David Navarro tiene 30 años y viste la camiseta del Valencia desde que era un niño. Fue uno de esos privilegiados que, mientras escalaba peldaños en las categorías inferiores, veía su nombre en todas las quinielas de ascenso al primer equipo. El canterano del Puerto de Sagunto destacó siempre por su poderío físico, pero al llegar descubrió que para asentarse en el vestuario de los mayores necesitaba algo más que músculo y cuerpo. Una noche de marzo de 2007, muchos pensamos que nunca sabría resolver ese acertijo. Tras eliminar al Inter en Champions, una bronca entre Marchena y Burdisso terminó con el argentino sujetado por sus compañeros, inmovilizado de brazos. En el lío, apareció Navarro desde el banquillo, para romperle la nariz de un puñetazo y marcharse a la carrera al vestuario, entre risas.
Si fue cobarde al agredir a quien no podía defenderse, y estúpido por poner en peligro su carrera, mostró a cambio, después, la inteligencia necesaria para dejarse aconsejar, y para urdir un impecable plan de rehabilitación. Sancionado con dureza por la UEFA, David Navarro se exilió en Mallorca, donde jugó en dos temporadas casi más partidos en Primera que los que había jugado en el resto de su vida. El paso del tiempo, en este caso, fue balsámico. Por un lado, el zaguero ganó experiencia y progresó como futbolista, entendió por fin los mecanismos de su puesto, la conveniencia de elegir, y de equilibrar el riesgo y la pausa; por otro, los recuerdos se difuminaron, el escándalo quedó en anécdota, y la anécdota en perdón de asumible cicatriz.
De vuelta a Mestalla, Navarro cumplió el pasado año y ha comenzado éste como un tiro. Tres años y medio después del incidente, el valenciano ha alcanzado la plena redención. Tanto, que porta con orgullo la señera en el brazalete de capitán y el sábado, cuando el Athletic cargó con todo en busca del empate, encabezó la resistencia local para mantener un triunfo que vale la consolidación de un liderato, el valencianista, tan imprevisto como merecido.
Porque, aunque lo advertíamos en la previa de la temporada, no se esperaba un rendimiento tan madrugador y sobresaliente. La fuerza de este Valencia es la fuerza del bloque, y para formar ese tipo de equipo suele necesitarse tiempo. Pero, es evidente, Unai Emery ha trabajado de veras, y este Valencia es un proyecto de entrenador. Se ha superado la venta de quienes más partidos decantaban en el pasado, David Villa y David Silva, y todos los fichajes, hasta los ofensivos, entienden el fútbol priorizando el nosotros frente al yo.
Así, abundando en la dicha del arranque (seis partidos en Liga, cinco victorias, un empate y liderato, tres puntos en Champions y una derrota digna y asumible ante el Manchester United) el fútbol está devolviendo con premios individuales la generosidad global de los jugadores. Una internacionalidad de estreno para Aduriz, y el regreso de un talento como Pablo Hernández. Y en la memoria ché, sin poder evitarlo, asoma el recuerdo de otros Valencias sólidos y colectivos: el de Cúper, el de Benítez. Espejos donde mirarse mientras se insiste en el camino.
foto: somosche.com







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#1 Gontxo dijo,
5 octubre 2010 9:52 pm
David Navarro hizo dos años sensacionales en Mallorca. Y ademas, pese a lo que hizo, no es un defensa violento. Sinceramente, deberia aparecer en los debates sobre centrales de la Seleccion porque no empeora lo que hay.
#2 Angel dijo,
5 octubre 2010 11:32 pm
Iba a mencionar exactamente lo mismo. En el Mallorca estuvo muy bien, especialmente el segundo año. Durante el primero no era indiscutible pero cada vez que entraba cumplía muy bien.
Estoy realmente contento por él, y sobretodo por Aduriz y su convocatoria.
#3 FutbolGol dijo,
6 octubre 2010 8:22 am
Seguramente esté, ahora mismo, por encima del nivel que ofrece Marchena en la selección. Central contundente, bueno por arriba al que le falta velocidad y técnica para ser una referencia, su rendimiento crece cada año por lo que dice el artículo, se maneja mejor con lo que tiene.
Un saludo desde: Futbolgol: Valencia: Liga BBVA: Apuntes de la Jornada 6.
#4 xtaoth dijo,
6 octubre 2010 9:06 am
El problema de David Navarro es el de la fama que se ha creado. Cierto es que es un defensa expeditivo, pero gracias a la fama de ‘matón’ que se creó, los árbitros en caso de duda ya directamente le sancionan en contra.
Recuerdo un par de expulsiones merecidas, pero otras tantas que el árbitro se las sacó de la manga (como la última que recibió hace un par de jornadas en las que casi sale lesionado… y con la segunda tarjeta amarilla.
Si logra deshacerse de esa etiqueta, el valencia tendrá un buen central para los años que le queden de carrera (que con 30 tacos ya sólo serán cuatro o cinco más como mucho)
#5 James dijo,
6 octubre 2010 2:48 pm
Este personaje se merece lo peor deportivamente hablando, mala persona, mal deportista, se situa casi al nivel de Marchena. La fama se la tiene bien merecida.
A parte del puñetazo a Burdisso, recordaría el pisotón criminal a Messi el año pasado a los 10 segundos de partido sin balón( http://www.youtube.com/watch?v=fbFQt83Zg6k), o el otro día conta el Manchester como pisó a Vidic en el pecho cuando este estaba en el suelo, la acción no fue nada involuntaria…
#6 desde la barrera dijo,
6 octubre 2010 3:46 pm
Pues en el comunio no para de darme disgustos, no estaría de más que el que puntúa al Valencia en el As leyera este artículo
#7 Joan dijo,
28 febrero 2011 1:01 am
redención?? inteligencia??? visto lo visto hoy en san mamés, navarro sigue siendo el mismo macarra cobardo que el que le pegó el puñetazo a Burdisso… Lo de hoy lamentable, pero allá en Valencia has tenido buenos profesores como el amigo Marchena.
#8 Hybris dijo,
28 febrero 2011 2:19 am
Ten cuidado Joan, o te llamarán Troll… En todo caso, verle al David ese con un tembleque en el suelo, y que hasta salgan las camillas para que no le amonesten… Puff Me recordó a lo de Orbaiz el año pasado contra el Getafe, pero muchísimo más descarado.
Y luego llorarán en los medios porque les pitan mal. Con delincuentes macarras en sus filas, el Valencia pocas amistades va a ganar.