
El cuerpo se acostumbra a lo bueno, y desde la llegada a Primera División en la temporada 2000-2001 el Villarreal no ha hecho otra más que darse caprichitos. Una semifinal de Champions, un subcampeonato y muchos partidos llenos de intensidad y buen juego. De ser el equipo que bajó en su primer año en la categoría de oro de nuestro fútbol a jugar de tú a tú con los favoritos de siempre. Diez años donde el equipo amarillo ha crecido hasta el punto de que una meritoria campaña con el premio añadido de la Europa League ha dejado un mal sabor de boca a los parroquianos.
La temporada pasada fue un espacio para la transición. Manuel Pellegrini había conseguido que el equipo castellonense encontrara un patrón de juego bastante exitoso. Su fichaje por el Real Madrid precipitó el cambio y se apostó por Valverde, un técnico experimentado, triunfador, y con fama de recto en el vestuario. Parecía una apuesta a caballo ganador, pero el invento no pudo salir peor. El equipo se hundió en la tabla, no ganaba ni sumando el talento de jugadores valiosísimos como Cazorla, Rossi o Senna, y la directiva encabezada por el tándem Roig-Llaneza cortó por lo sano. Ahí llegó la oportunidad de Garrido. Un técnico de la casa que había llevado al filial a la Liga Adelante y que, temporalmente se haría cargo de una plantilla deprimida y alejada de sus frescos hitos deportivos.
La apuesta no pudo salir mejor. Garrido sintonizó al equipo, ajustó las posiciones, le dio confianza a los ensombrecidos delanteros, y el equipo amarillo quedó séptimo. La polémica exclusión del Mallorca por parte de la UEFA abrió las puertas al Villarreal para hacer su desembarco en Europa. Premio a la mejoría instantánea que resarció el reinado de Valverde y encumbró a Juan Carlos Garrido. Este año el volante del equipo es suyo. Sin más probaturas, el entrenador que llegó como solución intestina tiene por delante una dura empresa: rejuvenecer un equipo que daba síntomas de agotamiento, hacer un papel en Europa de acuerdo con el presupuesto y valor de la plantilla, no dormirse en la Liga y aspirar a Champions, conseguir por fin un puesto digno en Copa del Rey –hoy por hoy, el camino más rápido para que el Villarreal levante un trofeo que fije en el palmarés su histórica época-.
Para eso el club ha saneado sus activos futbolísticos. Limpieza en el plantel y fichajes con más oficio que nombre. Pirés, Ibagaza y Javi Venta ya habían dicho todo lo que tenían que decir en el equipo del Madrigal. Llorente, que había venido rindiendo, prefirió probar las mieles de Primera en casa con la Real. Eguren nunca terminó de cuajar al lado de Marcos Senna y se marchó al Sporting y Godín dejó ocho millones en caja tras su traspaso al Atleti. Para apuntalar el equipo savia nueva de un filial que demostró mimbres en su debut en la categoría de plata: Oriol, Catalá, Mussachio, Ruben o el sensacional Jefferson Montero. De su acoplamiento depende buena parte del desempeño futbolístico del equipo. Una vez apuntalado con promesas, el equipo ha buscado en Marchena algo de estabilidad defensiva tras la sensible pérdida de Godín. En Borja Valero la organización y último pase que podían significar Pirés o Ibagaza y el regreso de Altidore –que siempre rinde como internacional con EEUU- para sumar en ataque. Salvo lo del exmallorquinista, los otros dos fichajes son un misterio. Marchena lleva tiempo en la cuesta abajo de su carrera y la sombra del uruguayo será inevitable. Altidore, cedido al Hull el año pasado, jugó bastante pero sólo marcó un gol. Poco resolutivo de cara a portería si tiene que sustituir a Rossi o Nilmar.
Ante las incertidumbres de los recién llegados, el patrimonio que aún conservan. Un portero que en mi opinión está entre los diez mejores porteros del mundo. Senna y Bruno, dos jugadores sacrificados y decisivos en el medio campo. Cazorla y Cani, garantía de gol y juego en las bandas y Nilmar y Rossi arriba. Dos internacionales con el gol entre ceja y ceja. No es una plantilla humilde, precisamente y pese a la profunda renovación, tienen equipo para pelear por un puesto noble en las tres competiciones en las que están inscritos.
Lo mejor: Una plantilla compensada y un entrenador que ha demostrado capacidad para dirigir al equipo. Sin los experimentos del año pasado, el club gana en estabilidad y puede fijarse objetivos inmediatos.
Lo peor: La apuesta por los jugadores de la cantera puede ser triunfal o un desastre. La Liga BBVA es una competición dura que no da segundas oportunidades.
Un pronóstico: El Villarreal terminará en puestos europeos y mejorará su papel en la Copa del Rey.






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#1 Gontxo dijo,
9 septiembre 2010 2:30 am
La apuesta es que terminara en puestos europeos por derecho o volvera a adquirir la plaza en los despachos?
#2 RoNiN dijo,
9 septiembre 2010 2:47 am
El Villareal tiene un equipo mínimo de Europa League, ya solo por lo que tiene de mediocampo hacia arriba. Creo que les falta un tío alto que las cace al vuelo (creo, no he visto muchos partidos del villareal últimamente) y también creo que quizá puedan tener algún problemilla en defensa.
En cualquier caso, coincido totalmente con el post.
#3 Davor dijo,
9 septiembre 2010 7:34 am
“… La polémica exclusión del Mallorca por parte de la UEFA abrió las puertas al Villarreal…”
NO. El Villarreal se abrio las puertas en los despachos de manera LAMENTABLE, y Villar vio la posibilidad de vengarse de Alemany.
Muy fino, Gontxo.
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Por cierto, espero que el equipo este de los paletos sea coherente y denuncie a todos los equipos que entren en Europa con deudas, se clasifiquen ellos o no.
DDF, me habeis decepcionado mucho no opinando y pasando de puntillas en lo que ha sido la tragedia/putada del verano para la afición mallorquinista.
Ya se que en esta serie haceis solo analisis y bla bla bla.
Pero si, mejor ponednos un video de un jugador de los 70 semidesconocido ingles o hablamos de la segunda italiana que hablar y mojarse con lo que ha amargado el verano a toda una isla.
#4 Davor dijo,
10 septiembre 2010 4:14 pm
Perdon, olvidad mi ultimo post, no se porque el comentario 3 no se veia, y ya me he hecho paranoias.
#5 Davor dijo,
10 septiembre 2010 4:14 pm
Vaya, perdon, olvidad mi ultimo post, no se porque el comentario 3 no se veia, y ya me he hecho paranoias.
#6 El Hércules priva al Villareal del liderato » Diarios de Futbol dijo,
18 octubre 2010 11:22 pm
[...] equipos brindaron un espectáculo de goles al que nos están acostumbrando los lunes de fútbol. El Villareal, ante la oportunidad histórica de ponerse líder de Primera División por primera vez en su [...]
#7 El Hércules priva al Villareal del liderato dijo,
19 octubre 2010 5:25 am
[...] equipos brindaron un espectáculo de goles al que nos están acostumbrando los lunes de fútbol. El Villareal, ante la oportunidad histórica de ponerse líder de Primera División por primera vez en su [...]