Seguramente es el gol más recordado de la historia del fútbol escocés. Archie Gemmill homenajea los tiempos pretéritos –cuando Escocia era la técnica e Inglaterra poco más que la fuerza bruta- recogiendo un balón en el vértice del área, desarrollando un par de pasos de ballet entre los defensas holandeses, y batiendo al arquero Jongbloed con una delicada versión del pase a la red. Un tanto que hacía posible la clasificación para la segunda fase, y que aunque al final resultase inútil, provocó un delirio que no se ha olvidado ni en Edimburgo, ni en Glasgow, ni en Aberdeen. Véase Trainspotting.
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4 Comentarios »
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#1 Valjean dijo,
29 junio 2010 2:26 pm
Me encanta esta sección, donde puedes recordar viejas historias, rememorar momentos que han marcado tu vida como aficionado al fútbol y encima aprender cosas nuevas!
#2 Bp dijo,
29 junio 2010 2:27 pm
A mi este gol inevitablemente me recuerda a Trainspotting, qué grande!
#3 juane dijo,
29 junio 2010 3:16 pm
un gol para la historia de los mundiales
#4 Kurono dijo,
29 junio 2010 7:46 pm
La historia de este combinado escocés con ese golazo pudo ser diferente si 3-4 de los miembros de la expedición escocesa no se hubieran auto-expulsado de la misma, debido al segundo escándalo de dopping en los Mundiales. Y es que Escocia tenía un equipazo en esa época y era el principal surtidor de jugadores de los clubes ingleses, la tontería de unos pocos afectó al grupo.