Una de las mayores fuentes de gozo de un barraquero radica en la posibilidad de aferrarse, de un modo legítimo, al papel de víctima. Sintiéndose débil sin objeciones, la precaución y el elogio defensivo es un camino a elegir sin rubor. Además, en estos casos, siempre queda a mano la réplica clásica: “Si tuviéramos a Xavi o a Iniesta jugaríamos de otra manera…” Y, bueno, aunque todo el mundo parezca estar de acuerdo, permítanme que mantenga la duda.
Sea como fuere, Otto Rehhagel no tenía en la Eurocopa de 2004 ni a Xavi, ni a Iniesta, ni a Zidane, ni a Cassano, ni a Figo. Tampoco los echó de menos. Quizá un poco, en un momento de debilidad, rozando las seis de la tarde del 16 de junio, cuando Raúl robó astuto un balón en el área y lo cedió de tacón a Morientes, que batió a Nikopolidis. España caminaba confiada hacia la clasificación, con las caritas iluminadas al sol de la ilusión, hasta que a la Grecia imborrable del orden espartano, la guerra de guerrillas y el mazo a balón parado la rescató la zurda del único heleno capaz de saltarse el guión. La fábula del bloque sobre las estrellas fue posible, y no está de más recordarlo, por un arrebato de genio talentoso. Tsartas golpeó seco una pelota que planeó tensa con precisión cirujana, entre la formación de zagueros españoles, hasta plantar a Charisteas frente a Casillas. Grecia empató, y custodió ese punto como el tesoro que realmente era. A la larga, ni más ni menos, un billete a la gloria.
El partido contra España fue el segundo de la fase de grupos. Antes, en el primero, Grecia anticipó el sorpresón que estaba por llegar (su triunfo llegó a pagarse en torno a 100 a 1 en las casas de apuestas) con un debut inesperado. En el estreno derrotó a Portugal, la anfitriona, aprovechando, tal y como ocurriría durante todo el torneo, la ansiedad ajena, el rol de favorito de unos rivales que no avistaban una amenaza real hasta que eran ya cadáveres.
En la tercera jornada, Grecia se tomó un respiro, y el fútbol no se lo quiso cobrar. Un gol más de Rusia (que le ganó 2-1) hubiese supuesto la clasificación de España (que perdió 1-0 ante Portugal). Pero por el embudo, por la puerta de atrás, pasó Grecia a cuartos, sin querer llamar la atención, ni hacer más ruido del necesario.
Lo que vino a continuación es una de las mayores sorpresas de la historia del deporte mundial. Tres partidos con la portería inmaculada, solventados con tres cabezazos ganadores. Uno tras jugadón colectivo, golazo; y el resto en saques de esquina, uno gol de plata, en semis, y el otro en la final que cerró el círculo. Grecia se coronó en la Euro 2004 tras ganar a la hasta entonces vigente campeona (Francia), al equipo que mejor fútbol estaba realizando (República Checa), y a la anfitriona, otra vez, en un Maracanazo europeo (Portugal).
En aquella Grecia irrepetible, los nombres propios -Dellas, Seitaridis, Karagounis, Zagorakis, Charisteas- se difuminaban ante la figura del entrenador. Otto Rehhagel, “el niño de la Bundesliga”, culminó a nivel internacional, cuando ya era un “señor mayor”, su extensísima carrera previa en Alemania. Nadie, con más de un millar de presencias, ha participado en más partidos del campeonato alemán, en el césped o en el banquillo. Sin descanso, no le faltó trabajo durante 25 años, en los que logró 3 Bundesligas (Werder Bremen, 1988 y 1993; Kaiserslautern, 1998), 3 Copas (Fortuna Düsseldorf, 1980; Werder Bremen, 1991 y 1994), y una Recopa (Werder Bremen, 1992).
La “Ottocracia” funcionó en Grecia y la “ofensiva controlada” con la que define su táctica obró el portento. El éxito valió para alargar la presencia de Rehhagel en la selección helena hasta este mismo verano, cuando dimitió tras la eliminación del Mundial, todavía tratando de explicar que lo de 2004 fue un “milagro“, y la característica principal del milagro es que no ocurre muy a menudo. Así, a la euforia del título le siguió el lógico languidecer: pinchazo en el sendero de la Copa del Mundo de 2006, pobre actuación en 2008 y final del ciclo en 2010, con el logro de la primera y única victoria de Grecia en un Mundial. Poco resultado que ofrecer por parte de quien sólo vivió del resultado. Y es que, alcanzada una cima inverosímil, todo supo a decepción en el descenso.
