La temporada pasada Leonardo cambió pequeñas cosas, abrió el equipo a las bandas y el Milan se convirtió en un conjunto armónico, que se definía sentado en el trivote de Ancelotti y que necesitaba el acorde de todas sus piezas para jugar el fútbol más atractivo de Italia. Podía brillar más la Sampdoria de Cassano, o arrollar el Inter en asaltos de Sneijder y gracias de Balotelli, pero si había un equipo que funcionaba como tal, ése era el que dirigía el técnico brasileño. En beneficio del conjunto, Leonardo obligó a Pato a ceñirse a la derecha y acercó a Ronaldinho a la izquierda. Por detrás suyo, los comunes, Seedorf, Pirlo, que aún en horas bajas y trote pesado, si tenían el día organizaban un escándalo. Esa propuesta, la del toque abarcando la totalidad del campo, la de un equipo largo que cuando perdía el balón sufría en exceso, no se pudo soportar. Tampoco lo llevaban bien los cuerpos de unos futbolistas de otro tiempo, superados por la demandas del presente y por un Inter rabiosamente moderno.
En verano llegó Robinho, un tipo de rendimiento dudoso y asidua irregularidad, amigo de Ronaldinho y susceptible de protagonizar tantas maravillas como partidos de incidencia nula. Allegri, el nuevo técnico, lo tenía fácil. Sólo necesitaba acertar qué partido motivaría a uno, cuál a otro y decidir su alineación en base a su sospecha. Tenía el doble de posibilidades positivas, pero también el doble de supuestos nefastos: podía sentar al equivocado. Afortunadamente para el entrenador de Livorno, el paisaje veraniego de Adriano Galliani también incluyó Barcelona. La otrora cara tienda barcelonista vendía un sueco a precio de saldo, lacito incluido y sin tasas de envío. Zlatan Ibrahimovic se convirtió en rossonero, un delantero que no está, es. Allegri, que no tenía otro remedio, aceptó el regalo.
Hubo un Inter que empezaba cuando Ibrahimovic bajaba el balón, de espaldas, en campo contrario, tras recibir un balonazo de la defensa. Este Milan no es tan exagerado, cuenta con futbolistas capaces en la transición ofensiva y convive con la armonía de ciclos anteriores. Pero tiene cosas de aquél esquema. Allegri, que finalmente ha cambiado el dibujo, sitúa a Ronaldinho, Pato e Ibrahimovic por delante del centro del campo. Ya no hay bandas, Ronnie pasa al enganche y ambos artilleros se mueven en ataque. Los centrocampistas están más protegidos, la defensa no se prodiga en exceso y el éxito ofensivo depende en su práctica totalidad de la inventiva de los tres magníficos, ayudados por la magia de Pirlo, más activo que la temporada anterior. Ibra ejerce de líder. Es él quién marca los goles, 5 en 8 partidos, y también quién asiste a sus compañeros, como en este fin de semana, autor de los dos pases a Pato en sus goles ante el Chievo. Comparte responsabilidad, pero el conjunto tiene claro, como también lo tiene él, qué las diferencias, antes repartidas, las marcan estos tres futbolistas. Empezando por él.
“Yo era individualista. Luego aprendí que con el equipo se llega más lejos” dice el sueco en El País. No ha cambiado tanto, él sigue siendo el primero, más se ha dado cuenta que necesita al equipo para ganar más trofeos, aún faltándole algo de autocrítica: “En el Inter estuve tres años y gané todo lo que se podía con el equipo que había”. Este Milan duda en defensa, repite en el centro del campo e innova en parcela ofensiva. Mañana visitará el Bernabéu, dónde logró el triunfo la pasada temporada con una exhibición de Pato. La diferencia entre aquél Milan y éste es que el año pasado necesitaba un buen juego de conjunto para doblegar a cualquier rival. En ésta, le puede valer una jugada aislada, la de un genio que puede fabricar un gol partiendo de la nada. Con Ibrahimovic, el Milan vuelve a aquéllos tiempos dónde aún jugando mal, puede ganar los partidos.
En DDF | Ibrahimovic comanda el Milan
El País | Entrevista con Ibrahimovic







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#1 FutbolGol dijo,
18 octubre 2010 3:31 pm
El año pasado el Milán ganó buscando la espalda de Marcelo, tirando a Pato hacia ese sector, veremos este año que batalla plantean, a priori el Madrid parece todavía más sólido.
Un saludo desde: Futbolgol: Ganando el perdón de Mou.
#2 Piliniak dijo,
18 octubre 2010 4:13 pm
Partidazo el que nos espera el martes, aunque mucho me temo que tendrá más miga el que se juegue en Milán.
Ibrahimovic demuestra con su rendimiento que no es un jugador para todos los sistemas, pero que cuando se encuentra a gusto con uno es absolutamente letal.
#3 Productos suecos en Milán » Diarios de Futbol dijo,
3 noviembre 2010 11:50 am
[...] Milan es un equipo que ha perdido identidad. La presencia de Ibrahimovic es sintomática. Sigo con las comparaciones, para Allegri el sueco es un chuleta por no haberse [...]
#4 Productos suecos en Milán dijo,
3 noviembre 2010 5:49 pm
[...] Milan es un equipo que ha perdido identidad. La presencia de Ibrahimovic es sintomática. Sigo con las comparaciones, para Allegri el sueco es un chuleta por no haberse [...]
#5 Italia cambia de colores » Diarios de Futbol dijo,
3 abril 2011 12:15 pm
[...] Le cayeron dos partidos por un codazo al estómago de un contrario, el pan de cada día. Hubo un tiempo, en el inicio de campaña, donde todo lo que sucedía en ataque debía proceder con el [...]
#6 Milan campione, titolo meritato » Diarios de Futbol dijo,
8 mayo 2011 4:50 pm
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