¡Ah!… La Copa. Qué bello torneo. A diferencia de la Liga, entidad siempre jerarquizada con primeras, segundas, terceras, quintas…, el máximo valor de La Copa reside en que en principio, todos los equipos participantes -sean grandes o pequeños, tengan estadios de cinco estrellas o de barro por alfombra, plantillas millonarias o parados aburridos sin nada mejor que hacer que golpear un balón- parten con las mismas posibilidades de llegar a finales de primavera con el título en sus vitrinas. Todos son iguales. Eso hace que todos estemos presentes, representados de alguna manera, en La Copa. Al menos así es en los países donde cuidan bien tan ilustre trofeo que, se denomine de un rey, de una reina, de una federación, estado, país o marca comercial, el hincha la conoce, siempre, como se ha de llamar un trofeo único. La conoce como La Copa. Porque no hay otra, es La Copa.
Hoy, en Francia, uno de esos países en los que se cuida La Copa, asisten a un partido de esos que hacen afición, que provocan que todo un país llegue a cierta hora del día pensando qué habrá sucedido con esa historia que, de alguna manera, ha implicado a todos y ante el que nadie es indifernte. Es así porque en ese partido de hoy en Francia se pone en juegouno de los más importantes arquetipos del fútbol, ese que enfrenta al débil con el poderoso, al pobre contra el rico, que sitúa a David frente a Goliath. Hablamos de la semifinal de Copa que dilucidará qué equipo se enfrentará al Mónaco en la gran final. ¿Será el poderoso Paris Saint Germain o el desconocido equipo amateur de la US Quevilly?
¡Ah!… Qué nombre tan bello, tan sonoro: “Union Sportive Quevillaise”. Con el mismo se conoce a un equipo como hay tantos, y tantos… equipos que tienen un pequeño hito en un pasado muy lejano (en su caso una final de Copa en 1927) y un presente anónimo, anclado en el fútbol rural del que nunca saldrán. Tras años de penurias que llevaron al Club a su desaparición y posterior refundación, hoy la US Quevilly se encuadra en el Grupo D -hay cuatro- de la cuarta división francesa (la CFA), en el que actualmente ocupa la quinta posición.
Acostumbrados a jugar contra filiales de equipos más o menos importantes y ante mediocres equipos regionales, sin embargo este año la US Quevilly ha hecho de nuevo historia plantándose en las semifinales de la Copa de Francia, dejando en el camino al Boulogne o el Rennes, entre otros equipos. A cada nueva ronda el sueño, imposible, iba dibujando sus contornos, convirtiéndose en algo semi-reail, casi tangible. Hasta que, hoy, casi sin saber cómo, el grupo de jugadores amateurs que forman la plantilla de la US Quevilly están en ese punto en el que las llevas de tus dedos arden porque eres consciente de que estás rozando la gloria. Alcancen o no la final, ya han hecho historia, dicen. Pero ellos saben, como lo sabemos todos, que la Historia, con mayúsculas, se escribe en finales, porque para llegar a esa meta, y no otra, es para lo que se inventó La Copa.






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#1 cityground dijo,
14 abril 2010 5:46 pm
Que grande lo que ha hecho el Quevilly y que bonita es la copa francesa que es en la que mas sorpresas hay siempre, hace años el Calais también de la CFA llego a la final y hace un par de temporadas creo que el Carquefou a semifinal, equipos desconocidos que tienen su momento de gloria, aunque si esto pasara en España se diría que estos equipos en finales o semifinales desprestigian la Copa.
Es curioso lo del Quevilly porque aparte de esa final del 27, en el 68 fue semifinalista siendo un conjunto también aficionado.
En países como Francia, Inglaterra o Alemania se cuida la Copa en otros hasta pocos días antes no se sabe ni donde ni cuando se juega la final.
#2 cityground dijo,
14 abril 2010 5:55 pm
Me cole, el Carquefou fue cuartofinalista en 2008 eliminado precisamente por el PSG, el que semifinalista fue el Montceau en 2007.
Suerte al Quevilly.
#3 Ignacio dijo,
14 abril 2010 6:56 pm
No os olvideis tampoco del campeón del año pasado, el Guingamp, de 2ª División y que este año fue el primer rival en la European League del semifinalista Hamburgo
#4 FutbolGol dijo,
15 abril 2010 8:20 am
Estos casos ponen a las claras que es necesario un cambio de formato en España para darle más alicientes a la competición, que de verdad los clubes pequeños crean que pueden llegar lejos, no una competición que protege a los grandes, para que luego se la sigan tomando a pitorreo, como el Madrid en Alcorcón.
Un saludo desde: Futbolgol: La metodología de Paco Seirul·lo.
#5 Valjean dijo,
15 abril 2010 10:53 am
Viva la Coupe de France, el año pasado tuvimos campeón de segunda, este año tenemos un semifinalista amateur… es uno de los grandes atractivos de esta competición, ver cómo los grandes sufren frente a aquipos modestísimos.
Desde luego, una competición histórica como nuestra Copa del Rey necesita urgentemente un lavado de cara, cambio de formato y campaña de prestigio. A menudo se le resta un valor a un trofeo que es improtantísimo, de un gran peso histórico. Ya es hora de darle la importancia que se merece… saludos!
#6 NIPO dijo,
15 abril 2010 5:19 pm
Y aquí en España con el sistema de sorteo hemos llegado a tener 16 equipos de primera en octavos, lógico, solo tuvieron que ganar una eliminatoria (a doble partido) para hacerlo
Aqui, lo más reciente fue el Figueres (segunda B) en semifinales hace 6 o 7 años (hablo de memoria)
#7 Lasambadelfutbol dijo,
15 abril 2010 8:20 pm
¿Algún día veremos una Copa en España con mayusculas? Es decir, un torneo donde participen por igual grandes y pequeños. Un torneo donde los partidos a partir de octavos se celebren en fin de semana para diferenciarlos de los de la Liga. Un torneo donde a los rivales pequeños les resulte rentable pasar de ronda. Un torneo donde sepamos con antelación la sede y la fecha de la final.
Ojalá alguien decida de una vez que hacer con la Copa del Rey. Es decir o copiar el formato de otros paises, vease Inglaterra o Francia. O apostar por un torneo con tan solo una fase final de 8 equipos al estilo de otros deportes como el baloncesto o el balonmano. Lo que está claro es que la actual Copa no gusta a nadie por mucho que se intente vender que como al ganador no se le garantiza la plaza de Champions a los equipos importantes les resulta indiferente plantearse luchar por el torneo.