En DDF: Ganar por ganar
foto: fifa.com







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#1 chimoeneas dijo,
18 octubre 2010 7:55 pm
Uno de las mayores sorpresas y de los más bonitos cuentos del fútbol, el de la Grecia de Rehhagel. Y es casi irónico lo frágil que es todo en el universo del fútbol: como dices, un gol, sólo un gol más, más de Rusia hubiera eliminado a Grecia y habría pasado España…
No me acordaba de que Tsartas estaba “vivo” en 2004… pensaba que se había retirado antes…
#2 Legionario Blanco dijo,
18 octubre 2010 8:38 pm
Destacar también como milagro esa liga lograda con el Kaiserlautern, el equipo era un recién ascendido.
Salu2
#3 Ramón Flores dijo,
18 octubre 2010 8:57 pm
Eso iba a decir yo, que lo del K’Lautern está casi al nivel de lo de Grecia.
#4 RoNiN dijo,
18 octubre 2010 9:12 pm
Yo flipaba, literalmente, con la República Checa aquel año. Qué grande Poborsky, qué grande El Rubio Nedved, con sus zapatazos y su cabalgadas… y va y gana Grecia. Y ahí ya flipé del todo.
#5 Garrincha dijo,
18 octubre 2010 9:17 pm
Me hice de Otto con aquel Kaiserslautern campeón, con Olaf Marschall, Ratinho, Sforza o Hristov. Fue tan tremendo como bonito. Pero lo repudié con la Grecia campeona. Entiendo que no tenía otros recursos, pero su juego era tan rácano que me dolió sobre todo por la R.Checa, un equipo que maravilló a todos y cayó injustamente con aquel testarazo de Dellas.
Un saludo!
#6 martin(foro) dijo,
18 octubre 2010 11:37 pm
Solo por hacer ganar al Kaiserslautern, merece un lugar en el Olimpo, ale, ya puede poner a 11 debajo de la porteria, que para mi sera un idolo.
Por otro lado, me alegró la victoria griega, fue un milagro, un ejemplo de que en el fútbol nada esta escrito, que todos pueden tener esperanzas.
#7 Félix Carbalho dijo,
18 octubre 2010 11:37 pm
Lo de Grecia fue una de las mayores sorpresas que yo he visto en esto del futbol y mira que llevo algunos años viendo partidos.Fue algo fuera de lo normal,como si hiciese lo que hiciese el equipo contrario estuviese condenado a la derrota,daba igual las individualidades que tuvieses ni el torneo que estuvieses realizando.Hay se demostró que esto del fútbol es un 70% motivación.Y me quedo corto.
#8 tubilando dijo,
19 octubre 2010 12:39 am
Coincido con chimoeneas. El fútbol defensivo fue más mito que realidad, por lo menos en los cruces. Ningún equipo (Francia, R.Checa y Portugal) fue superior a los griegos, que tras verse prácticamente fuera ante Rusia, se transformaron en un equipo casi imbatible. Para mí, lo mejor del equipo era el centro del campo, con jugadores como Basinas (ex del Mallorca), Karagounis, Zagorakis y Tsartas, que jugaba las segundas partes. El resto del equipo rindió por encima de su nivel real.
De aquel campeonato, recuerdo un impresionante R.Checa-Holanda, uno de los mejores partidos de selecciones nacionales que he visto. El partido correspondía a la primera fase, en la que la R.Checa nos encantó. En Holanda ya había comenzado a despuntar Robben. Luego, los checos perdieron brillo, y en semifinales también perdieron a Nedved, que era uno de los mejores jugadores de Europa. A los checos de aquella generación siempre les faltó suerte, y lo peor era que no tenían suplentes de garantías.
#9 Full Norbert dijo,
19 octubre 2010 2:50 am
A mí también me dolió muchísimo la eliminación de la República Checa, era un equipazo que jugaba realmente bien al fútbol y, como dice tubilando, a aquella generación siempre le faltó suerte. Creo que unos cuántos futbolistas también coincidieron en la Euro del ’96, donde cayeron en la final por un gol de oro de Bierhoff (y creo que el otro también lo metió él).
Fue un sorpresón lo de Grecia impresionante, aunque pienso como el mismo Rehhagel, fue más un milagro que otra cosa, a la vista están los posteriores resultados.
#10 juanpe dijo,
19 octubre 2010 12:57 pm
El mérito de hacer campeón a un equipo así no se le puede negar, pero tuvieron muchísima suerte, recuerdo que en el partido con España se encontraron ese gol y España no es que hiciera un partidazo pero tuvo ocasiones de sobra para cerrar el partido antes del gol de Charisteas, luego suerte contra una Francia sin ganas y sobre todo contra Chequia que les perdonó la vida y luego lo pago.
