En plena crisis económica y con los salarios de los futbolistas en escalada permanente hacia el sin sentido era tan sólo una cuestión de tiempo que el responsable de algún club conocido pusiese encima de la mesa la necesidad de implantar en el fútbol un sistema de topes salariales al estilo de los deportes USA. Y la propuesta no es tan descabellada, lo extraño es que el primer oráculo de las finanzas que se haya atrevido a compartir su sabiduría con el resto de la comunidad futbolera haya sido precisamente uno de los actuales dueños del West Ham, David Sullivan
Como digo, es raro que este tipo haya abierto la boca pero no tanto por su desconocimiento de los mecanismos económicos (Sullivan ha amasado una de las mayores fortunas de Gran Bretaña gracias a una fructífera actividad editorial sustentada en la pornografía y la prensa amarillista) ni futbolísticos (en el pasado ya invirtió aunque sin mucho éxito en el Birmingham City) sino porque es el mismo hombre que hace un mes prometió pagarle la friolera de 115.000 euros semanales al gran, pero ciertamente otoñal, Ruud Van Nistelrooy por enrolarse en la complicada aventura de salvar a los hammers del descenso. ¿De cemento armado o no?






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#1 Land Decover dijo,
5 febrero 2010 9:17 pm
Doble rasero. Actitud habitual en muchos de estos magnates
#2 Legionario Blanco dijo,
5 febrero 2010 10:17 pm
Yo soy partidario de que todos los equipos fijen a sus jugadores una clausula de recisión de 100 millones como máximo, y a partir de ahí un sueldo anual que esté entre el 5 y 10% de esta clausula. No se si me he explicado bien, pero al tener sueldo máximos evitas a los magnates, y al tener un sueldo mínimo te evitas clausulas desproporcionadas que “secuestren” a un jugador. Si la clausula es de 50 millones, tentrás que pagarle entre 2,5 y 5 millones al año.
Salu2
#3 Martí dijo,
5 febrero 2010 11:53 pm
Estoy de acuerdo. Ya llevo algún tiempo pensando que algo así debe hacerse en el fútbol.
Las distancias económicas entre equipos cada vez son más grandes y esto no es bueno ni para los mismos ricos. Alguna limitación hay que introducir porque sino esto estallará como una burbuja.
Adéu!