Cuando Paul Gascoigne se acercó a Garforth y habló de ‘big challenge’, nos lo volvimos a creer. Kettering Town estaba ahí, en el mismo sitio donde Gazza lo dejó en 2005, solo 39 días después de firmar como técnico. También El Algarve, pero todo aquello parecía demasiado lejano para medirlo con la misma vara. Palabrería, una mueca amable y la reinserción -que algún día tenía que llegar-, nos convenció del trato. Sin embargo, aquél contrato fantasma, si algún día se llegó a firmar, no sirvió para nada. Una semana después del anuncio del acuerdo, Gascoigne no apareció por ese barrio de Leeds, donde su hipotético nuevo equipo se enfrentaba al Warrington. Cinco días más tarde, se le arrestaba por conducir ebrio. El 22 de octubre, aún a la espera de una sentencia, se le volvía a retener por posesión de cocaína. Había roto su compromiso con el Garforth antes de ser detenido. Aquello tan idílico, dirigir a un equipo que quería emular el juego de Brasil, siendo Gascoigne el inglés que cuando jugaba parecía brasileño, se había ido al traste.
Mario Balotelli no comparte posición con Gascoigne, pero desperdiciaría un talento parecido si a medida que suma partidos, resta puntos de astucia. Este verano protagonizó uno de los traspasos más sonados del mercado. Fichó por el Manchester City por 24 millones de libras, reuniéndose con el entrenador que le hizo debutar, Roberto Mancini, a la vez que escapaba de un futuro incierto a las órdenes del estricto Benítez. Discontinuo en el inicio, apartado por una lesión, Supermario volvió este fin de semana a los terrenos de juego. Solo necesitó 26 minutos para marcar dos goles y doblegar al sorprendente West Bromwich Albion, la revelación del inicio de campeonato en la Premier League. En ese instante firmaba con su Garforth particular. Un convenio que duró lo que tardó el delantero en propinar una coz a Youssuf Mulumbu y ser expulsado. Héroe y villano, una vez más.
Gascoigne, que ha perdido su casa y vive esperando el dictamen en un hotel, manifestó que después de todo, sigue queriendo sentarse en un banquillo. Una última voluntad a la que los medios ingleses no han dado tanto revuelo, desconfiados de una figura que se consume, poco a poco, en un laberinto sin salida. Balotelli, cuya sanción le priva este miércoles de jugar el derbi de Manchester, aún puede escoger, entre sacarnos del engaño o volver a caer en él, una vez tras otra, hasta que su intelecto se coma al futbolista.
Fotografía | Manchester City






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#1 Lobo dijo,
9 noviembre 2010 8:29 am
Es como en todas las facetas de la vida. Para destacar hace falta talento y sacrificio. Sólo con uno de ellos no vasta. Messi es muy bueno. Y Cristiano. Pero además se lo curran. Siempre están en forma.
#2 albertoowono.blogspot.com dijo,
9 noviembre 2010 9:55 am
A los futbolistas talentosos hay que darles oportunidades. Ellos nacieron con ese don, no lo pidieron. Muchas veces se trata de genios incomprendidos.
SuperMario es un futbolista Superior con cerebro de adolescente rebelde. No hay que escatimar esfuerzos en intentar reconducir su carácter.
Saludos.
#3 nigelman dijo,
9 noviembre 2010 10:19 am
Si Eto’o pudo ser reconducido, ¿por qué SuperMario no? Sólo hace falta un Luis Aragonés que le ponga en su sitio, y no concederle todos los caprichos que pide, ni reírle todas las gracias.
#4 El Gol de Pelé dijo,
9 noviembre 2010 12:16 pm
Gascoigne en el único banquillo que se va a sentar es en el de los acusados. Es un caso perdido. A Ballotelli se le puede encaminar, aunque difícil con esa personalidad de adolescente rebelde y esa forma de pensar de “hago lo que quiero porque tengo dinero”.
#5 NIPO dijo,
9 noviembre 2010 1:33 pm
Lo peor es que este estilo de jugadores son los que nos gustan. Balotelli a cada gañanada o estupidez consigue acaparar algo más de nuestro imaginario colectivo. Como deciáis en otro fantástico artículo, Uno de los nuestros
#6 Full Norbert dijo,
9 noviembre 2010 7:33 pm
Joer, y yo que me “había hecho” del Garforth para animar a Gascoigne, que me curré buscar una página donde seguir sus resultados, ahora resulta que ni siquiera se ha sentado en el banquillo. Seguiré mirando resultados, porque lo que han hecho con la escuela brasileña, y traer a Sócrates es increíble. Como decía NIPO y DDF, Gascoigne es Uno de los Nuestros.
