Cada fin de semana la actualidad nos arrastra hacia los mismos lugares. El partido del Barça, una rueda de prensa de Mourinho, qué habrá dicho uno y que se habrá callado el otro. ¿Por qué no juega aquél jugador? Y si nos dicen que no es relevante la pregunta, más interés tenemos en por qué demonios no juega. La oligarquía futbolística nos seduce, nos tiene atrapados. Al principio quizá no seamos conscientes de ello, pero tarde o temprano deberíamos admitir nuestra culpa. “Serán los medios, que siempre hablan de lo mismo”, dice nuestra primera defensa. El reparto es mejorable, más engullimos los mismos vídeos cada lunes, vemos los mismos goles, en los mismos campos, y los celebramos de la misma forma. Decimos que nos aburre, pero o bien las audiencias sacuden nuestra mentira o es que realmente nos gusta aburrirnos.
Ya es difícil centrarse sólo en equipos fuera del Olimpo. Los encuentros cercanos y las horas del almuerzo fomentan los debates del equipo modesto, pero no queda nadie sin opinión sobre de los defectos de los clásicos, sobre el fútbol de primera división. Lo que está por debajo vive en otro planeta. Segunda, Segunda B, regionales, territoriales, nuestro Saldaña y las categorías inferiores. Cada conjunto en su dimensión, representan el fútbol más próximo, el más sentido, el que parece superfluo en el mundo global pero más afecta a la realidad de los seguidores. Un sentimiento personal que creemos compartir con unos pocos, una minoría que se hace invisible a los ojos de la mayoría. Sin embargo, en un fin de semana sin élite, sin Primera en sábado ni en domingo, ese amor escondido conquista a mucha más gente. Por una vez, se intercambian los papeles entre lo que somos (un televidente cómodo) y lo que queremos llegar a ser. Madrugar, el viaje en autobús, las siete horas de carretera destino Alicante, sintonizar una radio local. Nuestro fútbol, el que repetimos cada domingo en la oscuridad, el que pensamos que sólo nos atañe a nosotros, parece tener mucha más importancia.
En días como estos, quiénes no han estado nunca ahí arriba sueñan con poder estar y quizá recuerdan con más rabia aquélla vez que lo tuvieron tan cerca. A los que sí han estado les duele más no poder estar ahora. Los hay que nunca estarán y son felices con ello. En mi caso, el sábado me quedé con las ganas de escribir “Bienvenido Mr.Powel”, sobre un delantero de Utrecht, de estilo inglés. Suplente por castigo, criticado por su poca movilidad, no partió de inicio en la alineación del Gimnàstic de Tarragona en Cartagena, pero salió en la segunda mitad, agarró un cuero en la frontal y fabricó una belleza de tanto enroscando el balón con su zurda. En la misma jugada había fallado Pedro Botelho, un lateral izquierdo cedido por el Arsenal. Perdió un balón imperdonable y recordó los errores defensivos que suele entrañar esa posición en el norte de Londres. Si alguien se lo había perdido, Clichy hizo una parecida dos horas más tarde, en la victoria de la Francia de Blanc frente a Rumanía.
Sant Andreu jugaba en Teruel. Los aficionados que se habían quedado en casa no verían el partido. La retransmisión de aquéllos dos periodistas que se levantaron a las seis, hicieron escala en Lérida y hablaron desde el estadio de Pinilla, pareció más importante. En aquél equipo jugó el año pasado Máyor, que hoy se enfrentaba al Valladolid en filas de la Ponferradina. También Abraham, que se vestía de azulgrana contra el Tenerife. En el Mini Estadi la jornada culminó con una nueva exhibición del filial del Barça. Hace un par de años, en algunos casos menos, a Sergi Roberto, Sergi Gómez y Marc Bartra sólo les conocían los asiduos a la ciudad deportiva culé y los que se enganchaban a los partidos base de la televisión del club. Sentíamos nuestros los descubrimientos, privilegiados por ver algo maravilloso que la mayoría ignoraba. De la misma forma que cualquier aficionado a un equipo de barrio se hace suyo un gol por la escuadra, una injusticia arbitral o una jugada de primera división. En otras circunstancias, pocos lectores habrían visto al Barça B, bastantes menos al Cartagena y tendríamos suerte si encontráramos algún comentario referente al partido de Teruel. En días como hoy se hace más fácil compartirlo.
