
Temporada mediocre la del Real Zaragoza en su regreso a Primera División. Tras el júbilo por el ascenso llegó un verano convulso durante el que, sin duda alguna, se tejieron los mimbres para el poco lustroso cesto que el clásico blanquillo ha despachado en la temporada 2009-2010. Con la entidad ahogada en un cenagal de deudas, aun no se descarta la opción de entrar en Ley Concursal, los bandazos de la directiva encabezada, aun entonces, por Eduardo Bandrés se sucedieron en el arranque. Incorporaciones sospechosas, en tiempo y forma, como las de Marko Babic o Obradovic, la imposición de Gerhard Poschner, de profesión representante, al frente de la dirección deportiva o la apuesta por un Marcelino García Toral cuestionado de inicio por sus jefes fueron algunas de las piedras que el Zaragoza tuvo que superar. No obstante lograron la salvación con cierta holgura merced a una segunda mitad de campeonato notable.
Arrancar con el fichaje estrella, el Uche bueno, en la enfermería es un lastre enorme y el rendimiento del equipo se vio claramente mermado por la circunstancia en los primeros partidos. No enchufaban y de veinte encuentros los maños sólo supieron ganar tres. Floreció el empate, es cierto, pero el dato es demoledor. Con la masa social solivientada, todos sabemos que Zaragoza es plaza dura, llegó el Athletic a La Romareda para pescar tres puntos y robarle la paciencia del respetable. La cosa rompió en mil pedazos y tuvieron que hacer las maletas el entrenador, apoyado aun por la mayor parte de la afición, y Bandrés para ceder las riendas del equipo a Agapito Iglesias en lo contable, máximo accionista de la entidad y a la dupla Gay-Nayim en lo deportivo. Fue un giro de timón obligado en una nave que aun tardó en equilibrar su rumbo.
El 0-6 encajado en la visita al Santiago Bernabéu no fue, por esperado, menos doloroso para la bancada maña y la desconfianza sobre la pareja técnica flotaba en el ambiente. Hasta que llega el invierno. En un intento tan desesperado como valiente por reconducir el desaguisado, el Zaragoza (fiel a su leyenda de buen gastador) mudó drásticamente de piel y logró la firma de siete futbolistas. Practicamente un equipo. Llegan Jiri Jarosik, Roberto Jiménez, Edmilson, Eliseu, Adrian Colunga, Matteo Contini y el Chupete Suazo. Se van el ratón Ayala, Nobrega, Songo’o, Ewerthon, de Souza y López Vallejo. El cambio, contra todo pronóstico de los agoraros entre los que me incluyo, le viene de perlas al vestuario y todas y cada una de las incorporaciones resultan. Es más, acaban jugando minutos y siendo, Suazo y Contini son el paradigma, decisivos en la salvación.
Desde la goleada contra el Real Madrid los blanquillos fueron capaces de sumar la friolera de 29 puntos y eso les ha valido para amarrar una salvación que, aun alarmantemente barata (37 puntos), ha de ser el cimiento que sustente temporadas más sosegadas en La Romareda. Ha de comenzar ahora una nueva etapa en la entidad presidida por Agapito Iglesias. Sin más dilación se han de resolver cuestiones importantes: la continuidad de José Aurelio Gay y Nayim al frente del banquillo y la reconstrucción de la plantilla son los principales retos que deberá enfrentar la entidad de cara a una nuevo curso que será clave para calibrar el futuro del equipo a medio plazo en Primera División. La exigencia, como siempre en tierras aragonesas, será alta.






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#1 mohorte dijo,
19 mayo 2010 12:15 pm
Ciertamente, si observamos lo sucedido en la primera vuelta, podemos hablar de una temporada mediocre. La gestión de la plantilla durante el verano a pesar de la adquisición de Lafita fue lamentable y el equipo lo pagó duramente. Es cierto, las lesiones le mermaron, pero no fue óbice para un fútbol inocuo y dañino para cualquier espectador neutral.
