Hablamos de él hace unas semanas a cuenta de su penoso estado actual, pero lo cierto es que muchos nos sorprendimos –e incluso llegamos a conmovernos- cuando vimos a Gazza, aquella tarde de Junio en el frío Delle Alpi de Turín, derramar lágrimas que contenían tanta desesperación como pena: el árbitro Joel Quiniou acaba de amonestarlo, y eso significaba que ocurriese lo que ocurriese al término del partido, no podría comparecer para enfrentar a Argentina en la final. Para la historia quedaron una grandiosa semifinal, el encuentro entre los alemanes luego campeones y la última gran generación inglesa, los goles de Brehme y Platt y el drama final de los penaltis con Waddle de villano. Sin embargo, la imagen de ese partido, la que siempre acude a la memoria veinte años después, es la de éste genial desequilibrado que demostró aquel día, sin pretenderlo y mucho menos sin desearlo, cuánto amaba el fútbol.
Historietas de los mundiales: las lágrimas de Gascoigne |
may
29 |
Etiquetas: Andreas Brehme, Chris-Waddle, David Platt, Historietas de los Mundiales, Joel Quiniou, Paul-Gascoigne Permalink
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Secciones: Historia, Sudáfrica 2010 |
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#1 NIPO dijo,
29 mayo 2010 1:13 pm
Me he emocionado con el video
#2 ivan dijo,
29 mayo 2010 3:50 pm
pauuuul
#3 Bortibort dijo,
2 junio 2010 1:46 am
Enorme momento
#4 Filosofía de barrio » Diarios de Futbol dijo,
27 septiembre 2010 12:50 pm
[...] hacerse una idea de sus últimas hazañas. Puntualmente también se recuerdan sus buenos momentos, las lágrimas de Delle Alpi en el 90 y los entredichos de una figura que es historia. Hoy desembarca en el Garforth Town, quién sabe si [...]