Para conmemorar la vuelta al Championship de uno de los clubes con más sabor de Inglaterra, el Millwall, nos damos un paseo por el que una vez fuera su campo, por The Den.

Si eres del Millwall tienes que rendirte a la imaginería que rodea al equipo. Fundado en 1885 por obreros escoceses el Millwall vino al mundo en un lugar concreto en los suburbios del puerto londinense: el sur de la Isla de los Perros. Como más tarde se demostraría, el nombre que figuraba en su partida de nacimiento, era premonitorio. Los dos primeros campos en los que se desempeñó el equipo del puerto eran lamentables pero el tercero, acondicionado frente a los muelles de Millwall, se llevaba la palma. Un jugador del seminal Corinthian declaró antes de disputar un encuentro allí que no le importaba hacerlo en absoluto, siempre y cuando a nadie se le ocurriese tirarlo al suelo porque iba a tardar semanas en desprenderse del asqueroso olor que emanaba del cesped. El sitio era tan bueno para jugar al fútbol que terminó siendo un almacén de maderas y más tarde fue derruido. En 1910, el Millwall, conocidos entonces como Los Leones tras una impresionante racha de matagigantes en la Copa de 1900, encontró su nidito de amor definitivo en New Cross. El campo, bautizado como The Den, la guarida, se alzaba junto a Cold Blow Lane y ahí, en el callejón del viento frío se quedaron hasta 1993.
Dice Simon Inglis, en su imprescindible guía sobre los campos de Inglaterra, que paseando por Cold Blow Lane de camino el Den, en una noche húmeda, uno se arriesgaba a toparse con Jack El Destripador. Hielo flotando sobre el empedrado de la callejuela, callejones llenos de chatarra, los sucios bloques de pisos en el horizonte y los railes del tranvía incrustados en la carretera. El que bautizó el lugar sabía lo que se traía entre manos. El otro modo de llegar, a través de un aparcamiento sin asfaltar y las vías de tren abandonadas para avistar al fín, el Den enterrado entre las vías de tren y un enjambre de callejuelas, no era mucho mejor. Se entiende que nadia, ni los hinchas visitantes ni los equipos rivales salvo los propios jugadores del Millwall, sintiese el mayor interés en aparecer por la zona.
Había muchos factores, aparte de albergar a algunos de los hooligangs más violentos del país, que hacian del viaje al Den un mal plan de sábado para el hincha visitante. Para empezar era justo el lugar con peores vistas del terreno de juego el reservado para los aficionados visitantes. Como no había sitio fuera del campo, las torres de iluminación se construyeron en las mismas gradas y uno se tenía que resignar a espiar el fútbol frente a una enorme pared de hormigón con un león pintado, confinado en una esquina y de paso sortear con la mirada la valla de metal de dos metros de altura, coronada al punzante modo, que las normas de seguridad obligaban a instalar a todos los clubes. ¿Delicioso o no?
Pero la cosa no mejoraba en el resto del campo. Los dos fondos eran dos gradas de cemento idénticas en los que un tejadillo apenas cubría un par de filas. Y a estas alturas ya sabrán que en Londres llueve, y mucho. A la izquierda estaba Ilderton Road End, separada por vallas del resto de la Tribuna Principal. A donde quiera que se atendiese se podía leer un cartel prohibiendo el lanzamiento de objetos al campo. A un lado y a otro, la Tribuna Principal (pese a estar plagada de molestos pilares para sujetar el tejado de acero) y la Tribuna Norte (lugar reservado al marcador y al puesto, chamizo más bien, de policia) eran las zonas nobles de la ratonera. Bañen todo esto una luz tenue, proporcionada por un sistema de iluminación insuficiente y podrán hacerse una idea de aquel campo.
