Si empezamos la serie con el capricho local de Luiche, hoy la continuamos con el mayor icono del fútbol defensivo español. Cuando alguien dice “Maguregui”, el cerebro futbolero responde: “autobús”. No en vano, de su nombre deriva el término “amarrategui”, sinónimo de excesiva precaución y falta de atrevimiento. Repasamos, a base de distintos retales, la trayectoria de un mito de los banquillos. José María Maguregui (Miravalles, Vizcaya, 1934).
Manguerazos y marcajes individuales. Imprescindible para comprender el fútbol patrio de los años setenta y ochenta, Maguregui se manejaba con tanta personalidad en la pizarra como en el circo que la rodea. Uno de sus recursos favoritos, especialmente cuando dirigía al Racing de Santander, era echar mano de la manguera. No había llovido en Cantabria en toda la semana pero, por arte de magia, El Sardinero era un barrizal a los cinco minutos de juego. Menguando la capacidad técnica del rival, los equipos de Maguregui podían explotar su principal virtud: el poderío físico. Para completar el plan, era habitual el marcaje individual sobre la estrella creativa del adversario. Y en ocasiones, la marca personalizada se extendía por todo el campo. Sin rubor, y sin complejos.
Atlético fugaz. Jesús Gil era un tipo con las ideas claras. Un año fichó a Menotti: idealista, bohemio, atacante. Al siguiente, después de llegar a la conclusión de que el argentino era un vago, contrató al más currante de los currantes. Gil, en un tumbo de leyenda, firmó a Maguregui: práctico, familiar, barraquero. Eso sí, ninguno de los dos, ni poesía ni prosa, terminó la temporada. En la presentación de la plantilla, el entrenador vasco anunció su lema: “Quiero orden, lucha y preparación física. Con estas normas podemos llegar muy lejos”. Y, bueno, Magu, eliminado de la UEFA, detuvo su viaje en el Atlético de Madrid en la quinta jornada de Liga. No es de extrañar que las dobles sesiones de pretemporada, tremendas palizas físicas según las crónicas de la época, acentuaran las tiranteces con Futre, la estrella rojiblanca, hasta provocar la dimisión del técnico, el eslabón más débil del engranaje típico de la maquinaria del club presidido por Jesús Gil.
Especialista en ascensos. Fue en el fútbol modesto donde pobló de veras la vitrina y donde labró su reputación. Maguregui es ídolo en Santander. Logró dos ascensos a Primera con el Racing (1972-73 y 1974-75), éxito que repitió después en el Celta de Vigo (1977-78) y Almería (1978-79). Especial mérito tuvo éste último. El equipo andaluz, recién ascendido de Segunda B, no perdió un solo partido en casa, y pisó por vez primera la máxima categoría.
El lío Espanyol. Como ya vimos en el Atlético de Madrid, Maguregui sufrió en plazas mayores, donde parecía superado por un foco mediático más intenso. En la otra ciudad más importante del país, en Barcelona, dirigió al Espanyol, en dos temporadas plagadas de polémicas. Canito, uno de los más queridos por la afición perica, declaró públicamente que el entrenador se limitaba a ordenarles que pegasen patadas. Canito fue despedido a final de curso y, a su regreso a Sarrià con el Betis, salió victorioso a hombros de sus incondicionales. En el vestuario, Maguregui se enfrentó con la sección andaluza, a cuyos miembros llamaba aceituneros, Padilla le llamó jeta y a Lauridsen, que al llegar había mostrado su gusto por el fútbol de toque y espectáculo, se lo dejó bien claro: “durante noventa minutos hará usted lo que yo le mande y, al final del partido, si quiere espectáculo, se va al centro del campo y se baja los pantalones”. En fin, alguien debería haber chivado al danés la frase favorita de su nuevo jefe: “Quien no corra tiene menos porvenir que un espía sordo”.
