
Los castigos nunca deben ser ejemplares. La pena de una persona no debe aumentar para llamar la atención sobre un caso concreto, para paliar una amenaza social o para moralizar al resto de la población. Cada hecho tiene su justa sanción, equilibrada, motivada y proporcional al daño inflingido. Ni la caprichosa repercusión mediática, ni las conmovedoras imágenes de lo sucedido, ni la popularidad de la víctima deben cambiar un ápice el montante del castigo. El derecho a punir un determinado hecho es ya un incentivo suficiente para que el resto del mundo se piense dos veces cometer un acto tipificado, en la vida y en el fútbol.
Hablo de la entrada de Ujfalusi. Se pide para el checo un castigo ejemplar. Una sanción que sirva como modelo para posteriores jugadores. Muchos partidos en el dique seco para decirle al colchonero y al resto de la humanidad lo peligroso y nocivo que es jugar al límite del reglamento. Aplicar el artículo 97 en lugar del 115 del Código Disciplinario, y hacerlo en su medida superior, más cerca de los doce partidos que de los cuatro. Se pide desde algunos medios de comunicación -desde esa tribuna ruidosa, desde esos pupitres escolares- que se castigue duramente a Ujfalusi y que sirva como modelo de protección de los futbolistas “especiales”. Como si tocar el tobillo de Messi fuera más grave que tocar el tobillo de cualquier otro, como si existieran matices en las tarjetas en función de los jugadores cazados.
Mi compañero Borja Barba describe mejor que yo lo que es y ha sido el fútbol. Sólo pido en este post que se respete mínimamente el articulado que regula el fútbol y la labor del hermético Comité de Competición. Los castigos nunca deben ser ejemplares. No se puede sancionar mirando al tendido, acallando a los vociferantes, saciando el hambre de venganza de una afición que ve como su jugador estrella tiene que salir del campo por la dureza de un rival. Yo no digo que Ujfalusi no merezca un castigo, creo que lo merece, como poco el partido que apareja su tarjeta roja, sólo defiendo que el arte de juzgar no debe estar mediado por el ofendido. En el campo pasan muchas cosas, la mayoría de ellas no deseadas. No podemos equiparar el castigo de una entrada al límite del reglamente como la del checo con, por ejemplo, con la intención de hacer daño de Pepe contra Casquero. Los lances del juego separan ambas acciones. Sobre el césped, mientras el balón está en juego, sólo rigen el talento y el azar; y de la conjunción de ellas, las mil maneras de conseguir una victoria.






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#1 The Disruptive dijo,
21 septiembre 2010 4:32 pm
Totalmente de acuerdo. Cuando es un lance desafortunado del juego no se puede aplicar el formato ‘lesión con agravantes’. Otra cosa es entradas como la de Figo al chaval del Zaragoza, o Míchel Salgado a Junhino, que van casi más a hacer daño, que ahí sí que deberían ser duros.
#2 Cristian dijo,
21 septiembre 2010 5:14 pm
Antonio, yo creo que viendo fotografías más cercanas y desde una perspectiva que la televisión casualmente no llegó a mostrar, la entrada de Ufjalusi va con bastante mala intención, con ganas de asegurarse la caza de la pieza rival (ojo que no digo con saña de cargarse al rival!), si bien no creo que hayamos visto mayores animaladas que la acción a la que haces mención de Pepe sobre Casquero (y ahí debió ponerse un castigo ejemplar no por el tendido, más bien por el contexto).
La acción de Ufjalusi sólo debería tener el agravante de querer asegurarse la caza del pisotón (mal calculado por la velocidad de Messi) acabó en pisotón brutal sobre el tobillo. No creo que deba hacerse una sangría descomunal, pero sí aquello que hace a veces competición de sancionar con más partidos que el de la tarjeta roja en sí (¿entre 3 y 5 partidos?), e insisto en ello porque el jugador no pretende derribar a Messi haciéndole una trabilla, si no que pretende intimidarlo pisándolo, es decir, hay una clara agresión premeditada, y a eso sí hay que buscar ponerle fin, sea a Messi, sea a Bilic, o sea a Callejón.
#3 emedepan dijo,
21 septiembre 2010 6:34 pm
Muy de acuerdo con el artículo.
En todo caso, lo que hay que “fomentar” es que los árbitros tengan la valentía de amonestar o expulsar a los jugadores durante los partidos si se pasan de agresividad. Y las sanciones posteriores en todo caso deberían reservarse a los reincidentes. Los que claramente no van al tobillo puntualmente, sino que es su método habitual de defender. De hecho, probablemente las rojas por doble amarilla, protestas o faltas del último hombre no deberían ni sancionarse con un partido.
En este caso en cuestión, creo que un partido si que sería poca sanción por lesionar a un rival (más que nada porqué por dos agarrones o dos protestas te cae lo mismo). Dos o como mucho tres sería más que suficiente.
#4 buuu dijo,
21 septiembre 2010 7:07 pm
Cuanta hipocresía hay en este tema.
Un ejemplo es el caso de Valdez un jugador de un equipo muy modesto de primera que ha sufrido una lesión por un golpe durante un partido y en la misma jornada pero claro nadie dice nada. Igual es que hay que hacer dos reglamentos uno para los que hacen anuncios y otro para todos los demás.
#5 Rama dijo,
21 septiembre 2010 8:58 pm
la sanción no debe ser “ejemplificadora” es un término muy militar, muy dictatorial…
el tema es que sea messi o un joven de la 3era…es una entrada criminal…mas alla de la intención…la intención no importa, la patada existió y fue una utilización desmesurada de la fuerza. La sanción debe ser muy fuerte pero NO ejemplificadora.
