
Parecía paradójico que la afición de una selección con el currículo de Alemania celebrara con alegría desbordada y sincera un simple tercer puesto, sobre todo después de la ilusión depositada en la final de Berlín y el factor campo del que disfrutó en el Mundial 2006. Cayeron los de Klinsmann en aquella prórroga frente a Italia que ha quedado como gran recuerdo del campeonato, pero la imagen dada de equipo joven y en crecimiento, querencia por el balón y, por fin, un toque estético que raramente se había asociado antes con la Mannschaft, se ganaron el corazón de su gente y la esperanza en un futuro que sólo unos años antes pintaba muy oscuro.
Aquel día los jugadores prometieron que volverían cuatro años después a Berlín con el trofeo, y si bien el juego ha devenido más práctico que romántico en los últimos tiempos, no puede negarse que este periodo ha supuesto una etapa de crecimiento para los germanos. La línea de continuidad que supuso el nombramiento de Löw y su concepto rabiosamente moderno de la preparación, junto con un aprovechamiento modélico de los jóvenes que van saliendo en las selecciones inferiores y una línea de juego muy clara han engendrado un conjunto agradablemente mestizo, con inventiva y cuerpo, competitivo y alegre. Una agradable invención, quizá la única posible en la Alemania pluricultural de 2010, muy alejada del prototipo panzer que ha granjeado tantos éxitos como antipatías la fútbol teutón.
La fase de clasificación, a la que Alemania se presentaba tras el subcampeonato conseguido en la inolvidable final contra España, les enfrentaba a la temible Rusia de Hiddink y a un pelotón de cenicientas donde sólo Finlandia ofrecía ciertas garantías. Un grupo sencillo, por tanto, que resolvieron los germanos de modo administrativo, sin gran brillantez pero también sin conocer la derrota en los diez partidos. Un par de extraños empates ante Finlandia, las palizas de rigor a Liechtenstein para animar al personal y, como highlight, la doble victoria ante Rusia que aseguraba el primer puesto a la vez que llenaba a la gente de confianza; algo natural, dada la sencillez con la que la selección acabó convirtiendo la clasificación en un trámite.
Sin embargo, el optimismo general ha quedado algo rebajado por la serie de reveses que ha sufrido el equipo, especialmente en los últimos tiempos. El primer problema está en la portería: tras el triste fallecimiento de Enke en un momento en el que se estaba ganando el puesto, la lesión en las costillas de René Adler –seguramente el mejor portero del país- deja el marco huérfano de guardametas de garantías. A nivel mediático ha llenado páginas la baja del capitán Ballack, quizá más importante por su experiencia que por su estado de forma actual, pero es posible que golpeen más al equipo las del medio Simon Rolfes, ancla en el centro, y sobre todo la del bravo lateral del Schalke Heiko Westermann, jugador infravalorado donde los haya.
En cualquier caso, Löw sigue teniendo mimbres para montar un once de garantías, y nadie duda de al menos su clasificación para octavos en un grupo bastante complicado. Con el veteranísimo Butt partiendo con ventaja para la portería tras una buena temporada, el equipo se articula alrededor del poderío de Lahm como carrilero, la consistencia en la zona ancha de Khedira y un Schweinsteiger venido a menos, la clase del ligero Özil, la frescura de Müller y el martillo arriba que representará más posiblemente Klose que su compañero Mario Gómez, algo marginado en el Bayern esta temporada. Habrá que estar atentos también a Toni Kroos, un jugador especial a quien el campeonato le llega un poco pronto, al desparpajo de Marko Marin y a la electricidad de Podolski cuando se enfunda la camiseta blanca. Con estos jugadores, los germanos esperan volver al lugar que les corresponde por historia y potencial, y también reflejar el renacimiento de un fútbol que ya ha reflejado una Bundesliga que acaba de superar en ingresos a la Premier, y que ha colocado a un equipo en la final de la Champions y a otro en semifinales de la Europa League.
Lo mejor: la confianza y el cariño que genera esta selección, y la profusión de jóvenes promesas a punto de dar el salto.
Lo peor: las dudas en la portería y las ausencias, respectivamente, de un crack y un líder.
Jugador a seguir: Mesut Özil. Mediapunta zurdo que al fin ha explotado en el Werder Bremen, reúne las mejores condiciones para jugar en su puesto, aunque le penaliza un poco su irregularidad.
Pronóstico DDF: Cuartos de final al menos –aunque presumiblemente le aguarde un choque duro en octavos-, no sería extraño verlos en la zona más noble del palmarés.






