“I can’t believe it”, decía Sir Alex Ferguson, que hoy, en la visita del Bursaspor, cumplirá 2.000 partidos al frente del Manchester United. En otras circunstancias el técnico escocés se habría pasado la previa europea hablando de recuerdos. Barcelona, Moscú, aquéllos sitios importantes, destacados de sus 1.149 victorias celebradas en el banquillo red devil. Sin embargo, lejos de un milenio feliz, un idilio acompañado por un contrincante cómodo, el United vive al minuto, en vilo por la situación de su mejor futbolista, Wayne Rooney.
Esperando a que el delantero vuelva a abrir boca, Ferguson dio ayer su contexto, remontando el problema al 14 de agosto, dos días antes del debut del United en Premier League: “Estaba en Carrington, David Gill (director ejecutivo del club) me llamó y dijo: <<Tengo malas noticias, su agente ha insinuado que no firmará un nuevo contrato y que quiere irse>>”.
Pasó el período de fichajes vacacional y Rooney siguió en el club, rindiendo a un nivel paupérrimo, aquejado físicamente desde la lesión sufrida en cuartos de la pasada Champions League. En el Mundial no estuvo. Quizá jugaba, pero nadie lo notó. Se deduce que la intención del delantero no es abandonar el club inmediatamente, aún lejos del mercado de invierno, con muchos partidos por jugar. Pero Rooney cometió la temeridad de contradecir a Ferguson, el hombre de los 2.000 partidos, afirmando no estar lesionado cuando Sir Alex le dejó en el banquillo. Una decisión que forzó, inevitablemente, un cara a cara entre jugador y técnico, que ha desvelado los entresijos de la situación del delantero.
“Fue decepcionante. Cuando uno de tus jugadores no está en forma, quizá dices que tiene una lesión para protegerlo, porque no quieres humillarlo y tienes respeto por él. Lo hemos hecho muchas veces, pero cuando fuimos a Sunderland decidimos darle un respiro completo, para que estuviera en forma para jugar con Inglaterra, en Wembley, por su país. Esperaba que esto le ayudara a recuperar la forma” – explicó ayer Ferguson, que también quiso proteger a Rooney en Goodison Park, cuando su antigua afición esperaba recibirle con cánticos aludiendo a sus problemas familiares.
Fergie, que buscaba recuperar al que durante un tiempo fue el mejor jugador de Europa, se encontró con el rebote rebelde de su discípulo. Un jugador que en este momento no se parece en nada al de la temporada pasada, 1 gol en 7 partidos, sin chispa y sin velocidad. Pensar ahora en Rooney es recuperar las imágenes del comercial que le hunde, en un posible escenario de vida, tras un pase cortado por Ribéry. Por otro lado, si su nivel de juego no fuera a mejorar, que haya explotado ahora la bomba tiene algún sentido, pues el equipo comprador, el que pague cerca de los 50 millones de euros por él, no le vería arrastrarse durante toda una vuelta. Podría quedarse con la versión del pequeño problema físico, sin considerar el psicológico, y confiar en que el cambio de aires le devuelva a la cima.
El caso Rooney se asemeja más al de Beckham que no a los de Tévez o Ronaldo. Todos ellos grandes jugadores, pero Wayne, al igual que lo fue Beckham, es el emblema del club. Aunque Tévez y Ronaldo brillaran en sus etapas, nunca tuvieron la relación especialísima que existe entre el hoy protagonista y su afición. La diferencia con el caso Beckham es que el mediocampista abandonó Manchester tras diez temporadas y 265 partidos. Rooney lo haría joven, a los 24 años, susceptible de mejora. ¿Destinos? Por el mismo motivo comentado, un traspaso al rival de la ciudad sería increíble. Además, Mancini ha dicho que espera que Rooney se quede dónde debe. Redknapp, ambicioso, lo querría para su Tottenham, Mourinho tendría el móvil encendido y desde Barcelona se niega el interés. También se habla del Chelsea.
El pulso continuará esta noche en Old Trafford, esperando a que Rooney decida contar su versión. Él dirá si lo que busca es un contrato o si realmente quiere forzar un traspaso. En todo caso, le toca a él escribir su futuro.
Actualización: Rooney habla, se dice que confirma que quiere irse, pero ninguna de sus declaraciones reproduce exactamente su deseo de abandonar el club ahora. Nos quedamos en que, por ahora, no quiere renovar.
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#1 Deivid dijo,
20 octubre 2010 12:51 pm
A mi me extraña mucho en este tema que Rooney se vaya a ir…las dos partes creo que les viene muy bien estar juntas (a una más que a otra, esta claro). Igual es por la renovación (no seria el primero) y problemas de pasta, sobre todo porque Rooney sabe que en forma (que como dices Pol, ahora mismo parece lejos de ese nivel) es medio equipo…literalmente.
Un saludo y por suerte o por desgracia…creo que este no sale de OT, con Beckham creo que la relación con SAF se fue deteriorando, me da que con Rooney no es tan así.
#2 cityground dijo,
20 octubre 2010 6:52 pm
Como no solucione pronto el United el tema de Rooney puede perder sus opciones en la Premier y Champions, es con diferencia su mejor jugador y si Rooney no esta al 100% ni centrado el United pierde mucho.
#3 Giorgios Papaloukas dijo,
21 octubre 2010 9:35 am
Puede ser que Rooney ha visto como ha bajado el nivel del Man Utd. con las ventas de Tévez y CR en julio de 2009.
#4 Machaco dijo,
21 octubre 2010 2:53 pm
Rooney fue, es y será un auténtico crack.
Ya quisiera Berbatov ser la mitad de querido de lo que lo es Wayne.
O liman asperezas y le dan el sitio que debe tener Rooney o Alex Ferguson empezará a tener problemas, que ya los está teniendo, de hecho.
Hay que rejuvenecer el equipo ya.
Scholes, Giggs, Van der Saar, Ferdinand…
Y encima se permiten el lujo de dar calabazas a Rooney.
Quién da calabazas a quién???
#5 Deivid dijo,
22 octubre 2010 12:06 am
Bueno…viendo como reacciono Old Trafford esta claro que Rooney lo puede tener dificil, y viendo el tema (más en profundidad que cuándo escribi la primera vez) empiezo a darle la razón a Sergio Cortina, y creer que el señor Rooney se esta pasando de la raya
#6 La otra finta » Diarios de Futbol dijo,
23 octubre 2010 12:57 am
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