Contra todo estereotipo, una de las estampas más impresionantes que pueda ofrecer el paisaje asturiano, es la contemplación de la imponente central térmica de Soto de la Barca, emergiendo tóxicamente de la nada, rampante en mitad de un entorno idílico. La mayoría entiende que las chimeneas gigantes escupiendo vapor todo el santo día además de afear el horizonte son, y la razón médica les asiste, malísimas para la salud. Sin embargo a mí me seduce la belleza brutal de algunos complejos industriales. Podría parecer que la tontería me viene de cuna, que siendo asturiano como soy lo de haber nacido en tierra fabril por excelencia me ha marcado. Pero no es el caso. Entonces, si mi madre me trajo al mundo en la noble, benemérita, muy pija y escasamente industriosa ciudad de Oviedo y mi familia jamás pisó una mina, ¿por qué la filia? Sencillamente por llevar la contraria. Y es que toda una vida escuchando la sempiterna cantinela del paraíso natural en boca de todos aquellos que no tienen nada que decir quema a cualquiera. Créanme. Bien, pues este espíritu pero con todos sus síntomas aplicados al fútbol es el mismo que me llevó a aficionarme al Inter de Milán.
Recuerdo que mi simpatía por el Inter, conocido en Italia como la bienamada no (contra todo pronóstico) por su histórica y casi enfermiza querencia al final decepcionante pese a los numerosos títulos que adornan sus vitrinas, comienza, más o menos, en el año 1993. Y como las cosas realmente buenas todo sucedió por casualidad. Durante un viaje a Cataluña con el colegio y en uno de los pocos momentos en que las hormonas quisieron darle tregua a mis quehaceres púberes, vi en un chiringuito playero de Empuriabrava una réplica de la camiseta del Inter con el nombre de Dennis Bergkamp serigrafiado en la espalda. Mis amigos mercaron elásticas de Alemania, de la seleccion holandesa, del Barcelona o la muy cotizada rojinegra del Milan pero yo me hice con aquel trozo de tela azulnegra, más falsa que Figo besuqueando el escudo, con la publicidad de Fiorucci en el pecho y la llevé encima durante todo el verano. Lo que hice en principio por distanciarme del resto sirvió para aficionarme al Inter.
Reconozco que, entre lo rácano de su juego y que está comandado por ese maquiavelo de las relaciones públicas que atiende por José Mourinho, el neroazzurro no es un combinación de colores demasido apreciada fuera de Italia. También que mi simpatía por el club se ha acrecentado viendo perder, una y otra vez, y ganar ocasionalmente a jugadorazos como Ruben Sosa, al muy reivindicable Yuri Djorkaeff, al Ronaldo astro y gordo, a Roberto Baggio o a ese genio de la jugada loca que atiende al nombre de Kanu. El Inter ha sido, sin duda alguna y desde que yo alcanzo a recordar, el mayor elenco de talentos de la historia del fútbol empecinados en lograr un objetivo común: la derrota. Y esto en lo que, hay que reconocerlo, siempre ha sido club maestro le ha hecho fascinante a mis ojos. Por eso, esta época de éxitos está resultando tan extraña para el hincha interista. Porque más que ningun otro aficionado del mundo, sabemos que el vagón de la montaña rusa puede empezar a descender en cualquier momento. De hecho, es rarísimo que no lo haya hecho ya. Por cierto, el Inter de Milán juega hoy la semifinal de la Copa de Europa contra el Barcelona. Disfrutemos del momento mientras dure.






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#1 Fanshawe dijo,
20 abril 2010 3:07 pm
Yo me voy a verlo a un bar cerca de Porta Garibaldi, entre fábricas y obras del estilo de las asturianas pero con indudable estilo lombardo-milanés. Voy con una culé convencida, dos milanistas y un tifoso della Roma. Así que antes del partido haré un brindis por ti y por el Inter, Sergio. Que no se diga.
#2 Davor dijo,
20 abril 2010 3:08 pm
Jajaja, Sergio, misma historia, viaje de estudios, solo que yo compré la camiseta falsota de Yuri Djorkaeff
#3 FutbolGol dijo,
20 abril 2010 3:21 pm
Gran artículo, el Inter al fichar a Mou intentó revertir esa tendencia de perdedor que le acompaña desde hace tiempo. Grandes cracks han poblado siempre la plantilla milanesa y pocos han llegado a romperla con la camiseta azul y negra.
Un saludo desde: Futbolgol: Juventud, divino tesoro.
