañosa, pero y con todo, exigía un mínimo de 12 estadios, de todas formas, en Italia hubo 12, en USA 12, en Francia y Sudàfrica 10 y estos dos mundiales fueron realizados cuando los campeonatos del Mundo eran ya de 32 selecciones, mientras en tierras trasalpinas y estadounidenses aun eran de 24 selecciones. Si en Francia y Sudáfrica la organización fue excelsa y no hablamos de la «birria» de torneo a nivel organizativo (cuestiones futbolisticas aparte), se podía organizarse perfectamente bien el torneo con un Estadio de 80,000, otro de 60,000 y otros 6 o 7 de entre 34,000 a 55,000 (si no estoy mal, en España 82, México 86 e Italia 90, hubo un par de partidos en estadios de capacidad inferior o similar a 36,000 espectadores). De todas formas, creo que estos datos hablan bien claro que a la FIFA no le interesaba el Mundial en las tierras cafeteras. Otro tanto lo hicieron la guerrilla, el narcotráfico y la violencia en Colombia y por último los políticos colombianos, que desperdiciarion una oportunidad histórica, tirando a la basura nada más y nada menos que 8 años desde 1974 (cuando ganaron la sede) hasta 1982 cuando ya obviamente era muy tarde.

    Por cierto, nací y vivo en la ciudad de Guatemala, sin ningún plan a corto plazo de trasladarme =D

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  23. Flubberoso

    4 de diciembre de 2010 a las 6:44 am

    Como Colombiano conocedor de los oprobios que ha sufrido mi pais, y ademas como aficionado al futbol, puedo asegurar que el reportaje de los dos escobar es una sonora mierda, El hacer un documental acerca del ascenso y declibe del futbol permeado por el narcotrafico??los hermanos Zimbalist no engañan a los que si sabemos…. eso ya lo habian hecho mucho antes de produccion nacional y extranjera, lo que hiere es como tratan a las paersonas que lo protagonizan (a excepcion del abyecto pablo escobar) en donde no existe una identidad con nuestra idiosincracia. para la muestra un boton

    http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-4057667

    y este adjunto para identificar la clase de caballero que era Andres escobar

    http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-154175

    ————————————————————————————————————————————–
    el siguiente enlace corresponde a un programa radial de uno de los periodistas mas influyentes en
    colombia y un referente directo en cuanto al futbol local, en este programa entrevista a personas
    que tienen o tuvieron relacion con el futbol. en esta emision entrevista a leon londoño tamayo
    Quien era presidente de la dimayor (federacion de futbol colombiana) en donde entre otras cosas, cuenta algunos pormenores de como se obtuvo la sede del mundial y de como se perdió. lo pueden encontrar mas o menos poniendo el indicador a los tres cuartos (3/4) de la emision

    http://www.caracol.com.co/programa.aspx?id=539701&au=1367396

    Desde Bogota un saludo

  24. Mario Escobar

    4 de diciembre de 2010 a las 12:29 pm

    Las drogas y su tráfico han sido convertidos en motor estratégico del imperio como herramienta de intervención económica, política y territorial pero además presta otros servicios no menos importantes: Se utiliza el lavado de activos para impedir o retardar el colapso de economías nacionales en tiempos de crisis; se ha usado como fuente de financiación del terrorismo contra-terrorista y anti-comunista; como medio para incrementar la desigualdad social; y como un mecanismo de control social… Por esto, la institucionalidad de los países ha terminado a su servicio y muchos integrantes de los organismos creados para combatirlo en todo el mundo, sean civiles o militares, han terminado corrompidos y al servicio de los capos de las drogas: Desde el general Phao de Tailandia, quien terminar distribuyendo morfina por todo el mundo, especialmente hacia EE.UU., el ex coronel Luis Arce Gómez (1980-1981) organizador de hordas de paramilitares, el General Mata Ballesteros de honduras, el coronel norteamericano Oliver North en los 80s, en tiempos de Donald Reagan; El grupo de élite Aeromóvil (GAFE) del Ejército mexicano que en los 90s se convirtió en el actual brazo armado Los Zetas del Cartel del Golfo; El D.A.S (Departamento Administrativo de Seguridad) de Colombia, durante varios años estuvo al servicio de las bandas narco-paramilitares hasta ex-presidentes de la talla de Manuel Antonio Noriega (1988-1989) de Panamá, Alfonso Portillo (2000-2004) de Guatemala, Jaime Paz zamora (1989-1993) y Luis Garc Meza T (1980-1981) de Bolivia, y el más recién Alvaro Uribe Vélez (2002-2010) de Colombia a quien estudiosos sociales lo señalan de haber co-gobernado durante los 8 años con los narco-paramilitares.

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