Si no hubiese causado lesión la sanción debería ser igualmente fuerte porque como no importa la intención, tampoco debe influir el estado del jugador en la sanción.
#6 pakorn dijo,
21 septiembre 2010 10:17 pm
totalmente a favor de este artículo.
En el Athletic-Átletico de la anterior jornada, Gurpegui entra criminalmente por detrás al Kun Agüero cuando este se iba solo por la frontal del área, habiendo abortado una clara ocasión de gol. Pues bien el árbitro le saco solo amarilla. Nadie ha puesto el grito en el cielo, está claro Agüero no es tan digno de prottección como Messi…
BASTA YA DE PERIODISMO DEPORTIVO SENSACIONALISTA.
#7 Felix 1.3 dijo,
22 septiembre 2010 12:05 am
Como bien dicen otros compañeros por aqui, si no fuese Messi el jugador en cuestion nadie diria nada o se sancionaria al defensa con 2-3 partidos y fuera. Odio que haya un baremo que dependa no solo del equipo sino del jugador lesionado. Que yo sepa, por ejemplo, la criminal entrada de Roberto Carlos a Peternac en Valladolid o la arriba mencionada de Gurpegui en la anterior jornada no dieron la vuelta al mundo ni se considero a sus infractores casi como enemigos públicos.
#8 Antonio dijo,
22 septiembre 2010 12:57 am
Si Ujfalusi en vez de en al Atlético juega en el Villarreal, el Sevilla o el Valencia, por poner, en vez de 2 partidos le caen 5. El ser un equipo de la capital pesa, y mucho.
#9 Borja Barba dijo,
22 septiembre 2010 1:03 am
Muy de acuerdo con tu primera frase: un castigo nunca puede ser ejemplarizante.
Estamos atentos a la resolución…
#10 Ricardo dijo,
22 septiembre 2010 1:36 pm
La Entrada de Pepe a Callejón del partido de ayer fue más criminal.
Pero era solo Callejón.
#11 Ja dijo,
22 septiembre 2010 11:38 pm
Cuando se dan este tipo de entradas en las que un jugador es lesionado por la rudeza del marcador (más allá de si es con mala intención, por llegar tarde o por error), el jugador que hace la falta debe ser sancionado con el mismo tiempo que el agredido quedará sin jugar.
Cuando Martin Taylor casi le arranca el pie a Eduardo (Arsenal), sólo le dieron 2 partidos de suspensión y Eduardo pasó 1 año sin jugar, además de, hasta hoy, no volver a jugar al mismo nivel en el que estaba en ese momento.
El problema es que es difícil de estandarizar una regla que depende en gran parte de la apreciación que se tenga de la jugada. Por ejemplo, con la lesión del ecuatoriano Valencia, sería injusto que el jugador que provoca la lesión fuera expulsado por el tiempo que le tome a Valencia recuperarse, ya que fue una jugada sumamente fortuita. En el caso de Taylor o Ujfalusi (y no digo que las entradas de ambos jugadores sean iguales, porque la del inglés fue mil veces más fuerte y peligrosa), más allá de la intención, lo que cuenta es la imprudencia: quien hace una entrada así, sabe que puede romper al rival, más allá de que esa sea su intención (que no lo creo, o no lo quiero creer), o no.
#12 Jordi dijo,
23 septiembre 2010 1:26 am
Estaba de acuerdo con el artículo hasta que llamaste a esto “entrada al límite del reglamento”. El balón está muy lejos de ser jugado, es una entrada antideportiva y completamente fuera del reglamento. Y, cuando pisas un tobillo, sabes perfectamente que hay una buena probabilidad de torcerlo y romperlo. Una entrada así va mucho más en contra del juego limpio que, por ejemplo, las manos de Luis Suárez contra Ghana, por las cuales se le llamó de todo a pesar de no haber hecho daño a nadie.
De hecho un problema que tenemos en el fútbol de hoy es que hay demasiada laxitud con el juego sucio, sale demasiado a cuenta poner en peligro la integridad física de un contrario, incluso los árbitros han entrado en el juego. Y no hablo sólo de Messi, sino en general. Nos quejamos del arbitraje en la final del mundial, pero un año antes vimos como en nustra liga, en un clásico se hacían cuatro entradas “a lo Ufjalusi” a Messi y apenas en la cuarta se mostró una amarilla.
Y de hecho, personalizando en Messi, a veces da la sensación que los árbitros tienen tan asumido que la única manera de pararlo es a patadas, que les cuesta más enseñar tarjeta por faltas sobre él. Pero eso depende de cada árbitro, no fue el caso específico del domingo pasado, por ejemplo.
#13 Torreblanca dijo,
24 septiembre 2010 1:05 am
Si esa patada me la hubiese dado el “colega” del curro que quiere a toda costa trepar sobre mis espaldas, el tipo ya estaría en comisaría. Sí, ya sé, el fútbol es un deporte de contacto. Pero ves un partido del 5 naciones y con la cera que se dan, apenas hay lesionados. Y eso es porque no se tolera el juego sucio. Un jugador sabe perfectamente si tiene posibilidades de luchar una pelota o va tarde y lo más probable es que se lleve por delante al otro. Los miserables lo seguirán haciendo porque saben que siempre encontrarán quien les disculpe.
#14 Carlos López Vivas dijo,
24 septiembre 2010 2:21 am
Sobre “violencia, protección, castigos, jugadores mediáticos y demás”….
Nuevo post de Carlos López Vivas: “Sobre Ujfalusis, Messis, cracks y demás..”
http://abonoentribuna.blogspot.com/2010/09/sobre-ujfalusis-messis-cracks-y-demas.html