Tantas coincidencias y golpes de suerte para el mismo lado es practicamente imposible que se vuelvan a dar en un campeonato de este nivel.
#11 e dijo,
21 octubre 2010 3:24 am
milagro tambien el mundial de España, no se cruzaron con Brasil ni Uruguay. Bendito Iniesta
#12 Kurono dijo,
21 octubre 2010 4:26 am
Reggagel no tenía más con Grecia, por eso tiene su mérito, aunque la cantidad de suerte que tuvo era casi imposible que se repitiera. Pero lo del Bremen fue meritorio; hubo un partido de Recopa que al medio tiempo el Bremen iba perdiendo 0-3 y “King Otto” no se sabe que milagro obró y al final la eliminatoria fue para el Bremen, remontando para un 5-3.
Y no olvidemos al Kaiserslautern, aunque tampoco eran unos cojos los de la “K”, sino que, para el descenso, tuvieron una de esas temporadas raras, donde al final dieron con sus huesos en 2-Bundesliga debido a los horrores defensivos, empatando demasiados partidos en los últimos minutos (una nota, esa temporada que el Kaiserslautern descendió, perdieron 6 partidos, los mismos que el Bayern que acabó 2do. en la 1-Bundesliga; el Kaiserslautern fue campeón de la Ligapokal esa misma temporada).
Con la Grecia “de la barraca”. Si, era un modo feo de juego, pero como tubilando menciona la fortaleza era el mediocampo con Basinas, Karagounis, Zagorakis y Tsartas de refresco, o el portero Antonios Nikopolidis, que salvó a Grecia de bastantes apuros e incluso Dellas, con el tan famoso gol de plata y la seguridad que transmitió todo el torneo. De ahí solamente me acuerdo del lateral ex-atlético Seitaridis que se mandó un gran torneo y al “gran” goleador Angelos Karisteas. De ahí, cuando Zagorakis decidió retirarse de la selección, perdio demasiados enteros el combinado Griego y Rehhagel apostó por un método (aun) más defensivo, un 5-2-3 donde prácticamente despreciaba el mediocampo y de ahí se deduce el porqué fracasó en llegar al Mundial 2006 y la salida por la puerta de atrás de Grecia en la Euro 2008.
Por último, si bien el mundial 2010 fue una estancia corta para los helenos, pocos se recuerdan que en la primera participación mundialista de Grecia en 1994 fue una auténtica vergüenza, perdiendo todos los partidos y sin anotar gol. Hoy día por lo menos ganaron un juego y si no hubieran hecho el tonto contra Corea del Sur, quien sabe si hubieran terminado calificándose por lo menos a segunda ronda.
#13 Jorge dijo,
26 octubre 2010 7:58 pm
Quien haya visto la la carrera de Rehhagel en Alemania sabrá que es un ganador. Es un hombre que exige el control absoluto del club en el cual trabaja y del que controla todos los aspectos, pero que se adapta a las caracteristicas de su equipo.
Personalmente disfrute como un loco con el juego y el triunfo del modesto equipo griego en la Euro 2004, la demostración de que un bloque con sacrificio, constancia, confianza y aprovechando las oportunidades puede lograr casi cualquier cosa que se proponga.
Ya lo quisiera yo para mi Osasuna y cobra menos que Camacho.
En la Bundesliga, ostenta los registros de mayor cantidad de victorias (387), mayor número de empates (205), mayor cifra de derrotas (228), y sus equipos han anotado la mayor cuantía de goles (1.473) y también son los que más han recibido (1.142).
Trabajo no le faltará en Alemania, en Grecia o en cualquier liga que se quiera prestigiar con un técnico de esa categoría y esos números.
#14 Nashat Akram y el fútbol en Asia » Diarios de Futbol dijo,
8 enero 2011 9:31 am
[...] luego se marcharía a la capital, y después a Bremen, recogido por ese barraquero del Ruhr llamado Otto Rehhagel. Dejó buenas referencias, pero no tan buenas como para que un futbolista japonés pisara tierras [...]
#15 Nashat Akram y el fútbol en Asia dijo,
8 enero 2011 3:35 pm
[...] luego se marcharía a la capital, y después a Bremen, recogido por ese barraquero del Ruhr llamado Otto Rehhagel. Dejó buenas referencias, pero no tan buenas como para que un futbolista japonés pisara tierras [...]
#16 Hatzipanagis: el Maradona griego » Diarios de Futbol dijo,
12 enero 2011 12:04 am
[...] pura leyenda. Que es imposible que Grecia, infrafutbolera de manual hasta la recordada Eurocopa de Rehhagel, se perdiera un talento como Hatzipanagis. Pero así fue y la explicación a la barbaridad hay que [...]