El pasado martes, el Tottenham Hotspur consiguió imponerse al Inter de Milán en White Hart Lane, recuperando además el goal-average a su favor por tres goles a uno, en la cuarta jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones. La sobresaliente actuación, una más, del galés Gareth Bale, el séptimo gol en la presente edición del torneo de Samuel Eto’o, el ver a dos de las mejores plantillas de Europa frente a frente, … Demasiados objetivos sobre los que fijar la atención.
Quizá por ello pasase por alto, para la mayor parte de los aficionados, la particular ‘venganza’ que se cocía a escasos dos metros del terreno de juego, en la línea de banquillos del estadio de Haringey. Un duelo paralelo al que los dos equipos protagonizaban sobre el verde. El clan de los Redknapp contra el hoy técnico del cuadro nerazzurro, Rafa Benítez. Viejas cuentas pendientes.
Cuando Rafa Benítez tomó el mando del Liverpool FC, allá por el verano de 2004, el panorama con el que se encontró era el de un club con identidad en la grada pero sin personalidad en el césped. En un tiempo récord, apenas nueve meses, consiguió coronar a su nuevo equipo como dominador del continente, en la recordadísima final del Atatürk. Benítez saltó al campo, el día de la final, con Milan Baroš, Luis García, Steve Finnan, Jerzy Dudek o Djimi Traoré, entre otros. Y los hizo campeones de Europa. Era el principio de un nuevo statu quo en el club de Anfield.
Pese a todo, hubo quien siempre puso objeciones y manifestó sus recelos sobre la labor del técnico madrileño al frente de los Reds. A Jamie Redknapp, ex futbolista del Liverpool (once temporadas en Anfield le contemplan) y actual comentarista-presentador de Sky1, jamás le tembló la voz cuando hubo de dar su opinión sobre el ex técnico liverpudlian. Redknapp llegó a acusar al madrileño de manipular a la afición de Anfield para prolongar su estancia en el banquillo Red. Criticó con fiereza muchos de los planteamientos tácticos del equipo (especialmente los referentes a Steven Gerrard, amigo personal del Jamie), cuestionó la salida de Xabi Alonso la temporada pasada, y llegó a afirmar que con Benítez en el banco, el Liverpool jamás recuperaría la supremacía en el fútbol inglés.
Tras dos años de dardos envenenados, el técnico español soltó por su boca lo que probablemente llevaba meses conteniendo con rabia. Fue poco antes de anunciar su salida de Inglaterra, cuando Benítez demostró que no era inmune a las continuadas críticas del ex jugador, respondiendo a éste con contundencia. Jamie Redknapp había pasado a ser uno de los fustigadores oficiales, expresamente reconocido por el propio Benítez.
Cuando el pasado martes los Spurs de Harry Redknapp se impusieron con claridad al Inter de Benítez, estoy seguro de que una de las primeras felicitaciones que recibió el técnico de los Lillywhites fue precisamente la de su hijo, Jamie. Su padre había consumado la pequeña venganza familiar.








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#1 BarondelaBirra dijo,
4 noviembre 2010 4:52 pm
Veo bastante a Jamie Redknapp en los partidos de Sky, y suele ser bastante comedido en sus comentarios, pero sin refugiarse en los típicos lugares comunes de otros ex-futbolistas, y aporta cosas interesantes. En el caso de Benítez está claro que él se sentía parte interesada, y no hablaba con la cabeza, sino con el corazón; lo que no quita para que tuviera razón en muchas cosas, para mí especialmente con lo de Gerrard, que bajó mucho su rendimiento en los últimos dos años de Benítez, si no recuerdo mal.
#2 ernesto dijo,
4 noviembre 2010 9:07 pm
Benítez hizo un trabajo encomiable en el Liverpool, que los aficionados agradecieron. Le hicieron mucho daño los americanos, que pusieron muchas trabas a sus fichajes . Yo admiro el trabajo de Benítez , no olvidemos que subió a 1ª al Extremadura y Tenerife, ganó dos ligas y una UEFA con El Valencia y la champions con el Liverpool. Quizá lo criticamos tanto porque es español, si fuera extranjero, se nos caería la baba.
#3 Giorgios Papaloukas dijo,
5 noviembre 2010 9:42 pm
Se podría decir que Redknapp (hijo) forma parte del “environment” (entorno en inglés, aunque no sea una traducción que me acabe de convencer) del Liverpool.