En 1993 los nuevos tiempos impusieron el traslado a un campo nuevo, al que los locales se han acostumbrado con la misma velocidad que los hinchas visitantes han comenzado a odiarlo, cerca del antiguo emplazamiento y las cosas han mejorado notablemente. En la memoria de quienes lo pisaron queda un recinto estrecho y gris dominado por la degradación de sus tejados y las gradas destartaladas. Quiza debido a que los accesos al estadio eran tan retorcidos, uno podría pensar que aquello era una isla de orden en un mar de confusión, pero las vallas afiladas, el chamizo de la policía, ni un atisbo de comodidades y las tribunas en penumbra le daban al conjunto el aspecto de una trampa enorme. No es de extrañar que Millwall estableciera allí el aplastante récord de 59 partidos de Liga consecutivos sin conocer la derrota.
Foto | vía GazzaLDN en Flickr
Más fotografías: galería de Stuart Roy Clarke






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#1 Jordi dijo,
31 mayo 2010 1:10 pm
Claro que era una trampa enorme… para que los hinchas visitantes pudieran ser comodamente masacrados por los hooligans locales. Hillsborough puso haber pasado aqui. Aunque algo en todos los futboleros hace que nos sigamos preguntando si no podia haber un modo de dar seguridad sin perder la epica… (lo cual tambien es nostalgia barata porque esa epica jugaba con los limites con el hooliganismo, habria que reescribirla tambien).
#2 Jordi dijo,
31 mayo 2010 1:11 pm
Claro que era una trampa enorme… para que los hinchas visitantes pudieran ser comodamente masacrados por los hooligans locales. Hillsborough puso haber pasado aqui. Aunque algo en todos los futboleros hace que nos sigamos preguntando si no podia haber un modo de dar seguridad sin perder la epica… (lo cual tambien es nostalgia barata porque esa epica jugaba con los limites con el hooliganismo, habria que reescribirla tambien).
Con lo que no quiero decir que deje de ser un excelente articulo!
#3 cityground dijo,
31 mayo 2010 1:25 pm
AL Millwall lo conocí en los 80 cuando llego a 1ª de la mano de un “fino estilista” como era Tony Cascarino, su nuevo estadio al menos por dentro parece que esta muy bien.
Su afición tiene fama de ser de las mas duras de Inglaterra, y con la del West Ham no es que se lleven muy bien.
#4 Capirex dijo,
31 mayo 2010 1:28 pm
vamos!!! ya echaba en falta un post sobre el ascenso del millwall al championship, que pena que al final no descendiese el west ham para tener derbi
sobre el campo ya lo dicen sus hooligans en su himno “let’em come all down to the den”
#5 cityground dijo,
31 mayo 2010 1:29 pm
Fue el primer equipo europeo de los mundialistas australianos Lucas Neill y Tim Cahill, no se que conexión tendrían con Australia pero tenían buen ojo.
#6 Diego dijo,
31 mayo 2010 4:21 pm
Muy bueno el artículo, desconocía la guía de estadios que mencionas, lo voy a pillar sin dudarlo. La verdad que The Den era un estadio mítico, el nuevo también me parece muy bonito aunque no tenga la magia del anterior. Uno se encuentra campos muy de este estilo por toda Inglaterra, por ejemplo, Fratton Park es un escándalo, tuve la suerte de estar allí este año y es un campo rodeado de calles muy estrechas, alhambradas, etc. Me encantó. Yo a principios de temporada apostaba por el Millwall para luchar por el ascenso (aunque alguno que otro me tachó de loco). Creo que le tocaba subir ya, como al Leeds. El Championship del año que viene va a ser un puro espectáculo con la cantidad de grandes equipos que hay.
Aquí expliqué en mi blog un poco como surgió el Millwall y sobre todo su rivalidad con el West Ham después de que jugasen este año en Carling. http://elfutboldebarrio.blogspot.com/2009/08/mas-de-un-siglo-de-odio-londinense.html
Un saludo.
#7 Wolves dijo,
2 junio 2010 8:34 am
Conozco una web dedicada a los campos de fútbol ingleses.
Ahí va:
http://www.footballgroundguide.com/
Un saludo.