Menos mal que nos queda Portugal

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Menuda obviedad de frase. ‘Menos mal que nos queda Portugal‘, cualquiera que ahora ande por la treintena y haya prestado un mínimo de atención a la escena musical de este país a lo largo de su adolescencia habrá pronunciado esa frase al menos una vez en su vida. Aquel grito de guerra con el que Siniestro Total destrozaron los tímpanos de toda una generación apoyándose en un par de acordes lleva camino de competir junto a la vilipendiada ‘Fuente de Cacho como himno oficioso del Racing de Santander.

Nadie a estas alturas puede negar la enorme influencia que ha tenido la llegada (el regreso) de Miguel Ángel Portugal al banquillo de El Sardinero. Con idénticas fuerzas y los mismos soldados en su regimiento con los que contaba Juan Carlos Mandiá, el burgalés ha conseguido no sólo superar numerosas batallas, sino devolver la autoestima y la confianza a un equipo plomizo, triste, torpe y con un evidente aspecto cadavérico.

Podría decirse además, que a Portugal le ha beneficiado notablemente la fulgurante irrupción del jovencísimo Sergio Canales en la escena futbolera racinguista. ¿O ha sido al revés? ¿Ha sido realmente Canales el beneficiado por la llegada del nuevo técnico al banquillo del primer equipo santanderino?

Con Mandiá, Canales sólo dispuso de 35 minutos, todos ellos ciertamente residuales, sobre el césped, en los diez partidos en los que el técnico gallego estuvo al mando del Racing. Con Portugal, en nueve partidos ligueros, son ya 388 minutos sobre el césped acumulados, incluyendo varias presencias en el once titular del equipo, y actuaciones muy destacadas en partidos feos. Una diferencia abismal. Viene a cumplirse la máxima de que para triunfar, se necesita de oportunidades.

Siendo un técnico con menores inclinaciones defensivas que Mandiá, Portugal ha logrado que su equipo baje considerablemente la media de goles encajados desde su llegada a la capital cántabra. Con una mayor seguridad defensiva, apoyada en tres pilares básicos y prácticamente inamovibles del once desde la llegada del nuevo técnico (Henrique, Marc Torrejón y Christian Fernández), el equipo ha ganado en confianza y en soltura de cara a la meta contraria.

Sólo a partir de una soberbia gestión de la autoconfianza puede comprenderse el soberbio repaso infligido anoche a Osasuna en la ida de los cuartos de final de la Copa del Rey. Con los navarros decididamente volcados sobre la meta racinguista, un colosal Coltorti (suplente de Toño hasta la lesión de éste) desbarató ocasiones rojillas de todos los colores. Mientras tanto, Gonzalo Colsa recuperaba el nivel de temporadas pasadas, el mismo que con Mandiá parecía haber perdido, erigiéndose en jefe del centro del campo, para que arriba Canales volviera a dejar pinceladas de lo que viene apuntando desde semanas atrás.

Segunda semifinal de Copa para el Racing en tres años y segunda de su historia. Santander tiene motivos para estar feliz y Portugal y los suyos, para levantar la cabeza orgullosos.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com

6 Comments

  1. El Pase De La Muerte

    28 de enero de 2010 a las 2:00 pm

    La gran diferencia es la confianza y la presencia de un jugador que haga mejores al resto como es Sergio Canales. Al Racing le sobra garra (Munitis, Colsa, Toni Moral, Xisco) pero con Mandiá faltaba brillantez.

  2. DiadePartido

    28 de enero de 2010 a las 4:10 pm

    Oportunidad histórica de ir a Europa, el resultado que le está sacando Portugal a la plantilla es muy bueno.

    Un saludo desde; Día de partido. Premier League: Una batalla de gigantes.

  3. NIPO

    28 de enero de 2010 a las 8:34 pm

    La llamada mediática de Canales les ha venido muy pero que muy bien

  4. custardoy

    29 de enero de 2010 a las 12:57 pm

    Sin querer menoscabar la gran labor de Portugal, el cambio tan repentino del Racing también podría ser atribuíble a la torpeza de su antecesor, Mandiá.

  5. Scouser

    29 de enero de 2010 a las 2:17 pm

    Sorprendente lo del Rácing, como un equipo puede cambiar tanto sólo por el cambio de entrenador. Quizá esto sirva para revalorizar a Portugal, que ya hizo una fantástica labor hace tres años en el Rácing, oscurecida luego por el año de Marcelino, y que en el Madrid lo ha hecho siempre sensacional, bien entrenando al Castilla, bien como secretario técnico.

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