Buceando por la actualidad del fútbol abisal leo que al entrenador del Chichester City, equipo del que juro no haberme inventado el nombre para la humorada y que juega en la primera división de la liga del condado de Sussex (Inglaterra), le han puesto de patitas en la calle durante el transcurso de un partido del equipo al que entrenaba. “Durante el segundo tiempo recibí la llamada telefónica de Gary Walker, uno de los directivos. Me pidió disculpas por las molestias y después me dijo que estaba despedido. La llamada no podía haber llegado en peor momento dado que a uno de mis jugadores acababan de llevárselo al hospital con la mandíbula, el pómulo y la nariz rotas tras chocar con el portero rival”, declaró Mark Pulton, que así se llama el nuevo parado en una frase que ni los guionistas de The Office, siempre en busca de la risotada por el patetismo, serían capaces de escribir mejor.“Debo de ser el primer entrenador al que echan durante el partido”, dijo el pobrecito. Pero en eso se equivoca e incluso ha habido casos peores.
Que se lo digan a Harald Schumacher. El meta alemán, icono indeleble por muchas cosas buenas como su innegable pericia bajo los tres palos y por alguna barrabasada como las recordadas caricias a Battiston y a Maradona también recibió amables palabras de sus superiores durante el descanso invitándole a que cesara en sus funciones a la mayor brevedad posible. Sin embargo tuvo menos suerte que el míster del Chichester. A Toni Schumacher también le pusieron la maleta en la calle durante el descanso pero de ellos se encargó el presidente en persona . El mito del Colonia y la selección alemana entrenaba en 1999 al Fortuna Colonia de la 2. Bundesliga y en el entretiempo de un partido que los suyos palmaban por 2-o contra el Waldhof Mannheim, mientras estaba en plena arenga a los chavales tratando de elevar un poco los ánimos, pasó lo que pasó.
Jean Loering, imagino un Dimitri Piterman de la vida, irrumpió en el vestuario y le exigió al bigotón que empaquetase sus bártulos y se largase con viento fresco. Delante de la plantilla en plano. “Le dije a Toni que no quería verle allí en la segunda mitad. Le pedí que abandonase el estadio de inmediato. Ya había estado tentado de echarle hace tiempo, pero lo hice entonces”. Loering, un ángel, declaró poco después que pateo al entrenador ipso facto y de tan buenas maneras con la única esperanza de cambiar al menos el rumbo del club. “Schumacher era mi ídolo pero no me iba a quedar cruzado de brazos mientras llevaba a mi club a la tumba”. Y su mano experta se comenzó a notar de inmediato, el Fortuna palmó 5 a 1 aquel día.








RSS
#1 FutbolGol dijo,
8 octubre 2010 8:00 am
Uno de los iconos de los 80 de aquella gran selección de los Rummeniege y compañía, curiosa anécdota, no solo en España se roza el esperpento.
Un saludo desde: Futbolgol: Con más emoción que nunca.
#2 Raúl dijo,
8 octubre 2010 12:36 pm
¿Toni o Harald?
A ver si no son la misma persona… El portero era Harald. Toni ya no sé.
#3 Sergio Cortina dijo,
8 octubre 2010 12:47 pm
@Raúl
A Harald Schumacher siempre le han apodado “Toni” No hay confusión alguna
#4 como dijo,
8 octubre 2010 9:35 pm
ah siempre lo conocí por toni, tremendo portero alla en el 86
#5 recargas en linea dijo,
20 julio 2011 11:16 am
Buenas,
Considero que fue un excelente arquero en su epoca, ya no hay tanto profesionalismo y calidad en el futbol, ahora es pura economia. No hay autentico futbol, todo es negocio.
Saludos.