Un pasado glorioso. Pero antes de sentarse en el banquillo, Maguregui fue futbolista. En concreto, centrocampista. Fue siete veces internacional y desarrolló la mejor parte de su carrera en el Athletic de Bilbao, durante la segunda mitad de la década de los cincuenta. En palabras de Alfredo Relaño, la sociedad que formaba con Mauri en la medular era “el toque mágico” de un Athletic que ganó una Liga y tres Copas. Una de ellas, en Chamartín, culminando la remontada vasca al cabecear con acierto una falta que botó Gaínza. Para marcar el gol más importante de su vida, Maguregui saltó y cayó sobre el césped, todavía húmedo por la tormenta estival que azotó Madrid en la previa. Quizá, en el fondo, todo se limite a la nostalgia, y sea aquel recuerdo feliz lo que justifique el posterior amor por la manguera.
Fuentes: Hemerotecas El País, ABC, Ideal, El Correo. Miathletic.com
Foto: colchonero.com







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#1 Juanan dijo,
3 octubre 2010 1:04 pm
Me encanta esta sección.
#2 Piliniak dijo,
3 octubre 2010 3:41 pm
Chapeau, 10 de 10
#3 davids dijo,
3 octubre 2010 4:29 pm
@enrique
al final ha calado la denominación de barraquero. Sabia elección.
Magnífico el artículo.
#4 testarazo dijo,
3 octubre 2010 11:46 pm
Maguregui arrastra una cojera de por vida como consecuencia de su su vida de futbolista.
Se cuenta que Maguregui fichó al portero belga Teo Custers, suplente de Pfaff en su selección, para el Espanyol, tras asistir a un entrenamiento donde los chutadores avisaban al meta por donde le iban a tirar el balón, su desconocimiento del francés fue la clave de la trampa.
Si no recuerdo mal, en la actualidad, pasa informes a Caparrós sobre los próximos rivales del Athletic.
#5 Enrique Ballester dijo,
4 octubre 2010 11:08 am
gracias por las aportaciones.
a ver con quien continuamos la serie…
#6 miguel ángel dijo,
4 octubre 2010 1:53 pm
Qué articulazo… sí señor…
#7 primogose dijo,
4 octubre 2010 2:29 pm
Pues que yo me acuerde Custers no era un mal portero. Me acuerdo de una vez en que el arbitro había pitado penalti contra el Español. Custers fue a sacarse el barro de las botas golpéandolas contra el poste de su portería. Justo cuando acabo de hacerlo y aún no se había colocado en el medio de la portería el arbitro pito, autorizando al jugador del otro equipo a lanzar el penalti. Este vio las puertas abiertas y lo tiro al otro palo, claro. Pero entre que lo tiro bastante flojo, aunque muy ajustado, y que Custers anduvo muy rápido (y muy listo, que la mayoría de porteros se habrían quedado alelados), al final no entro. Imaginaos que un arbitro hace esto ahora. Y aún hay gente que se queja del nivel del arbitraje actual.
#8 txomin dijo,
4 octubre 2010 7:45 pm
muy interesante artículo. Eso sí, el término amarrategi no proviene de Maguregi, sino de amarrar, que se usa siglos antes que naciera este personaje. Un saludo!
#9 txomin dijo,
4 octubre 2010 7:54 pm
“tegi” es un sufijo que utilizamos en Euskera y normalmente suele significar algo así como “sitio donde se hace”. Por ejemplo, sagardotegi es donde se hace la sidra (sagardo). Quizá lo asocies a Maguregi por que en Euskal Herria le tildarían de amarrategi, y de ahí la expresión se extendió al idiomario español, como sucede en muchos otros casos (como txoko, zulo, etc.). Y enhorabuena una vez más por el blog!! muy bueno!
#10 corduba dijo,
4 octubre 2010 9:32 pm
Por favor, que escriban de Iosu Ortuondo, que lo padecimos hace unos años en Córdoba (casi nos hunde y eso que le habían hecho un contrato de ¡¡¡ 5 años !!!), aunque es verdad que antes había subido con el Extremadura de Gluscevic y nos ascendió de 3ª a 2ª B colgando las botas en nuestro club.
#11 davids dijo,
4 octubre 2010 11:50 pm
mítico ortuondo.
