Dicen que para llegar a una final de Champions League necesitas un instante mágico, un punto de la curva dónde cambiar radicalmente la entonación. A veces llega con el disco menos comercial, como el gol de Bakero en Kaiserslautern, pero hay otras en que un gran ‘hit’ nos roba los oídos. Preferir el primer desenlace es romántico, quedarse con el segundo es resultadista. En ese sentido, tanto Bayern como Lyon ya han vivido su porción de encanto: Los bávaros con el fogonazo de Robben en Manchester y el conjunto francés con la manopla de Lloris a Wendel.
En ambos casos la inflexión ha llegado con el ‘hit’, la pieza más determinante tocada en el momento más oportuno. Lo curioso del duelo es que tales instrumentos se contraponen. Arjen Robben no podrá ser decisivo si Hugo Lloris está inspirado y el portero galo no será portada si el holandés bate su red. Son los dos elementos más desequilibrantes de los candidatos a la final. Sin ellos, sus equipos no hubieran llegado dónde están, más sabiendo del potencial de los rivales que han dejado atrás. No será un face-to-face, a una semifinal de Copa de Europa no se accede por la virtud de un sólo hombre. Sin embargo, se miden dos equipos con una dependencia individual superior a la saludable.
Más allá de Robben, en la órbita germana se habla del tridente que une al holandés con Franck Ribéry y Thomas Müller. En especial este último es quién da una coherencia armónica al juego ofensivo bávaro. Sin él y su liderato en asistencias - en la Bundesliga ya lleva 10 – este trío sólo sería una suma de unos. Louis Van Gaal no podrá contar con Mark Van Bommel y Holger Badstuber, sancionados, y se presume que volverá a confiar en Olic en detrimento de Mario Gómez. Por su parte, Claude Puel ha recuperado a Lisandro López para la ruta volcánica obligada. El Olympique ha recorrido más de 800 km en autobús para plantarse en Múnich y ser criticados por descansar. A Van Gaal no le ha gustado que su rival pudiera aplazar su partido de entre semana contra el Mónaco. Puel no ha tardado en recordarle que el Bayern hizo una maniobra similar el año pasado.
Un proyecto que quería volver y otro que por fin ha llegado. Bayern y Lyon se han enfrentado seis veces, todas en la máxima competición europea. De momento, paridad absoluta con dos victorias para cada uno y dos empates. Nunca se han medido en una eliminatoria, siempre en fase de grupos. Examinarse a riesgo de suspender es una nueva sensación para ellos, aunque de caer habrá sido desde una altura considerable. Lloris y Robben son los más capacitados, pero a veces el alumno hormiga también puede sacar un sobresaliente.






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#1 Borja Barba dijo,
21 abril 2010 2:23 pm
El año pasado, en la fase de grupos, y si no me equivoco, empate en Múnich y victoria por ¿2-3? del Bayern en Lyon.
#2 Pol Gustems dijo,
21 abril 2010 8:10 pm
Exacto. Fue una etapa muy buena de Benzema… y en el banquillo bávaro Klinsmann.. temporada pasada y suena muy lejano
#3 Yo28 dijo,
22 abril 2010 1:19 pm
Por cierto
¿Qué es del sobrevalodarísmo Klinsman?
#4 Pol Gustems dijo,
22 abril 2010 2:57 pm
Le había perdido la pista. Ahora he consultado que Klinsmann trabajará para una televisión norteamericana como comentarista del Mundial. Tiene una entrevista, y si no, un artículo.