Mestalla tiene fama de estadio exigente. Desde lejos, sin conocer los intestinos del club ché, siempre he tenido la sensación de que los aficionados nunca están satisfechos del todo. Existe cierta urgencia por mantener un estatus privilegiado, el de alternativa al poder omnímodo de Madrid y Barça, tanto en la competición doméstica como en las meritorias incursiones europeas. Ser el tercer equipo de España, una vez superado el boom del Sevilla y el abono a la irregularidad del Atleti, sólo está en sus manos en dura pugna con el vecino Villarreal. No digo que de ahí vengan los motivos de su inquietud, pero es palpable que a poco que el equipo zozobre o divague, la grada se activa con pitadas, abandonos precipitados o inflamadas críticas en prensa.
Emery ha sido en muchas ocasiones el objetivo de esos desaires. Tiene una personalidad controvertida, exigente, protector con los jugadores y a su vez desafiante. Un perfil que causa cierta inquietud en el aficionado. Se le acusa de irregular, de conservador en su juego, y de no haber mantenido al equipo enchufado en momentos claves de la temporada. A su favor creo que juega una trayectoria de llano, sin muchas cimas pero con una constancia que ha logrado mantener al Valencia en la élite de nuestro fútbol, pese al maremágnum institucional reciente. Ni la marcha de dos iconos como Villa y Silva han logrado hundir a un equipo que ha empezado muy fuerte en la liga. Fichajes de perfil bajo, lejos del relumbrón de los rivales, que han sabido amoldarse y competir en un torneo difícil. Sólo hay un pero en este comienzo, la dubitativa presencia en la Champions. Esta noche, ante el Glasgow Rangers, tendrá oportunidad Unai Emery de sobreponerse a las críticas que vuelven a aflorar en el ambiente naranja.
La derrota ante el Manchester, tras un partido meritorio y con alternativas de ambos bandos, marcó la cuesta abajo en la máxima competición europea. Tras la goleada al Bursaspor la fase de liguilla se prometía felicísima para el club valencianista. Su objetivo, tras volver a la Champions, era pasar de ronda. Había dudas sobre el equipo pero el rendimiento de Aduriz, Pablo Hernández o el paralotodo César habían disparado la ilusión entre los parroquianos. De esa derrota en casa vino el empate intrascendente en Ibrox Park, un equipo blando ante el empuje del Rangers, con más oficio que talento como dice el tópico, pero que cobra todo sentido viendo como se plantaron frente a su portero aún jugando de locales.
El grupo está apretado y un nuevo tropiezo en casa puede complicar la clasificación a los valencianistas, que aún dando por logrados los tres puntos en casa ante los turcos, deberían jugarse el todo por el todo en Old Trafford ante los hombres de Ferguson. Esta es la primera final de la temporada. Perder marcaría una tendencia negativa viendo las expectativas que este año vuelven a depositar los aficionados en el club ché. El crédito de Emery, siempre bajo mínimos, podría casi desaparecer con este precipitado adiós a la Champions. El equipo escocés no tiene nada que perder con cinco puntos en su casillero, un empate sería una bendición en Mestalla. De la incisión de Aduriz y Soldado y la labor creativa de Mata depende la victoria en un partido tan valioso como comprometido y prematuro.






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#1 Gontxo dijo,
2 noviembre 2010 2:51 pm
emery lleva discutido desde que empezó. Lo que no entiendo es que se le renueve. O te lo cargas de inicio, o si confias en él, tiene que ser a pies juntillas. A mi las cosas que se le critican, me parecen ciertas. Es conservador, se ha enfrentado a jugadores constantemente… Pero al equipo lo ha metido en Champions, que tal y como está la economía valencianista, es fundamental. a ver que hace hoy, pero si no el run run va a ser de nuevo altisimo.
De todas maneras, la criba de los entrenadores es brutal. Habría que ver cual fue el último que no estuviese discutido. Benitez, Cuper, Quique….
#2 BarondelaBirra dijo,
2 noviembre 2010 5:23 pm
Esa afición y esa prensa, y la conozco de cerca que he vivido muchos años allí, vive desde los tiempos de Ranieri el mal del nuevo rico, cuando el equipo tiene una mala racha, ya empiezan las pitadas, casi antes que en el Bernabeu. Echaron a Quique cuando iban segundos en Liga, y casi bajan, y ahora creo que van a cometer el mismo error con Emery.
Creo que les falta ser más conscientes de la realidad económica de su equipo, ajustar sus exigencias en consecuencia.
#3 pepetee dijo,
2 noviembre 2010 5:30 pm
AMUNT VALENCIA Y AMUNT EMERY
ME DA ASCO LA GENTE K SE QUEJA TANTO…EL VALENCIA VA DE LUJO PARA LA SITUACION ECONOMICA K TIENE….FUERAA LOS PARDILLOS K PITAN !!