
Paraguay 0 – 0 (5:3) Japón. El penúltimo enfrentamiento de octavos necesitó un estímulo final, algo que compensara al televidente que había aguantado estoicamente los 120 minutos anteriores. El partido menos salado del Mundial lo ganó Paraguay, que estuvo más sereno en el momento decisivo. Ese es el tópico, pero realmente dio tal sensación. Empezando por Justo Villar, el portero del Valladolid, que sonreía instantes antes de los lanzamientos, suelto, disimulando la presión que seguro debía tener, continuando por los rostros de los cinco lanzadores paraguayos. En cambio, al combinado nipón no le favoreció el desempate. Habían llegado un poco más, querrían haber decidido el encuentro mucho antes de las penas máximas. Quizás les faltó un punto de ambición, de querer ir de veras a por las debilidades de su rival. Les echó atrás el miedo a perder, que pesó en ambos equipos durante la totalidad del envite. Contra Holanda, Japón tuvo la necesidad de atacar cuando iban en desventaja. Contra Dinamarca, el guión del partido les vino de cara. Hoy, sin embargo, prefirieron no arriesgar en demasía cuando se sintieron superiores. Podría repetir lo mismo con la selección paraguaya, que con mucha pegada en la última línea, no supo trasladar el balón a sus jugadores determinantes. Funcionó estupendamente su entramado defensivo, pero también demostraron que ofensivamente les cuesta crear opciones de peligro. El penalti decisivo lo convirtió Óscar Cardozo, mientras que el error japonés fue de Yuichi Komano, que mandó su tiro al larguero.
En definitiva, el partido tuvo más historia por su significado que no por lo que enseñaron ambos equipos dentro del terreno de juego. Por un lado, el desempeño de Japón en la competición ha sido admirable. La serenidad con la que ha afrontado la derrota su seleccionador, Takeshi Okada, es digna de elogio y respeto. Así como su tarea, formando un bloque competitivo, ordenado y salvo hoy, muy atrevido. Y por otro, la clasificación del conjunto de Gerardo Martino, que se une a Brasil, Uruguay y Argentina en los cuartos de final, constituye un récord. Por primera vez en la historia cuatro equipos de la Conmebol: Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay, se han metido en la antepenúltima ronda de una Copa del Mundo.






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#1 NIPO dijo,
30 junio 2010 12:25 pm
Pues quizás vi otro partido… pero para mi fue un muy buen partido, los equipos estuvieron muy serios en el centro del campo, siempre estuvieron intentandolo pero las defensas (y el manido pivote defensivo) ayer brillaron con ganar. Vibrante partido con final agridulce, porque a pesar de que el empate fue el resultado más justo, Japón fue algo más