Fotografía | Gimnastic de Tarragona







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#1 DIEGOLONCHES dijo,
11 octubre 2010 1:27 am
Tengo poco visitando diarios de futbol, pero desde la primera vez creo que lo hago a diario, Pol creo que la palabra correcta en vez de intercanvian es INTERCAMBIAN, saludos.
#2 Pol Gustems dijo,
11 octubre 2010 1:36 am
@Diegolonches
Corregido, gracias por el aviso
#3 anita dijo,
11 octubre 2010 10:23 am
Vistéis los tres goles del Huesca!!!!?????
#4 Felix 1.3 dijo,
11 octubre 2010 10:35 am
Yo lo que vi fue a mi Pucela cada vez mas cuesta abajo… llevan 2 partidos que se dejan remontar pero habiendo merecido perder. Cada vez pienso más que lo de los primeros partidos fue un espejismo.
#5 Teje dijo,
11 octubre 2010 10:57 am
Gran artículo Pol!
@Felix1.3
Creo que el Pucela está en la buena línea, de veras lo digo. Creo que hay que tener paciencia, pues las prisas y los nervios son el mayor enemigo que puede tener este año. El fútbol que está practicando, particularmente, a mi me parece vistoso y bonito, con desdoblamientos espectaculares de los laterales y con un mínimo porcentaje de balones rifados desde la defensa. Un juego demasiado alegre para la gris Segunda, pero se trata de una filosofía de juego elogiable. Ahora sí, no tiene perdón de Dios la remontada del día de Elche (dónde es cierto que el equipo hizo un mal partido).
#6 Pol Gustems dijo,
11 octubre 2010 11:08 am
@anita
Vaya tres golazos, me quedo sin duda con el segundo.
@Teje, Felix 1.3
Lo poco que he visto del Valladalid me ha gustado mucho, claro que ha sido en casa. No me preocuparía por empatar contra la Ponfe en el Toralín. Han empezado con malos resultados pero no están jugando del todo mal, les falta meterla. Es difícil jugar ahí.
#7 Felix 1.3 dijo,
11 octubre 2010 3:27 pm
Lo que les veo peor es el centro del campo, los 2 medios centros se suelen ver superados en número por los rivales… las lineas se separan demasiado y eso se nota mucho. Quizas deberian probar un 4-2-3-1.. aunque coincido con vosotros en que el juego de laterales e interiores es de lo mejor que tenemos este año, por cierto Javi Guerra, al que desconocia hasta el momento, ha sido grato descubrimiento.
#8 mosotovoi dijo,
11 octubre 2010 3:37 pm
Vamos Celta, este año sí.
#9 Teje dijo,
11 octubre 2010 5:50 pm
@Felix 1.3
Estoy de acuerdo en lo que comentas, el siguiente paso que debería adoptar Antonio Gómez es el de quitar a Calle del 11 titular, e introducir un mediapunta que haga de conductor de juego entre los medioscentros y el delantero centro, además en las tareas defensivas podría ayudar también al mediocampo.
Coincido en tu observación sobre Javi Guerra, me parece un sensacional delantero para Segunda División. Jorge Alonso, Marc Valiente y Gilherme también me parecen, cada uno en su papel, fenomenales jugadores.
Del resto de equipos, destacaría al Barcelona Atletic, posiblemente el equipo con más calidad de toda la categoría, aún también de los más blanditos e inexpertos, lo cuál los convierte en una caja de sorpresas. En cualquier caso, su irregularidad jugará tmbién un papel fundamental en el devenir de la competición. Pues es un equipo capaz de ganar al líder y perder con el colista.
#10 Felix 1.3 dijo,
12 octubre 2010 2:49 am
@ Teje: completamente de acuerdo, para mi el que sobra es Calle. Es más, si no recuerdo mal, en el partido inaugural contra el Villarreal B salió con Alvaro Antón por detrás de Guerra, y creo que es el mejor partido que les recuerdo este año. Maniataron al rival (lastrado, todo sea dicho, porque algunos de sus mejores jugadores acababan de disputar una eliminatoria de Europa League) y una vez que estuvieron en ventaja es cuando sacó a Calle para aprovechar espacios ante un rival que debió adelantar lineas en busca del empate. Quizás López se ha dejado llevar por el buen arranque de Calle, aunque para mi sea momento de rectificar porque la segunda es eterna y no hay nada perdido. Por cierto, César Arzo cada vez peor, también daría la alternativa a Jordi.