Sale hoy alguna estadística donde dice que, contando enfrentamientos oficiales y amistosos, España no tiene un mal balance contra Francia. Pocas veces el arriba firmante se ha reído te modo tan amargo ante un frío dato, pues en los últimos años –muchos ya- encontrarnos con los galos donde realmente importa no ha sido sino sinónimo de decepción, inferioridad y valle de lágrimas. Hagamos un pequeño repaso de estos partidos, con la esperanza de no tener que escribir una segunda parte de esta entrada en un futuro próximo.
El primer recuerdo más o menos reciente de un enfrentamiento contra la selección gala fue en 1984, aquella tarde aciaga del Parque de los Príncipes, aquel día en que todos nos sentamos llenos de ilusión delante del televisor esperando repetir la emoción indescriptible del gol de Maceda a Alemania y los penaltis frente a la Dinamita Roja. Sin embargo, en lugar de la apoteosis de felicidad, encontramos un partido oscuro y pesadote, y un fallo que dolió más por proceder de un portero tan bueno, y porque tuviera que ocurrir algo tan extraño, tan patológico, en una final y con España de víctima. La herida que abrió aquel blocaje defectuoso no se cerró, mínimo, hasta Viena.
El segundo mazazo bleu es quizá el que menos se recuerda, pero supuso el fin de Sevilla como gran baluarte sentimental de la selección española, y tuvo graves consecuencias. Vicente Miera entrenaba a un equipo en caída libre, y los goles de Luis Fernández y Papin –combinados con una vergonzosa derrota posterior en Islandia- sellaron el destino de España, que quedó fuera de la Eurocopa ’92. Nuestra última ausencia de un gran torneo, casi veinte hace años hace ya.
No nos volvimos a encontrar con los vecinos, ni siquiera en amistosos, hasta la Eurocopa de Inglaterra, en plena era Clemente, y contra el germen del equipo francés que dominaría el fútbol mundial en el siguiente lustro; ya aparecían futbolistas como Deschamps, Karembeu o Youri Djorkaeff, autor del tanto francés y estrella del equipo . Resultó un partido horrible, con los bleus un punto por encima de España, que sacó un empate agónico –siempre Caminero en los grandes torneos- a pocos minutos del final, y se garantizó la supervivencia. Luego ya llegarían el mítico gol de Amor, y el triste partido de Wembley.
El siguiente palo fue seguramente el más duro. Llegaba la mejor España de Camacho a la Euro de Holanda-Bélgica, plena de moral en cuartos tras el milagro de Alfonsito contra Yugoslavia. Hasta la Francia imperial de Zidane parecía abordable por el equipo de los Mendieta, Valerón o Raúl, aunque pronto un magistral libre directo del genio marsellés mostrase a la Roja la magnitud de la gesta que debería realizar. Para la historia ha quedado un encuentro parejo, de nuevo con aroma más francés que español, el empate de Mendieta , el partidazo de Guardiola, el duelo entre Munitis y Thuram, el tanto de un Djorkaeff venido a menos y, sobre todo, el penalti de Raúl, del cual… mejor no hablar.
Así llegamos a la última herida, la de Alemania. A un choque al que de nuevo llegaba España bastante crecida, sensación del torneo, y una Francia que todos creíamos avejentada, decadente, esperando un misericordioso golpe de gracia. Así lo parecía cuando Villa marcó el penalti, dejó de parecerlo un poco cuando nos empató el mismo Ribéry que ahora es una estrella mundial, y no nos lo pareció en absoluto cuando un equipo francés pleno de poderío barrió a España en un segundo tiempo en el que el centro del campo español, más huérfano de Senna que nunca, penó frente a Makelele, Vieira y compañía. Una derrota justa ante un equipo que, con todos sus defectos, se quedó a una uña del campeonato del mundo.
Menos mal que no nos los cruzamos en el 2008. Y la verdad, servidor preferiría no ver gallos cerca con Sudáfrica. Por si acaso.






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#1 Jinka dijo,
3 marzo 2010 5:30 pm
Yo si preferiría encontrármelos en Sudáfrica, hay demasiadas cuentas pendientes. Y con esto, no se me malinterprete, no quiero decir que esté seguro de nuestra victoria, pero si esta se produjese nos dejaría mucho mejor sabor de boca que si fuera contra otro equipo. Algo parecido a lo que paso con Italia en los cuartos de final de la Eurocopa ’08.
Y sí, del penalty de Raul mejor no hablar…
#2 pablo dijo,
3 marzo 2010 6:54 pm
Bueno, si sumamos el fútbol al baloncesto, el balonmano o a algún otro deporte de equipo la verdad es que a la hora de la verdad nos mojan la oreja casi siempre y digo el casi por la excepción de nuestro equipo de basket en el último europeo.
Me acuerdo también del partido que nos ganaron en el partido de inauguración de Saint Dennis justo después de todo el jaleo que tuvieron los franceses con nuestros transportistas de fruta.
La verdad es que, deportivamente, les tengo muchas ganas.
#3 JuniO -T dijo,
3 marzo 2010 6:56 pm
Parece que estan pecando de soberbia no les vaya a pasar lo mismo que en el ” TORNEO DE LA GALLETA”
PSDAT: LEEANLO RAPIDO QUE DDF TIENE COSTUMBRE DE BORRAR COMMENTS.
#4 El Pase De La Muerte dijo,
3 marzo 2010 7:38 pm
Recuerdo la última derrota como el día en que me convencí de que Ribery sería el crak que era hoy. Hasta aquel partido era bastante escéptico.
También preferiría habérmelos encontrado en Sudáfrica, pero que el encuentro sea ahora puede contribuir a que tenga ese puntito más que hace especial un partido amistoso, que de por sí suele ser bastante aburrido.
#5 David Beckham dijo,
5 marzo 2010 10:33 pm
Que pasa con el penalty de Raul, que no lo fallaria a proposito, decid lo mismo de Joaquin pero a mi Joaquin me parece un jugadorazo y no le voy a reporchar nada. Mucho tendreis que defender a esta seleccion actual que la dais como ganadora del mundial… seguid asi que la ostia sera mas grande.
#6 NIPO dijo,
7 marzo 2010 5:45 pm
Yo también le temo a Francia…