PD: Ya sé que no tiene que ver, pero ayer vi The Damned United y sólo decir que es magnífica. Vuestro compañero Sergio, la definió como puro fútbol, más acertado no pudo estar. Los extras también son geniales, muy recomendables. Da gusto ver hablar de fútbol a gente sabia y ver películas de este tipo. Me he hecho un gran fan de Brian Clough. Por cierto, en los extras salía Simon Clifford, el creador de la escuela brasileña en Garforth.
#7 Kurono dijo,
10 noviembre 2010 6:57 am
hey nigelman, la has clavado, Balotelli necesita a Luis Aragonés (si, ese mismo, no puede haber otro) para que lo ponga en regla y pula ese diamante en bruto. Con Mancinni terminará siendo otro más de los “pudo ser y no fue” por mala cabeza, como “Gazza”, triste y cutre intento de Maradona, que lástima, imitó todo lo de “El Pelusa” Gascoigne, pero se fijó más en lo malo (drogas, excesos, alcohol, pleitos familiares) que en lo bueno.
Y Gascoigne siendo técnico…. mmmmhhh, pues si la “experiencia” Maradoniana nos resultó cuanto menos patética (la cara de “D10s” mientras abraza a Agüero al momento de ingresar el famoso yerno mientras cae el segundo gol germano dan cuenta de eso), “Gazza” llevaría este tema a niveles de surrealismo, por favor, ese show de nuevo no lo quiero ver.
PD: Albertoowono, no pienso lo msimo que tú. Han habido casos como Recoba, Julen Guerrero, José Antonio Reyes, el ya mencionado Gascoigne, Ronaldinho que tenían todo el talento del mundo para ser los mejores y mira como les fue a unos y como les va a otros. Recoba y Guerrero se volvieron unos acomodados y no sudaban la camisola para nada, se perdieron en el limbo gracias a un supermegacontrato, a veces jugaban divino pero la mayor parte ni les importaba; Reyes sigue siendo muy bueno, pero da cólera que pudiendo ser una leyenda mundial se conforma con ser algo más que la gran mayoría y a veces ni eso, Ronaldinho que tuvo tres años de cine hoy día es una sombra del grande que fue y a “Gazza”, pues ya está de más cualquier comentario. El talento no lo es todo, sin constancia, disciplina y un mínimo de sacrificio en pos del equipo no llegas a ningún lado.
#8 Piliniak dijo,
10 noviembre 2010 10:23 am
Aunque a efectos prácticos el futuro de Gascoigne y Balotelli pueden ser similares, creo que son dos jugadores queno tienen nada que ver en lo personal.
EN el caso de Ballotelli hablamos de unproblema de inteligencia (similar al que tiene el pobre Ibrahimovic). Sus declaraciones cuando estaba en el Inter ni tan siquiera podían recibir el adjetivo de oportunistas. Eran estúpidas, infantiles y a veces maliciosas y desproporcionadamente agresivas.
Ahora viene a un equipo lleno de pre-estrellas con un entrenador amarrategui y sin personalidad como Mancini. El entorno da igual. Este tío no me ofrece ninguna confianza de enmienda. Su problema es su cerebro, no su juventud impetuosa. No da para más.
No es el único caso, ni será el ultimo, de gran jugador con pequeña inteligencia. Ahí tenemos a Zidane, Ibrahimovic, Stoichkov, Muller, Dassaev, Bocksic…jugadores que rozando la idiotez han dejado su huella en la historia de este deporte. Tal vezla diferencia es que este tio no tiene ni la mitad de personalidad que cualquiera de los antes nombrados.
#9 manwe dijo,
11 noviembre 2010 7:10 pm
#8, una puntualización: ¿Comparas la cabeza de Zidane con la de Ibra y Stoichkov? Ya les gustaría a estos dos últimos. Zidane ha tenido cuatro o cinco arrebatos, siempre dentro del campo. Condenables, pero ni punto de comparación con las bravatas dentro y fuera del terreno de juejo de los que citas…