¿Esta sección va a abarcar el fútbol nacional, o se va a enfocar también a los maestros del cerrojazo extranjeros? En Italia están algunos de los maestros(uno que recuerdo con cariño es luigi simoni, ex del inter, con un equipo con ronaldo entre otros, y jugaba con una defensa al hombre), sin despreciar a gente como Gerard Houllier (grandiosa su frase antes de un barça-liverpool de uefa, en el que dijo que ese partido estaba tan abierto que podía acabar 5-5, y en el que heskey estuvo jugando los 90 minutos de lateral izquierdo, algo parecido a lo de etoo el año pasado con el inter en el camp nou), o el tan de moda Gurban Berdyev, el hombre del tabish.
A nivel de selecciones, gente como carpegiani con paraguay (defendían con tanta gente y tan juntos que parecía que hasta gamarra y ayala eran buenos centrales), berti vogts con alemania (otro fan de los 2 marcadores y el líbero), parreira con brasil (se aprovechaba de tener 2 de los mejores delanteros del momento, para montar su barraca particular con 3 taruguetes en el medio del campo, quizá el primer trivote???)
Seguro que se me van ocurriendo a montones…..
#12 Enrique Ballester dijo,
5 octubre 2010 11:41 pm
curioso lo del “-tegi”, lo desconocía.
la serie tiene la intención de ser internacional. todas las sugerencias son tenidas en cuenta.
#13 Tan Solo Fútbol dijo,
6 octubre 2010 1:34 am
Me he reído un montón con este post. Seguro que hay más de un barraquero por ahí suelto que los tiene de corbata no vaya a ser que salga su nombre en esta sección. Un gran trabajo.
Un saludo,
Tan Solo Fútbol
#14 Kurono dijo,
21 octubre 2010 8:48 am
davids, el rey de loa Amarraguetis allá en Italia es Héctor Cúper, que llegó al extremo de jugar con un 5-3-1-1 (línea de cinco y tres mediocentros defensivos, un delantero atrasado en plan mediapunta y un único delantero) en el mismísimo San Ciro contra el Bari (o el Peruggia o Venezia, no me acuerdo, pero un modesto de Italia). Alguna vez en un foro de debates valencianista hubo alguien que sugirió que Cúper se fue a Italia a enseñar a los italianos a defender y se lo sacudieron por ser ultradefensivo
#15 Adan dijo,
26 octubre 2010 2:40 pm
Un entrenador tiene que sacar el máximo rendimiento de lo que tiene! Te puedo asegurar q al Racing de Maguregui no le meten 6 en el Bernabéu! Seguramente como paso varias veces empataría! O con suerte, en una contra marcaría, como el caso del español en el nou camp, que estuvo 25 años si volver a ganar. Mourinho hizo lo mismo con el Inter al barca y lo elimino. Gano la champions!! Defender bien es tan importante como atacar! A Mourinho no se le echa nada en cara y sigue haciendo muy bien la defensa en el madrid! En el atlético de madrid tuvo mala suerte: ficho a Baltasar (4 pichichi) ficho a manolo( selección y 3 pichichis) saco a Aguilera de la cantera, ficho a Donato… Hizo un equipazo pero vimos como 4 en liga nos elimino el groningen en UEFA después de perder por uno allí y empatar aquí con 4 largueros y un penalti fallado de Baltasar. Gil entonces no tenia mucha paciencia! Luego ya empezó a tomarlo con mas calma… En fin, ahí están sus números y sus récords! En fin, hay mucho fenómeno suelto que con el Racing jugaría con 5 delanteros contra madrid y barca y haciendo fútbol espectaculo, pero por lo que veo, no tienen equipo…
#16 El peso de un 8-0 » Diarios de Futbol dijo,
19 febrero 2011 10:33 pm
[...] García Plaza, quizá influido por el tenebroso recuerdo de la Copa, dispuso un autobús digno de Maguregui y renunció a una presión un poco más adelantada que hoy en particular hubiera podido darle [...]
#17 El peso de un 8-0 dijo,
20 febrero 2011 4:40 am
[...] García Plaza, quizá influido por el tenebroso recuerdo de la Copa, dispuso un autobús digno de Maguregui y renunció a una presión un poco más adelantada que hoy en particular hubiera podido darle [...]