Apunte con esmero, fallo y bloqueo

Barça y Mallorca empataron a unos en el Camp Nou en una tarde de ausentes, recuerdos herculinos y reedición de síntomas, esos que irremediablemente surgen en el seno barcelonista siempre que un resultado no acompaña. Obligado por la lesión de Xavi y la sanción de Villa, Guardiola no pudo salir con el traje de ceremonias y formó con varios futbolistas, que sin faltarles al respeto (juegan en el Barça, y por lo tanto, son grandes jugadores), no visten de gala cada domingo. Puyol y Busquets se caían también de un once que no echó en falta a nadie, al menos durante la primera mitad. Con Messi completamente recuperado y el fútbol azulgrana girando a su alrededor, el Barça volvió a deleitar con el toque sutil, la bella combinación y la multitud de opciones ofensivas. Pudo llegar el gol con anterioridad, pero el júbilo no estalló hasta el minuto 20, cuando Messi recogía una espuela de Pedro, sentaba el balón a cobijo de su zurda y la mandaba al fondo de la red. Aouate, impotente, no se estiró y giró la cabeza para ver entrar el balón, condenado al gol, que se acomodó cerca de la base del poste derecho.

Durante el siguiente cuarto de hora, el Barça rozó la sentencia con la yema de los dedos, los de los pies de Bojan, Messi e incluso Abidal, que cabeceó con poco vigor a las manos de Aouate, en una de las mejores -y escasas- ocasiones que ha tenido a lo largo de su carrera. El conjunto culé superaba con facilidad el centro del campo rival, poco habituado a ultradefenderse, vagando mareado hacía uno y otro lado. En ese sentido, el equipo local parecía no echar en falta a Xavi, el dueño del giro, la elección de pase y la fabricación de espacios. Llegar arriba resultaba fácil, pero ahí se enredó el partido. Como es habitual, y en parte lógico, todos los balones pasaban por Messi, incluso los que no hacía falta que pasaran. El Barça abusó del toque, de la jugada preferida del argentino, y a cada aproximación querían entrar hasta los fogones. Pese al peligro constante, no llegó a probar a Aouate, al que no le hizo falta lucirse demasiado para sacudir las numerosas ocasiones azulgrana. Se excedió en una misma idea el equipo culé, no supo variar sus posibilidades de remate y perdonó un segundo tanto que se hallaba inminente.

Previo aviso del Chori Castro, el Mallorca empató el partido. Al filo del descanso, Nsue cabeceó con potencia la salida de un córner y firmó un buen gol. Ni Piqué ni Milito estuvieron afortunados en la acción, superándoles con claridad el salto atlético del delantero mallorquín. Tres de los cinco tantos que ha recibido el Barça en liga han sido a balón parado, el punto endeble de la zaga culé en este inicio de temporada. Tras la media parte, Laudrup dio un paso atrás, introdujo a Webó por Cavenaghi y el camerunés quedó sólo en punta a la espera de algún balonazo. Al conjunto de Guardiola se le atrofiaron las ideas, perdió la fluidez ofensiva que había gozado en el primer tiempo y se desquició con el paso de los minutos. Bojan no aprovechó su oportunidad, Iniesta parecía un jugador diferente al de los primeros 45 y Messi se apagó paulatinamente. Los recambios de la cantera, Thiago y Nolito (que debutaba en Primera División), aportaron la voluntad y entusiasmo que se les presuponía, pero no lograron cambiar la tónica del partido.

La mala segunda mitad azulgrana no tiene una explicación única. Quizá el cansancio (más mental que no físico), se alude al césped (que estuvo mal para ambos) y también a las ausencias destacadas. Sin embargo la última teoría se deshace con anterioridad al problema, en la primera mitad, dónde el Barça fue infinitamente superior y pudo dejar el partido más que sentenciado. No lo hizo, pegó en el poste, erró en el último envío y confundió grada con portería. Más tarde se bloqueó y llegó la ansiedad -cada día más popular en los terrenos de juego. El resultado no debería preocupar en exceso a los barcelonistas, visto el primer tiempo, aunque se repitan viejas pesadillas y el equipo no acabe de funcionar en su feudo. Por su parte, el Mallorca coge aire en la zona media y vuelve a sumar contra un coloso, convirtiéndose en animador de una liga dónde ninguno de los dos clásicos domina aún la clasificación.

