Hubo quien esbozó una sonrisa de oreja a oreja cuando el pasado mes de septiembre la FIFA acordó sancionar al Chelsea con la imposición de no inscribir nuevos futbolistas en su plantilla hasta el año 2011. Cortar las alas al rico, rebajar su poderío, hacerle sufrir al mismo nivel que el resto del planeta futbolístico, aunque fuera a base de trabas legales, supuso un caramelo muy apetecible para gran número de clubes.
El fichaje del prometedor delantero francés Gaël Kakuta pudo haberle salido muy caro al club que comanda Roman Abramovich. En su batalla contra esa suerte de explotación infantil (o juvenil, en este caso) que supone el fichaje de jugadores menores de edad, la FIFA quiso buscar al mejor de los chivos expiatorios, al de la barbita más larga y reluciente, y encontró el filón idóneo en el equipo londinense. Se acusó a los Blues de haber forzado al joven punta francés para que éste rompiera su vínculo contractual con el Lens, su club de origen, en base a lo cual se le impuso la desproporcionada sanción.
Recurrida la decisión de la FIFA ante el Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS), éste la suspendió provisionalmente permitiendo al Chelsea inscribir a nuevos futbolistas en el recientemente concluido mercado de invierno. El laudo arbitral fue el preludio de lo que estaba por venir.
En la tarde de ayer se conoció que la sanción quedaba definitivamente sin efectos, al demostrarse que el contrato que supuestamente habrían violado Kakuta y el Chelsea, y que unía a aquél con el Lens francés, no era válido, todo ello tras el acuerdo amistoso firmado entre los dos clubes y el futbolista, admitiendo los franceses la invalidez del vínculo contractual con Kakuta referido. En consecuencia, el equipo inglés quedaba absuelto de todo cargo.
Una vez más, la FIFA se pasó de frenada. En una nueva muestra de incompetencia, señaló con el dedo a un club (una víctima fácil y sobre la que podría sobrevolar cualquier tipo de sospecha, no nos llevemos a engaño), al que demonizó y ensució durante meses apoyándose en un documento falso. Lo de menos quizá es quién resarce al Chelsea del daño sufrido, toda vez que la sanción se mantuvo en un período fuera del mercado de fichajes. Lo realmente preocupante es la facilidad con la que el máximo organismo del fútbol mundial hace, deshace y dispone a su antojo y conveniencia, con total y absoluta arbitrariedad.






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#1 "Lama" dijo,
5 febrero 2010 12:41 pm
Han habido dos reuniones Abramovich – Platini de caracter importante: una en agosto y otra en diciembre. En esta última, parece que el ruso acordó apoyar a Platini en su cruzada por regular las deudas de los clubs y los fichajes por cantidades increíbles y me da a mi en la nariz que el galo ha tenido mucho que ver en esta decisión de perdonar. Más, después de una primera muestra de Abramovich de confiar en esa idea cuando en diciembre liquidó la deuda del Chelsea (340 millones)
Para confirmar esta teoría (paranoica, como todas las que tengo) quiero ver cómo ficha el Chelsea este verano.
Si sigue a su aire, me parecerá entonces una bajada de pantalones por parte de la FIFA.
Saludos
#2 El Pase De La Muerte dijo,
5 febrero 2010 12:56 pm
Todos sabíamos que esto iba a pasar. La FIFA da asco, no por sancionar al Chelsea (que quizás lo mereciera, pero como los Blues otros tantos equipos, véase ese Baby Arsenal) sino por la absoluta arbitrariedad de sus acciones
#3 Mostovoi dijo,
5 febrero 2010 1:19 pm
…a pesar de todos los millones y las burradas de fichajes del Chelsea y Arsenal, siguen sin poder levantar la “orejuda”, cosa que si que han echo un Milan “envejecido”, un Oporto sin grandes fichajes y un Barça con un equipo base de cantera. La grandeza del fútbol.
#4 Guardiola lee a Nietzsche dijo,
5 febrero 2010 6:38 pm
El Arsenal se ha gastado “una millonada”??
Debe ser que estoy muy mal informado pero comparado con Madrid, Inter, Manchester, Chelsea, Liverpool, Barcelona y algunos más creo que están un escalón por debajo en la piramide del gasto en fichajes.
#5 Cheap celexa. dijo,
31 mayo 2010 10:26 pm
Cheap celexa….
Cheap celexa….