El Villarreal recibe al PAOK de Salónica dentro de un ratito, 21:00, y se que voy con el reloj pegado a los cuartos traseros pero no obstante quiero contaros una historia real que recordé esta tarde sobre el conjunto heleno. Imagínense por un momento que el calendario marca 2008 y ustedes son acérrimos de la sección futbolera del PAOK. Pasean orgullosos por la calle con su camiseta blanquinegra y mientras le echan el diente a la rica moussaka que sirven en el restaurante del viejo Giorgios, pensando tal vez en grandes jugadores que vistieron la elástica del Panthessalonikeios Athlitikos Omilos Konstantinoupoliton como el paquete sportinguista de Milan Luhovy, escuchan el rumor en la esquina. ¡Oye que el PAOK ha fichado a Ibrahimovic!. ¡Venga ya!, ¿El PAOK?. ¡Eso es imposible!. Pues la noticia sale en la web del club…
No sabes muy bien si hacer caso del cotilleo, al fin y al cabo las callejas de tu barrio son una sartenada continua de rumores y chismorreos pero aun así corres hacia el aeropuerto para recibir a una de las mayores estrellas del fútbol mundial. Quien sabe, el sueco está como un cencerro y quizá, después de todo, haya decidido cambiar de aires y jugar en el PAOK. Al fin y al cabo quien no se cansaría enseguida de esos sucios italianos, que nos robaron la cultura y nuestras artes… Cinco minutos para que Zlatan baje del avión y los dioses quieran que sean tan sólo cinco porque el corazón se te sale del pecho. Como siga latiendo a ese ritmo añadirá el color rojo al blanquinegro que adorna habitualmente tu pecho.
Y llega el astro. Y finalmente del avión desciende un tipo rubio, mezcla de Valery Karpin y un obrero de la construcción que, ante la algaraza de la masa que le jalea con el Zlatan Zlatan pertinente, sonríe y saluda complacido entre estupefacto. Aunque no menos que los que llevan esperando durante horas en la terminal. ¡Quien coño es este tío?. ¡Si no es Ibrahimovic! y ¡Que basura, quememos el aeropuerto! fueron algunos de los gritos más habituales en ese preciso momento. Más tarde el club anunciará que todo ha sido un error, que el rubiajo del avión también era un delantero bosnio con pasaporte sueco, y que jugaba de azulnegro. Eso si, el sosias llegaba desde Bérgamo y se llamaba Zlatan Muslimovic. Historias…
En DDF | El curioso caso de Luther Blisset







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#1 cityground dijo,
21 octubre 2010 7:56 pm
Te leí esta historia en tu blog y es muy buena, no es Ibrahimovic pero tampoco les ha dado mal resultado Muslimovic, aun anda en el PAOK.
#2 Joe dijo,
21 octubre 2010 10:39 pm
Hombre, tanto como paquete Luhovy…. Que no te pierdan esos colores tuyos semiprofesionales….
#3 Sergio Cortina dijo,
21 octubre 2010 11:20 pm
Hombre Joe, teniendo en cuenta que vino para ser el nuevo Quini y jugó un año decente. Luego hablamos de que si Ciriaco pero…