A falta de cinco días para el inicio del Mundial, la plaga de lesiones se pasea amenazante. A su camino, va deshaciendo esas listas de 23 tan volteadas – y algunas tan criticadas – por seleccionadores, aficionados y países enteros. Pero no dramaticemos, creo que solamente la posible ausencia de Drogba y la ya definitiva de Michael Essien son para tirarnos de los pelos. De acuerdo, que Robben no vista de naranja en el mejor momento de su carrera es una pena. Como también lo es que René Adler no defienda el arco alemán en su primera gran cita o que Pirlo, Beckham y Ballack no puedan despedirse de una Copa del Mundo. Sin Drogba, sin Essien, la oportunidad de que una selección africana de el salto disminuye, porque tanto Costa de Marfil como Ghana, a priori favoritas para ello, pierden a sus jugadores insignia.
Unos porque ya han participado, y otros porque seguramente lo harán en un futuro. Estas lesiones, muchas con sabor a oeste de Londres, no impedirán que al término de sus carreras no puedan contar que un día jugaron un Mundial. Las historias de aquéllos grandes jugadores que nunca participaron en él son magníficas – para contarlas aquí, supongo que para ellos explicarlas no es un gusto -. Desde los tiempos de Di Stefano, que no logró jugarlo ni con Argentina ni con España, pasando por la Ghana de Abedi Pele y la Liberia de George Weah. Tampoco lo jugaron sendos problemáticos como Bernd Schuster y Eric Cantona. Muy cerca se quedó George Best de clasificar a Irlanda del Norte en 1966 y estuvo aún más próxima la clasificación de Gales para el Mundial de Estados Unidos. En esa selección dirigida por el ex mítico jugador de Leeds de los 70 Terry Yorath, ya galopaba los carriles Ryan Giggs.
Cuando Fabio Capello tomó las riendas de la selección inglesa, uno de los debates que circulaba en la prensa era quién ocuparía la banda izquierda. Ya tenía bastante el técnico italiano con buscar la fórmula para que Gerrard y Lampard jugaran juntos y solucionar la pesadilla de la portería. Pero uno de los errores históricos, que he leído más de cuatro y de cinco veces, es la creencia – aquí en España - de que Ryan Giggs es inglés, y por tanto, en algún escrito se le incluyó como opción a esa plaza. Si bien fue capitán de selecciones inferiores en edad escolar, dónde sólo se tiene en cuenta el lugar de residencia para su elegibilidad, nunca ha tenido la posibilidad de jugar para Inglaterra. Pudo decantarse por Sierra Leona por las raíces de su abuelo paterno, pero nunca se cuestionó que su elección sería defender los colores de Gales.
La historia de Ryan con su combinado nacional no es una relación idílica. Criticado en ocasiones por borrarse de los partidos amistosos, acabó renunciando a la selección en 2007, tras una trayectoria internacional de 16 años. Durante todo ese transcurso, el Mundial de Estados Unidos fue la única cita mundialista a la que Gales aspiró de forma real. Los dragones se lo jugaban todo en un definitivo choque ante la Rumanía de Gica Hagi y Gheorghe Popescu. Noviembre de 1993 en el Arms Park de Cardiff, con la necesidad de victoria. La primera mitad terminó con 0-1 favorable a los visitantes, con gol de Hagi. En la segunda y gracias a un servicio de falta de Giggs, prolongado por Gary Speed, Saunders igualó el partido. El empate pudo convertirse en remontada unos minutos más tarde, cuando el hoy entrenador – jugador del Sheffield United Speed fue derribado en el área.
Aún en los comentarios de las imágenes de aquél partido se discute si era o no penalti. El árbitro lo pitó, y para tirarlo, el entonces jugador del Swindon Town Paul Bodin. Era el lanzador habitual, nunca había fallado ninguna pena máxima con su selección. El error había esperado hasta el dia menos indicado. Lo mandó al travesaño, y con ese lanzamiento, se escapó la mejor oportunidad para la selección galesa, también para Giggs, de disputar una Copa del Mundo. Para los románticos de las casualidades, y dado que muchos de los lesionados actuales tienen cierta relación con un sólo conjunto, Paul Bodin, artífice de la no presencia de Giggs en un Mundial, empezó su carrera en el Chelsea.






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#1 elsilbatodecollina dijo,
6 junio 2010 2:22 pm
Situar a Giggs en inglaterra siendo “el jugador” de gales es un error demasiado serio
#2 canarion88 dijo,
6 junio 2010 3:04 pm
Genial artículo!!!! Felicidades
También comentar que Ryan Giggs estuvo apunto de clasificarse para la Euro 2004. Gales jugó la repesca frente a Rusia pero al final sucumbieron. Un pena.
Saludos.
#3 Full Norbert dijo,
8 junio 2010 2:12 am
Lo comenté en otro post, es una auténtica lástima que un pedazo jugador como Ryan Giggs no haya jugado nunca un Mundial. Yo siempre le recordaré como uno de los grandes…
#4 Eterno Manchester United » Diarios de Futbol dijo,
13 abril 2011 5:43 pm
[...] a un técnico veterano, busquemos más alicientes en la plantilla. Ryan Giggs (37) y Paul Scholes (36) son el alma máter de un conjunto variopinto. Unos extraños lideres de [...]