La mejor manera de mirar hoy en día la Bundesliga es a pantalla partida. A un lado el Bayern y a otro el Mainz. La catastrófica versión 2010 del tradicionalmente robusto producto que es el Bayern Munich volvió a dejarse los tres puntos por el cámino. De nuevo, en esta ocasión ante el renacido Borussia Dortmund, y camina con paso firme hacia el desastre. La apisonadora se oxida en el páramo de la tabla y tan sólo ha sido capaz de conseguir ocho puntos de 21 posibles. A 13 del primer puesto. La lesión del por otra parte cada vez más inocuo Ribery, los bandazos constantes en la pizarra, una defensa de algodón y el peor ataque de la liga (tan sólo cinco goles en siete jornadas) tan sólo le están sirviendo a la maravilla germana, a una plantilla de ensueño, para firmar el peor comienzo de campeonato en toda su historia.
Seguramente remontarán como casi siempre pero tal es el panorama que quien más y quien menos ha decidido poner las grabadoras a funcionar para justificar el sueldo. Alguno como Van Bommel han apelado a la testiculina, otros como el director deportivo Christian Nerlinger a la poesía (“Ya va siendo hora de dejar aparte la cálida manta del amor al prójimo”) y muchos ya empiezan a lamentarse por la falta de refuerzos veraniegos. En cambio los que mandan se han puesto directamente muy alemanes. El presidente Karl-Heinz Rummenigge ha descrito la actualidad del club con un no por escatológico menos ajustado a la realidad “estamos atascados en la mierda” y Louis Van Gaal, el hombre que no conoce la palabra piedad, ha prohibido a la plantilla acudir a la tradicional cogorza consentida en la Oktoberfest. ¡Noooo! se escuchó, desgarrador bramido, en el vestuario del Allianz Arena. Como ven los días están preciosos para ser jugador del Bayern…
En el otro trozo de pantalla partida vemos a los seguidores del Mainz flotando sobre la carcajada. Suman siete partidos ganados de siete (sonoro 4-2 al Hoffenheim incluido en la última jornada) y con 21 puntazos mandan con mano firme en el campeonato. Sin duda son los primeros en celebrar una Bundesliga tan rica en alternativas como la de este año. Y tan sólo hace seis temporadas que levantaron la tapa de la alcantarilla y respiraron por primera vez el aire del mundo real. Dicen que es tal el ambientazo que se respira en el coqueto Bruchweg y la buena ola sobre la que surfea el equipo que Thomas Tuchel, el joven entrenador del milagro, trepó la valla y se subió a celebrar con los hinchas, megáfono en mano, tras la goleada al Hoffenheim. El caso es que, aparte del apestoso lugar común que señala al espectáculo como principal beneficiario de las sorpresas clasificatorias, el que debe de estar tocando palmes es Joachim Löw. Tendrá un estadio más a donde acercarse a ver buen fútbol y podrá añadir al espléndido ramillete de jóvenes que componen la selección nacional un par de cromos más como el delantero André Schürrle (20) o el medio Lewis Holtby (19).








RSS
#1 Ander dijo,
4 octubre 2010 11:40 pm
El Bayern está irreconocible y a más de un grande le va a costar sudor y sangre pillar al Mainz, que no da síntomas negativos.
Saludos!
#2 FutbolGol dijo,
5 octubre 2010 8:14 am
Lo bueno para el Bayern es que la zona medio-alta de la bundesliga es tan grande que los equipos se quitan puntos unos a otros, es difícil que alguno se escape, seguramente para el parón navideño ya estén acechando.
Un saludo desde: Futbolgol: Valencia: Exitosa reconstrucción.
#3 cityground dijo,
5 octubre 2010 1:27 pm
El Bayern empezó mal la temporada pasada pero creo que no tanto, lo del Mainz impresionante, siete de siete y ganando en Bremen y Munich. Para equipos como el Bayern igual pueden pillar al Mainz si se desinfla como es presumible pero el problema es que un equipo como el Borussia Dortmund ya le saca 10 puntos al Bayern y ese parece mas complicado que se hunda.
#4 Lagartodeldesierto dijo,
5 octubre 2010 7:27 pm
Lo que está claro es que la Bundesliga está preciosa este año. Hay multitud de equipos con un nivel similar y eso se traduce en emoción y sorpresas todas las jornadas. No creo que el Mainz vaya a quedar campeón, aunque de momento que le quiten lo bailado. Yo creo que la cosa estará entre Dortmund, Wolfsburgo y Bayern, al que todavía no descarto. De todas formas el Mainz tiene un equipito majo para el futuro si conserva a sus jugadores. Holby es talento puro, Allagui acabará en la selección alemana, Polanski todavía puede mejorar y Szalai es un tanque al que solo le hacen falta un par de añitos para ser un killer de área pequeña. Al que ya han perdido es a Schurrle, al que ya ha fichado el Leverkusen para el próximo año. Bundesliga al poder!