Parece ser que en la enésima entrevista que concede desde que está en España Mourinho da en el clavo con una de esas frases tan suyas, de las que le salen en sus momentos de bonhomía, y en las que mezcla la sinceridad más descarnada con un entusiasmo casi juvenil. En una frase, ha resumido lo que muchos hemos pensado durante años del lateral izquierdo del Madrid, lo que ha ido cambiando nuestra opinión desde la pasada temporada, y el runrún que se está generando en la actualidad sobre su verdadero valor como futbolista.
Marcelo Vieira llegó al Real Madrid en el invierno de 2006 en el mismo pack en el que venían también Fernando Gago y Gonzalo Higuaín. Al contrario que el Pipita, en quien pronto entrevió Capello al sensacional delantero en el que se ha convertido, Marcelo tardó bastante en asentarse en el equipo blanco, mucho menos como titular en una temporada en la que el inimitable Roberto Carlos apuraba sus últimas carreras en el fútbol de alto nivel. Llegado Schuster, el joven de Río comenzó a aparecer en las alineaciones, mostrándose como un futbolista físicamente poderoso, voluntarioso en sus subidas, poco claro con el balón en los pies y, sobre todo, falto de los más elementales conceptos defensivos que se le deben exigir a un lateral de Primera División. Su peculiar manera de enfrentarse a su profesión, más como un juego que como una competición –muy brasileña, por otro lado- resultaba especialmente irritante, y desde éstas y otras páginas ríos de crítica llovieron sobre él, frecuentemente fundamentados.
Parecía, pues, que nos encontrábamos ante un fracaso de la dirección deportiva del Madrid, material de derribo destinado a salir pronto del equipo blanco con rumbo a la mediocridad. Sin embargo, cual un tartamudo Claudio en el mar de crímenes que rodearon a su dinastía, Marcelo supo nadar en las aguas tumultuosas que han frecuentemente han inundado Chamartín, y mantenerse en la plantilla a pesar del coro de voces que pedían incansables, año tras año, su marcha del equipo y la llegada de un especialista de garantías para su posición.
Fue Juande Ramos el primero que supo enfrentarse de modo constructivo a la solución del problema de Marcelo. Sabedor de que el chico tiene espíritu y ciertas cualidades como atacante, comenzó a alinearlo como interior izquierdo; una decisión que recordó a la (nefasta) que tomó el inefable Roy Hodgson con Roberto Carlos en el Inter, y que precipitó la salida de Puskitas del conjunto neroazzurro. Sin embargo, en el caso de Marcelo la decisión funcionó a medias, por cuanto que si no se convirtió de la noche a la mañana en un afro-Gento, sí que abandonó en general la demarcación donde cometía los graves errores que tanto le comprometieron delante del respetable. No es lo mismo perder un balón junto al vértice rival que hacerlo en el propio, y las consecuencias no son las mismas.
De este modo, el voluntarioso joven –a quien, por su carácter especial, no han parecido nunca importarle demasiado las críticas- fue ganando en confianza, atreviéndose cada vez más. Caído Juande, la transformación continuó operándose en la etapa Pellegrini, que solía utilizarlo como lateral en los partidos menos comprometidos, dándole cancha como atacante en el resto. Liberado, Marcelo se convirtió en uno de los mayores asistentes del equipo, y aunque siempre ha resultado un jugador algo obtuso desde el punto de vista técnico –excepto en el mano a mano, suerte que domina a la perfección- su intensidad y entusiasmo hicieron de él una de las mejores bazas del Madrid multigoleador de la pasada temporada.
Y así, llegamos al momento actual, en el cual son muchas las voces que señalan al otrora paria como la presencia más estimulante de los blancos en este principio de temporada. Regresado de nuevo a la posición de lateral, ha añadido a su juego una intensidad defensiva que raramente se había visto en él en años anteriores, y en la que quizá podemos vislumbrar la mano de Mou. En estos partidos lo hemos visto bajar, marcar y, sobre todo, cerrar el segundo palo como el lateral competente que nunca pensamos que sería, quizá porque nadie nunca se lo enseñó. Como su aportación ofensiva no ha perdido ni una gota de picante, nos encontramos a día de hoy ante uno de los jugadores más influyentes del campeonato, y sus 21 años indican, todavía, un amplio margen de mejora. Quién hubiera dicho que el patito feo se convertiría en cisne.







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#1 crivione dijo,
8 octubre 2010 4:06 am
Completamente de acuerdo, de lo más fuerte del Madrid en este principio de campeonato y el final del anterior. Me da pena el pensar que pasará como con Higuaín, llegará un día en el que fallará (como lo hacen todos) y le caerán críticas por todos lados. A otros se les da mucha más cancha sin merecerlo tanto.