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#1 Rojer dijo,
11 junio 2010 5:46 am
Vaya mierda lo de pluricultural..
#2 Rojer dijo,
11 junio 2010 5:50 am
Para mi es una verguenza que sigan las tendencias franceas e inglesas con brasileños, turcos y polacos (al menos estos son europeos y guardan un parecido). En un futuro serán una resto del mundo como estos últimos.
Se extrañan esos tiempo en que te enfrentabas a verdaderos equipos, ingleses, italianos, franceses, alemanes, etc.
#3 Rojer dijo,
11 junio 2010 5:52 am
Y no me vengan que eso de que cada sociedad está obligada a ser multicultural, porque si no eres racista, que tenemos que tener todas las culturas y nacionalidades y el model USA en nuestro espacio y selección nacional y todo ese discurso político..
#4 Fanshawe dijo,
11 junio 2010 11:08 am
¿Realmente tú no ves diferencia entre “comprar” nacionalidades a jugadores para mejorar la selección y simplemente dar cabida a gente que es parte de ese país, vive allí, ha sido educada allí, trabaja y estudia allí, aunque no haya nacido o sus padres no hayan nacido allí? A quién te refieres, ¿a Ozil? ¿Por el apellido turco? Pues nació en Gelsenkirchen, así que no será por él. ¿Aogo entonces, que nació en Karlsruhe? ¿Boateng, nacido en Berlin? ¿Tasci, en Esslingen? ¿Khedira, en Stuttgart? ¿Marko Marin, que nació en Bosnia pero ha jugado en todas las categorías juveniles alemanas? ¿Trochowski, que es nacido polaco pero que con ¡¡¡13!!! años ya jugaba en el St. Pauli? ¿Podolski, en alemania desde que tenía 2 añitos? O sea que el único caso que tenemos es el de Cacau, que es igual que el de Donato o el de Senna, por ejemplo, un tipo que hace su vida en Alemania, se casa con una alemana y pasa su vida en Alemania.
Tengo 32 años, nacido en Sevilla, bético hasta la médula, me gustan los cubatas y como jamón a manos llenas. Pero mi apellido es árabe y mi padre sirio… ¿quién te crees que eres para decirme si soy más o menos español que tú?
#5 Ramón Flores dijo,
11 junio 2010 11:14 am
Chapeau, Fanshawe.
#6 cityground dijo,
11 junio 2010 11:59 am
Fanshawe, +100.
Ahora resultara que para jugar en Alemania hay que ser rubios, altos, que tus antepasados hayan peleado en la 1ª o 2ª Guerra Mundial y tener de apellido Fisher, manda narices.
No me quiero imaginar cuando dentro de unos años en España jueguen los hijos de los inmigrantes africanos, sudamericanos, rumanos, etc… alguno le dará algo.
#7 Rojer dijo,
11 junio 2010 12:20 pm
Dale, multi progre…
Que decadentes.
#8 Kay dijo,
11 junio 2010 2:27 pm
A ver, pues gustarte más o menos que los paises sean cada vezz más abiertos ¿Pero criticar que alguien nacido y criado en alemania o mínimo criado juegue con su selección? Es Alemán a todas luces sin importar de donde provienen sus padres.
#9 Asandres dijo,
11 junio 2010 7:11 pm
Di que si, Rojer, que tienes toda la razon. Si no puedes demostrar al menos cuatro antecedentes directos alemanes, no deberias poder jugar en su seleccion. Es mas, deberias ir por la calle con un simbolo que te identifique como impuro de sangre… No se, una estrella amarilla cosida en el hombro de la chaqueta, por ejemplo. Y ya puestos, creo que lo optimo seria que los encerrasen a todos en barrios especiales, vallados, para que asi no se puedan mezclar con los alemanes de toda la vida. La pena es que alguien como tu haya nacido en este siglo. Hace 80 anios habia en Alemania un monton de gente que pensaba como tu. Hacian desfiles todos uniformados, con el brazo en alto que creo que eran preciosos. Esos si que eran alemanes! Te hubieses sentido en tu salsa por alli.
Bueno campeon, sigue pensando asi, que hace falta que alguien les recuerde como eran las cosas en los buenos tiempos a esos progres decadentes que piensan que si naces en un pais, trabajas en el, y pasas en el toda tu vida, eres tan ciudadano del mismo como cualquier otro independientemente de donde nacieran tus padres.
#10 Camo dijo,
12 junio 2010 10:20 am
Tu patria no es solo donde naces, sino tambien donde quieres morir…
#11 NIPO dijo,
14 junio 2010 11:43 am
Heil Rojer!
Eres estúpido, con acritud