15 Comments

  1. an_dario

    4 de octubre de 2010 a las 3:57 am

    En San Mamés, el Barça demostró que puede sin Messi. Ayer, demostró que sin Xavi está desangelado. El primer tiempo fue una coral pero faltó el do de pecho. A veces se juega con displicencia y a veces se quiere embocar el balón a punta de toques dejando a un lado el martillo, el puñal. Dudo que eso habría sido posible con la sola presencia de Villa. El Guaje aún juega muy ansioso. Bojan está muy desconcentrado, lejos inclusive del que jugó en la banda contra el Tenerife la pasada campaña.
    En fin… El fútbol está. Hacen falta los goles.

  2. Davor

    4 de octubre de 2010 a las 6:51 am

    Un paso atrás Webo por Cavenaghi? delantero por delantero?

    Al contrario, lo que hizo Laudrup fue dotar al equipo de mas velocidad en las contras (no es dificil ser mas rapido que Cavenaghi) y poderío aereo. Y así tuvo el mallorca varias contras donde llego con peligro, mucho, y que casi ganan el partido.

  3. dani_focusrs

    4 de octubre de 2010 a las 9:18 am

    Bufff…yo diria que tienen un poco de ansiedad por marcar gol los jugadores del Barcelona no?…

  4. dani_focusrs

    4 de octubre de 2010 a las 9:18 am

    O tambien fué mala suerte…? (de nuevo)

  5. Pol Gustems

    4 de octubre de 2010 a las 9:29 am

    @Davor

    A mi me pareció un paso atrás, el Chori jugó más retrasado, junto al resto del centro del campo, y puso a Webó para buscar balón largo. Cavenaghi estaba más acompañado en la primera mitad. Pero si, tienes razón, tuvieron varias contras, algunas para ganar el partido. Paso atrás, para darlo en ocasiones hacia adelante.

  6. Davor

    4 de octubre de 2010 a las 10:27 am

    Por cierto, menudo detallazo de Pereira haciendole… un caño a Iniesta!!!!

  7. Davor

    4 de octubre de 2010 a las 10:34 am

  8. Kirkis

    4 de octubre de 2010 a las 11:22 am

    Vi solo la segunda parte pero me no entendí al Barça.

    ¿Por qué esa obsesion por jugarla incluso en el area pequeña?

    Yo creo que si hubieran tirado más, hubieran ganado el partido porque llegar, llegaban.

  9. tubilando

    4 de octubre de 2010 a las 6:54 pm

    Yo creo que es una cuestión mental. Es un parido que parecía ganado, con un dominio abrumador. Cuando te das cuenta, vuelve a estar empatado y te tienes que poner las pilas de nuevo; es como jugar dos partidos en uno. Si no con tanto dominio, es una cosa que se suele ver en fútbol. Por ejemplo, el R.Madrid contra el O. Lyon; el Barcelona-CSKA de Moscú de hace casi veinte años (de 2-0 a 2-3).

    Luego, hay otras cuestiones accesorias al partido: El mal estado del césped, la ausencia de Xavi, la cortedad de la plantilla… Pero lo fundamental es lo que expuse arriba.

  10. Pol Gustems

    4 de octubre de 2010 a las 8:50 pm

    @tubilando

    Respecto al césped, ya no servirá de excusa. Lo cambian, lo ponen nuevo para el partido contra el Valencia.

  11. tubilando

    4 de octubre de 2010 a las 10:21 pm

    @Pol Gustems
    No considero el mal estado del césped como una excusa por no ganar al Mallorca. Simplemente es una algo a corregir de cara al resto de la temporada. Además, parecería ridículo escudarse en éso.

    Xavi es fundamental tanto en el Barcelona como en la selección, pero igual con Xavi también hubieran empatado, ya que me parece más cuestión de mentalidad colectiva que de otra cosa.

    Para mí, el mayor handicap del Barcelona son los dos años frenéticos de sus figuras. Eurocopa, los seis títulos de 2009, el esfuerzo bestial para ganar la pasada liga, y el Mundial. Todo esto tiene que pasar factura por narices.