A pesar de que aquí se abogaba por Marcelino a muerte, sucediera lo que sucediera, y a pesar de que consideré en su día que fue un error echarle, la incorporación de Gay no fue tan calamitosa como cabría esperar. Huelga decir que los siete fichajes, esto es, todos, han sido claves en la recuperación del equipo; pero no debemos restarle mérito a Gay y a Nayim: han sabido gestionar una plantilla nueva, adoptar un sistema de juego adecuado a las circunstancias y motivar un equipo que se hallaba en el pozo. A pesar de ello, aquí se sigue diciendo aquello de “Si Marcelino hubiera tenido esta plantilla”, restando méritos a Gay.
Gay nos ha salvado pero la afición del Zaragoza, tan agorera y negativa como sólo los aragoneses podemos ser, no lo reconoce. Atribuye todo el mérito a los jugadores. De haber perdido, obviamente, la culpa hubiera sido de Gay. En cualquier caso buena gestión de Agapito en invierno. ¿Lo peor? Casi todo. ¿Lo mejor? La reacción: la segunda vuelta ha sido excelsa. Edmilson, Jarosik, quizá Colunga, quizá Eliseu, probablemente Contini y quién sabe si Roberto podrían quedarse el año que viene. Sería un buen equipo, unido a Herrera, Lafita, Obradovic, Ponzio, Gabi, Arizmendi o Uche, podríamos comenzar a construir un proyecto.
Pero el dinero escasea. Y lo del año que viene es un misterio…
#2 Víctor dijo,
19 mayo 2010 1:31 pm
Yo creo que Gay ha demostrado unos errores tremendos desde el banquillo, sobre todo en las sustituciones de jugadores. Su punto fuerte ha sido la mentalización de los jugadores, que formaron una piña desde que llegaron los nuevos.
Marcelino le da mil vueltas como entrenador, pero estaba enfrentado con la directiva, que quería influir en las alineaciones, y con él estaban jugadores como Ayala.
Si nos hemos salvado ha sido por los fichajes acertados de Contini, Jarosik, Colunga, Suazo y, sobre todo, un gran portero, Roberto, al que echaremos de menos.
#3 FutbolGol dijo,
19 mayo 2010 2:23 pm
La gran incógnita de la temporada que viene empieza en el banquillo, habrá que ver si sigue Gay, eso sí, de hacerlo debería ser con la total confianza de la directiva porque sino será algo inútil, a la primera duda que haya, a la calle.
Otra incógnita es el número de jugadores que vinieron en invierno que se queda, son 7 y la mayoría vinieron cedidos. En un mercado muy complicado la confección de la plantilla va a ser algo en lo que no se puede fallar 2 veces.
Un saludo desde: Futbolgol: El día grande de la copa.
#4 cityground dijo,
19 mayo 2010 3:55 pm
Aviso para los que suban de 2ª este año, Xerez y Tenerife han descendido y el Zaragoza lo ha evitado por los siete fichajes de enero sino hubiera descendido seguro, se nota mucho el cambio de categoría.
Gay no me convence como entrenador pero hay que reconocer que no era tan sencillo salvar al Zaragoza incluso con los nuevos fichajes.
#5 Kurono dijo,
20 mayo 2010 3:02 am
Gay hizo en 3 meses un equipo que otros técnicos no podrían. Fueron 7 fichajes, eso es prácticamente un equipo nuevo. Se fichó más que el Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla. Incluso lo hicieron en mercado de invierno, más riesgo aún.
#6 NIPO dijo,
20 mayo 2010 2:25 pm
La reacción maña ha sido brutal, pero yo sigo pensando que lo de Marcelino fue injusto.Y es que si nos ponemos a mirar puesto por puesto todos los fichajes que llegaron mejoraron lo que había. Quizás más mérito de la secretaría técnica que del entrenador
#7 Real Zaragoza: a evitar errores del pasado » Diarios de Futbol dijo,
23 agosto 2010 12:57 pm
[...] Lo pasó realmente mal el Real Zaragoza en su retorno a la máxima categoría del fútbol español. En especial, en una primera parte de la temporada en la que descalabró Marcelino García Toral, con apenas tres victorias en veinte partidos y una inercia destructiva. Casi un milagro rescató al plantel en el balcón del drama. Los movimientos de la secretaría técnica, comenzando por el cambio en el banquillo, y siguiendo con el rearme de la estructura básica del equipo, provocaron una reacción sufrida pero mantenida, que elevaron al Zaragoza en la tabla, en una escalada contra pronóstico y contrarreloj que certificó la anhelada permanencia. [...]