Simon Kuper, periodista inglés con un raro talento para descuartizar el asunto futbolístico armado tan sólo con sentido común y un bisturí que se llama economía, afirma en Soccernomics, léanselo si tienen un ratito, que los clubes ingleses cuya política de salarios tiende a lo esplendido suelen alcanzar el éxito invariablemente. Según Kuper si acercamos el microscopio a los últimos veinte años de cualquier club exitoso comprobaremos que la correlación entre sueldos pagados y laureles ronda el 90%. Apunta en cambio como la inversión en fichajes solo influye un 16% en el éxito final. En resumen, pagar buenos jornales te acerca mucho más al éxito que hacer saltar la banca con traspasos espectaculares. El caso es que uno lee esto, trata de recordar alguno que le tire con denuedo a los dos supuestos e inmediatamente piensa en el Manchester City. El del sucio dinero thai y las inyecciones de petrodolar, inmersos como están en una doble carrera por ser los mayores agitadores del mercado y los manirrotos por excelencia del fútbol europeo. Lo que me cuesta creer, por más que me prive y mucho Kuper, es que el City pueda seguir a este ritmo endiablado de “libremercadeo” hacia la gloria (o no) durante los próximos 16 años, periodo que Kuper estima el adecuado para evaluar el éxito del club.
En Soccernomics también se alerta del mal funcionamiento del mercado futbolístico en materia de empleados. Al contrario que en el caso de los jugadores, donde los cojos suelen pasar hambre y el talento va parejo al éxito y la retribución, es frecuente encontrarse con personas escasamente formadas para los cargos que ocupan en los organigramas de los clubes. Pienso en ex-futbolistas metidos a entrenadores, a ojeadores, a secretarios técnicos, a agentes, a responsables de comunicación. Pienso en Zidane, en Luis Figo o en Stoitchkov. Señala como las malas decisiones que suelen tomar los empleados incapaces, frecuentemente apoyadas en creencias y tradiciones antes que en el análisis profesional, repercuten directamente en que el índice de éxito en las contrataciones sea tan bajo. Para ejemplificar la situación destaca como ejemplo la obsesión de algunos por firmar delanteros sin ton ni son, la posición más sobrevalorada del mercado futbolístico, y mi mente vuelve al celeste.
Desde que Thaskin Shinawatra aterrizara en Manchester en 2007 para hacerlo a su manera, para atiborrar el club con fondos de dudosa procedencia, el club ha dado empleo a once delanteros. Un equipo entero. ¿Saben cuantos goles han aportado hasta la fecha? 91 míseros tantos. Valeri Bojinov, Felipe Caicedo, Benjani, Rolando Bianchi, Robinho, Jo, Craig Bellamy, Carlos Tévez, Adebayor, Roque Santa Cruz y Balotelli. Saquen al Apache y léanlo como si fuese una oración de penitencia, les hará más gracia. En resumen, tras cuatro temporadas, incluso ya con el jeque tomando el relevo en el mecenazgo, el City ha obtenido apenas 100 goles a cambio de una inversión en nueves poco menos que absurda. Para que tomen conciencia de los números observen que Fernando Torres anotó 61 en el mismo periodo, Wayne Rooney 51 e incluso un centrocampista veterano como Steven Gerrard hizo 39. Firmar cheques para tirarlos al arroyo es una buena manera de definir la política de contratación del City. Aunque quien sabe, según Kuper y a este ritmo digno de partida enconada en el Monopoly, el City acabará ganando el campeonato de aquí a los próximos veinte años…
Por cierto, leo esta mañana en el Guardian que Garry Cook, directivo del club celeste recordado bastante menos por su sapiencia futbolística que por aquella ocasión en la que presentó a Uwe Rösler como nuevo miembro del Hall of Fame del Manchester United cuando en realidad debía darle la bienvenida al Hall of Fame del City, está ahora mismo en Abu Dhabi despachando con el mecenas en un gabinete seguramente oropelado para contarle entre postre e infusión que el Manchester City necesita urgentemente fichar a un nuevo delantero. Se llama Edin Dzeko, comenta el antiguo ejecutivo de Nike mientras la cara del jeque vira hacia al poker, es bosnio y ha metido 63 goles en la Bundesliga. Mmmm, tenemos un equipo trufado de arietes pero… fichémoslo. ¡Qué demonios!. Es entonces, cuando la pérsica tarde deja pasar al despacho una fina ráfaga de viento, el momento en que la estadística, los números y las progresiones se escapan por la ventana.