Por cierto, llama la atención que Brasil no dejara de llamarle mientras no era titular en el Madrid y ahora que se ha consolidado no le convoquen. Están locos estos brasileños, aunque me gusta Michel Bastos, pero mejor de extremo.
#2 reynaldo dijo,
8 octubre 2010 4:59 am
gracias a la mano de mou, queda mas que claro
#3 Haiku dijo,
8 octubre 2010 5:26 am
Sólo falta Gago por reinvindicarse de ese pack.. En cuanto se recupere de su lesión debe ponerse el traje de faena, sino, dudo mucho que aguante una temporada más en el Madrid, y mira que me da pena, ya que me parece que se ha ido diluyendo poco a poco
#4 FutbolGol dijo,
8 octubre 2010 8:08 am
Marcelo ahora mismo es un lateral de garantías ante el 80-90% de equipos, a no ser que tengan un extremo derecho muy bueno, el brasileño cumple con creces, de todas maneras se seguirá pidiendo un lateral de mas enjundia. Le favorecerá, en este punto, el que no hay excesivos laterales izquierdos de clase mundial.
Un saludo desde: Futbolgol: Con más emoción que nunca.
#5 dani_focusrs dijo,
8 octubre 2010 9:01 am
A Gago lo tenian que haber vendido hace bastante tiempo y eso que llego con mas caché que Higuain.
#6 emedepan dijo,
8 octubre 2010 9:30 am
Os recomiendo la entrevista a Busquets hoy en El País. Otro que como Marcelo este año, tiene una gran importancia en el juego de su equipo y no se le da tanta bola como a delanteros y medios ofensivos.
Algunas de sus respuestas son muy gratificantes para los que disfrutamos defendiendo
http://www.elpais.com/articulo/deportes/Soy/tipo/trabaja/elpepidep/20101008elpepidep_5/Tes
#7 BaróndelaBirra dijo,
8 octubre 2010 10:59 am
#6
Gracias por el enlace, me ha encantado la entrevista.
Para mí en estos dos años ya ha demostrado entender el juego que otros en su posición en toda su carrera, impresionante el chaval, y con los pies en el suelo.
Solo hay que ver a otros medio centros con mucha más capacidad física pero con la décima parte de su inteligencia táctica. Como le de por llegar al área ya sería la leche, tanto para el Barcelona como para España.
#8 HugoMac dijo,
8 octubre 2010 11:25 am
¿Obtuso desde el punto de vista técnico…?. Permítanme que me DESCOJONE poderosamente. Si Marcelo no es uno de los 3 jugadores de más calidad técnica del Real Madrid no lo es NINGUNO.
#9 Piliniak dijo,
8 octubre 2010 11:46 am
No HUgoMac, yo iría más allá y diría que si Marcelo no es uno de los 3 jugadores de la historia del fútbol con más técnica no lo es ninguno.
Por cierto , ¿cuámto tardará la prensa rosa en hablar del affaire del brasileño con el entrenador portugués?
#10 Scouser dijo,
8 octubre 2010 12:28 pm
Queda verle en acción contra equipos de mayor nivel, aunque es verdad que los fallos que antes cometía ante cualquiera ya no los tiene. La prueba de fuego será el día que vuelva a verse las caras ante Navas. Sólo el hecho de que tras ese partido y las críticas que le llovieron no se hundiera demuestra que, al menos, tiene personalidad.
Y otro apunte, es zurdo, pero con le derecha le da muy fuerte. El año pasado metió dos o tres goles con la diestra que entraron como obuses en la portería contraria. Teniendo en cuenta que ataca por la banda, es algo que se debe explotar.
#11 alegde dijo,
8 octubre 2010 8:20 pm
Amigo, lo que le pasó a Marcelo es que se tuvo muy poca paciencia con el. Vino jovencisimo (tanto que la UEFA lo considera como canterano del madrid) de la liga brasileña con muy pocos partidos. Marcelo tiene 22 años, uno menos de los que tenia Roberto Carlos cuando llegó y año tras año ha ido mejorando poco a poco hasta convertirse en la actualidad en un lateral sobradamente capacitado para jugar en el madrid. De la mano de Mourinho nada, experiencia y partidos es lo que han hecho mejorar a Marcelo.
#12 Felix 1.3 dijo,
9 octubre 2010 12:55 am
“Sin embargo, cual un tartamudo Claudio en el mar de crímenes que rodearon a su dinastía, Marcelo supo nadar en las aguas tumultuosas que han frecuentemente han inundado Chamartín(…)”
Simplemente Brillante!!