    Todo esto son consideraciones generales, no valen como excusas por el empate de ayer.

    Mascherano es un buen mediocentro, pero no creo que se adapte del todo al juego del Barcelona. Como muchos argentinos, su fama me parece superior a su valía real. Por supuesto, Toure me parece más idóneo.

  12. Pol Gustems

    4 de octubre de 2010 a las 11:08 pm

    @tubilando

    Lo del césped no lo decía porque considerara que lo habías dicho como excusa. Acababa de oírlo y he hecho el apunte 😉

    Respecto al resto de tu comentario, son sensaciones que comparto en gran medida, pero claro, es más fácil que vengan a la cabeza cuando los resultados no acompañan. Creo como tú que no hay excusas válidas para el resultado de ayer. Por otro lado sigo pensando que el Barça es el máximo favorito al título.

  13. Cristian

    5 de octubre de 2010 a las 12:35 pm

    Realmente es muy difícil de explicar a qué se debe la ansiedad que demostraron los azulgranas al saltar al campo en la segunda parte; cierto que no estamos habituados a ver a Bojan, Pedro, Messi, o el propio Villa fallara tan claramente de cara a puerta, pero no entiendo cómo un equipo con el peso del Barça, en su campo, y con 45 minutos por delante, se ve presa de la ansiedad, de cierto… ¿pánico? por imponerse ante un rival como el Mallorca actual (sin ofender a nadie: es un equipo con muy pocas aspiraciones por plantilla).
    Difícil de entender, realmente, y sobretodo me pregunto dónde están aquellos caporales de campo que eran capaces de animar a sus compañeros, capaces de tirar del carro cuando las cosas se ponían complicadas, y que sabían recuperar anímicamente al equipo. Messi es un megacrack, pero su único modo de arreglar las cosas es empacharse de balón e intentar resolver él solito las cosas. Puyol y Piqué son de esos jugadores que suelen dar coraje al equipo, pero se necesita algo más; alguien con cabeza, un estratega con la mente fría y capacidad de gestión de vestuario, o eso, o un luchador incansable, gladiador imbatible, como lo fueron Figo y Eto´o, gente que transmitían agresividad positiva, ganas de ganar. O un Deco en sus buenos tiempos. Eso sí que le falta al Barça a día de hoy; tiene a 3 o 4 de los mejores del mundo en sus posiciones, pero le falta alguien que transmita un poco más de alma, alguien que haga de Stoichkov, de Figo, de Luís Enrique, de Eto´o. UN excelente jugador, con carisma, y mucha fuerza. Y para cabeza, está claro que Xavi suele ser con diferencia el mejor, porque Iniesta, cuando debe dirigir la orquesta, suele incurrir en la precipitación, como vimos en la segunda parte.

  14. opta-tranki

    5 de octubre de 2010 a las 5:29 pm

    a estas alturas de la temporada lo importante no es ganar partidos aunque los puntos nunca vienen mal lo importante es el desarroyo del juego, la temporada se va a jugar a partir de marzo parece que el barça tiene problemas fisicos pero yo diría que llegarán bien a los partidos importantes, cuando te juegas la temporada. ¿podrían ganar otro triplete? yo creo que tienen muchas opciones.
    sin estar bien crean muchas opciones, es el equipo que mejor futbol crea con mucha diferencia y los resultados llegarán.

  15. Cristian

    6 de octubre de 2010 a las 8:30 am

    @ opta-tranki,
    Eso de que los títulos se juegan en Marzo es algo optimista, por así decirlo, en Marzo prácticamente empiezan a decidirse, pero para que ello sea posible, debes llegar allí con claras opciones, y la escasa plantilla barcelonista, no sé hasta qué punto aguantará en condiciones en el tramo final, si bien sí llegará a la cuesta de Noviembre en plenitud, algo que solía ser un momento de bajón de forma.
    Por el momento el Barça está a 3 puntos del Valencia, y lo recibe en casa tras los partidos de selecciones, momento en el que el Barça suele adolecer de falta de fondo físico y anímico.