
Argelia es un equipo que me cae simpático. Principalmente por haber sido las victimas de uno de los apaños más lamentables que haya engendrado el fútbol a lo largo de su historia. El atropello sucedió en 1982 y en el país que sublima la picaresca, en España. Los norteafricanos habían conseguido clasificarse para aquella Copa del Mundo pasando por encima de Nigeria, tomándose así cumplida venganza de la derrota sufrida en la final de la Copa Africana de Naciones dos años atrás. Jugaban y jugaban con Moussa Dhaleb y Rabah Madjer poniendo cara a una bonita propuesta pero llegaban al Mundial sólo para interpretar el papel del sparring. Y lamentablemente fue el único que interpretaron. Argelia venció en El Molinón por 2-1 a aquella República Federal de Alemania tejida con ilustres mimbres de nombre Breitner, Schumacher, Littbarski, Rummenigge o Stielike. Y volaban. Perdieron ante la sorprendente, que se lo digan a España, selección austriaca y encarrilaron su pase con un 3-2 a Chile. Y llegó el atraco. Desde casa, impotentes ante el televisor, Argelia asistió a la gran humorada centroeuropea. Alemanes y austriacos sabían que el 1-0 clasificaba a ambas y se entregaron a la farsa. El Molinón y el mundo entero se desgañitaron por Argelia, contra los tramposos, pero de nada sirvió. Fuera Argelia, adelante la vergüenza.
Tras un paso casi fantasmal por la Copa del Mundo de 1986 en México, con un Madjer ya en la cuesta abajo y la penitencia añadida de ver como Marruecos alcanzaba los cuartos de final, Argelia se despidió de las siguientes citas mundialistas. Hasta 2010 cuando han regresado al primer escalón internacional. En su camino al Mundial de Sudáfrica los argelinos han sorteado múltiples y notables obstáculos. Viajaron en un vagón con compañeros molestos, Liberia, Gambia y Senegal, del que supieron escapar fortificando su sede (ganó todos los partidos). Y ya en la segunda fase, Egipto, Zambia y Ruanda en el ajo, dieron el auténtico do de pecho. Nadie daba un duro por los argelinos, ni ellos mismos confiaban en llegar a Sudáfrica y mucho menos cuando el destino les deparó una última partida, casi una ruleta rusa, en Egipto. Todo lo que se cuenta de aquel doble enfrentamiento palidecerá ante la realidad. Egipto era un equipazo, aquel gol agónico de Moetab, el tercer partido en Sudán, los graves incidentes extradeportivos, la rivalidad enfermiza, el 1-0 de aquel tiebreak en el abismo…Todo forma parte ya de la gran historia del fútbol.
12.000 argelinos celebraron la hazaña en París. Sólo atendiendo a estos números podemos explicar uno de los datos más sorprendentes de ese traje estadístico que reviste a cada Copa del Mundo: de los 23 convocados a la gran cita por Rabah Saâdane, diecisiete han nacido en suelo francés. El resto, Laïfaoui, Saïfi, Mesbah, Gaouaoui, Halliche y Chaouchi, vinieron al mundo en territorio africano. Ahí es nada. Evidentemente la rareza no es casual y sí un acierto de la Federación Argelina el entregar el futuro de su nación a los futbolistas más experimentados, a los que nutren el tejido futbolístico europeo. Pero aun dirigida desde un sillón, la situación, el que toda una diáspora se vaya a ver representada en el mayor acontecimiento deportivo del mundo, resulta una situación maravillosa. De esos 23 destacan el el lateral ofensivo Belhadj y un par de centrocampistas de valía: Karim Matmour (buen jugador de la Bundesliga primero en Friburgo y ahora en el Gladbach) y el pequeño futbolista del Wolfsburgo Karim Ziani, verdadero pulmón del equipo. Buscan las llegadas en segunda línea. Las opciones arriba pasan por el trabajo de Abdelkader Ghezzal.
El bombo les ha colocado en el asiento contiguo a Inglaterra, Estados Unidos y Eslovenia lo cual ha reducido a insignificantes sus opciones de avanzar hasta los cuartos de final. Llegar a esa ronda, sorprendiendo aun equipo norteamericano de muy buen nivel, sería un auténtico pelotazo para los norteafricanos. Hay ganas de agradar en el país, incluso se intentó “fichar” al muy infrafutbolero Faubert para reforzar el equipo en el Mundial ante el mal momento de forma de algunos titulares, pero la empresa se antoja muy complicada. Aun con todo, y con la experiencia adquirida en una fase de clasificación endiablada, Argelia intentará escribir su mejor página mundialista y de paso robar el corazón del aficionado como ya lo hiciera en El Molinón hace 28 años.
Lo mejor: Karim Matmour y Ziani se complementan. Peligro y trabajo para una media necesitada de opciones.
Lo peor: la llegada en segunda línea, aprovechando los buenos movimientos de un delantero, Ghezzal, que en realidad siempre fue mediapunta. Un espíritu combativo a prueba de bombas.
Jugador a seguir: Nadir Belhadj ha demostrado su valía en el lateral del Portsmouth. Debería ir a un equipo de mayor calidad para lucir como merece.
Pronóstico DDF: no pasará de primera fase.
Los 23 mundialistas:
Porteros:
- Fawzi Chouachi (ES Sétif)
- Lounes Gaouaoui (ASO Chlef)
- M’bohi Rais Ouheb (Slavia Sofía/BUL).
Defensas:
- Laifaoui Abdelkader (ES Sétif)
- Madjid Bougherra (Glasgow Rangers/ESC)
- Carl Medjani (Ajaccio/FRA)
- Rafik Halliche (Nacional Madeira/POR)
- Anthar Yahia (Bochum/GER)
- Habib Belaid (Eintracht Fráncfort/GER)
- Nadir Belhadj (Portsmouth/ING)
- Djamel Mesbah (Lecce/ITA).
Medios:
- Hassan Yebda (Benfica/POR)
- Mehdi Lacen (Santander/ESP)
- Yazid Mansouri (libre)
- Adlane Guedioura (Wolverhampton/ING)
- Riad Boudebouz (Sochaux/FRA)
- Djamel Abdoun (Nantes/FRA)
- Foued Kadir (Valenciennes/FRA)
- Karim Ziani (Wolfsburgo/GER)
- Karim Matmour (Borussia Moenchengladbach/GER).
Delanteros:
- Abdelkader Ghezzal (Siena/ITA)
- Rafik Djebbour (AEK Atenas/GRE)
- Rafik Saifi (Al-Khor/QAT).






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#1 Michael dijo,
10 junio 2010 10:36 pm
A mi tambien me cae simpática Argelia, no sé por qué, quizás porque sea la selección más débil o de las más débiles la apoyaré en este campeonato.
Como bien comentas, mucho ojo a Ziani y Mathmout, y a que Ghezzal esté inspirado
#2 NIPO dijo,
12 junio 2010 3:35 pm
Seré el único pero la demostración de nivel que dio en la clasificacion mundialista y en la copa de africa me hacen temer a un equipo conjuntado y muy seguro con el grupo como base. Ojo con ellos