Foto | doniphotographic en Flickr








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#1 the_puli dijo,
12 noviembre 2010 7:29 pm
Estoy de acuerdo con lo dicho en este post, la verdad que el city no ha fichado más que delanteros desde que ha llegado el jeque.
Este ultimo año ha fichado algo más que delanteros y se le ve un aire diferente al equipo, un aire de grande, (salvando las comparaciones) como si un ManU o un Chelsea se tratara.
Viendo como va decayendo el juego de los grandes equipos ingleses, puede que el año que viene pueda ser campeón, este año no, porque tienen que acoplarse los jugadores, pero si se da una estabilidad a este proyecto y no se fichan tantos jugadores por temporada en los proximos 2 o 3 años veremos a un city campeón.
#2 the_puli dijo,
12 noviembre 2010 7:31 pm
Yo también estoy en twitter @the_puli
#3 RaMa dijo,
12 noviembre 2010 8:38 pm
los delanteros son los más caros….la mejor manera de “maquillar” dinero polémico
un delantero equivale a 4 centrocampistas…
saludos.
#4 custardoy dijo,
12 noviembre 2010 9:53 pm
Desde siempre el juego de un equipo lo definen los mediocampistas, no los delanteros. El City parece gestionado por un niño de 8 años adicto a la Play pero con bastante mal ojo para los arietes, de la lista con verdadero nivel hay dos: Tevez y Adebayor.
El City o cómo construir la casa por el tejado.
#5 Kurono dijo,
13 noviembre 2010 7:51 pm
Y ese estudio ¿de casualidad habla del agujero negro que representa el mantenerle salarios a los jugadores a costa de endeudar el club? Muchos clubes en Italia y España gastaron a manos llenas entre mediados de los 90′s hasta el 2005 y actualmente pasan penurias económicas y no me refiero solamente en materia de fichajes, sino en salarios. Graves riesgos se incurren en incrementarles desmedidamente salarios a los jugadores.
Hay muchos problemas en el futbol moderno, entre ellos los salarios. Y tampoco ayuda que venga gente que no tenga la más remota idea de futbol como los últimos propietarios del City, que han fichado 12 delanteros en los últioms 4 años y el equipo sea una pena atacando (más si cabe, con Mancini). Algunos como Bojinov nunca estuvieron en condiciones físicas adecuadas para la Premier League, otros como Roque Santa Cruz o Jo, jugadores para equipos chicos que se diluyen en clubes importantes. Caicedo, promesa interesante pero intermitente que casi no ha jugado en el primer equipo y por contra se ha mantenido cedido en otros clubes más bien modestos.Rolando Bianchi y Benjani auténticos desconocidos. Y por contra, los mediocampistas hasta la llegada de Mancini casi no han cambiado y aun peor, saca un trivote ultradefensivo con De Jong-Barry-Toure Yaya, buff, supremamente lento y rocoso. Con Silva (jugador intermitente donde los haya) como único creador y sin Ireland de recambio, no veo un equipo en condiciones de pelear el título, aun cuando el United no es el mismo, el Arsenal sigue en su línea de mucho prometer y poco cumplir, el Liverpool vive inmerso en una crisis de larga duración y el Tottenham nunca se asienta del todo.
Si el City desea un equipo campeón debe fijarse que jugadores posee y cuales son válidos. Y también buscar a jugar a algo más que pelotazos para Tévez o que Silva haga algo.