#4 cityground dijo,
20 abril 2010 3:41 pm
Me ha gustado el artículo, también por un viaje de estudios a Italia y la compra de una camiseta de la Sampdoria me hice aficionado a este equipo, en esa época era muy complicado poder conseguir camisetas de equipos extranjeros, eran auténticos tesoros.
El Inter de los grandes de Italia es el que mejor me cae, seguramente por ser el mas perdedor de todos aunque como siga ganando tantas ligas le voy a coger la misma manía que al Milan o Juve.
#5 Sergio Cortina dijo,
20 abril 2010 3:43 pm
@cityground
La Samp siempre me ha caído bien y desde que está Cassano mucho más. Otro equipos italianos que me tiran son el Vicenza, el Empoli, el Atalanta o el Palermo.
#6 ominorca dijo,
20 abril 2010 4:05 pm
Sergio yo como asturiano y mierense le tengo gran aprecio al inter desde muy pequeño ya que la camiseta del equipo de futbol sala era de los colores del inter y desde pequeño lo segui simplemente por esta casualidad de la vida. Luego llego su camiseta blanca con la cruz roja para seguir manteniendo esta extraña relacion con el equipo.
Siempre eclipsado por las camisetas de los maldini y compañia, mis camisetas del inter y mi aficion al equipo resultaron diferentes y extramboticas.
Hasta que llego mou
#7 Sergio Cortina dijo,
20 abril 2010 4:11 pm
@ominorca
yo al que le tengo aprecio es al Caudal (espero que suba). Y al Frente Tensión también
#8 Tryler Durbank dijo,
20 abril 2010 4:35 pm
Yo la simpatía que siento por el Inter es por culpa de un jugador: Christian Vieri.
Y no, no siento esa simpatía por el Atalanta, Fiorentina, Milan o Monaco entre otros, lo que hace que tenga mayor mérito.
#9 Javi dijo,
20 abril 2010 5:36 pm
Jeje esa camiseta se la pedi yo a los reyes y me la trajeron, pero la verdadera eh, por cierto esa publicidad de fiorucci cuando la tocaba daba un poco d grima era como si raspara
#10 Garrincha dijo,
20 abril 2010 6:41 pm
A mi me enamoró un gol inolvidable de Djorkaeff a la Roma. Su colección de golazos (cierto, muy reivindicable este jugadorazo), los colores, la historia y su ineludible aroma a perdedor con encanto me hicieron nerazzurro, pero no le hago ascos al victorioso presente. Ojalá podamos recuperar en el Calcio un título que estaba casi hecho y ahora se ve bien chungo y coronar la temporada con la Champions (incluso la Coppa!)
Un saludo!
#11 Leon el africano dijo,
20 abril 2010 7:51 pm
Por edad a mi el Inter me recuerda al trio de los alemanes, con Mathaus, Brehme y Klinsmann, con Nicola Berti (siempre las medias bajadas) y con el centurión Bergomi atrás. Estaban tambien el chulo de Zenga de portero y el hermano de Baresi. Por cierto que tenían de capocannoniero a Aldo Serena un tio que jugó en los dos equipos de Milan y en los dos equipos de Turín.
Y para camiseta tremenda, la de franjas horizontales que usaron algunas UEFA’s, en la final de Paris con Ronaldo avanzando a portería como una manada de bisontes.
El Inter es un equipo tan especial y tan curioso, hoy va a ser un partido de los de antes.
#12 NIPO dijo,
20 abril 2010 8:27 pm
Para camisetas la anterior de las noches europeas, Ronaldo empezó a perder figura con esas lineas horizontales.
A mi, me pasaba diferente, yo tenia la del Milan de Shevchenko (soy un poco más joven), pero con el tiempo el odio hacía Berlusconi me está pesando más que la pasión al ucraniano.
#13 Romario dijo,
20 abril 2010 8:43 pm
Bueno, NIPO, aunque no es comparable te aseguro que el presidente del Inter tampoco es un santo
DD
El Inter tampoco es un equipo de minorias precisamente. A mi siempre me pareció una máquina de convertir jugadores prometedores en jugadores normalitos y hasta maletes. En el Inter han tenido cabida grandes “ploff” de la historia como Recoba, vejestorios reveindicables para una peli de serie b como Zamorano o dramas como el de Ronaldo. Eso es lo que lo hace diferente a algunos equipos (a otros no tantos).
En fin, el partido empieza. A ver si por lo menos vemos un gran partido!!!
#14 NIPO dijo,
20 abril 2010 11:14 pm
@13
Moratti tampoco me convenció para hacerme interista jaja
Por cierto, veremos mañana portadas del tipo apelando a jOanito