Si alguien nos cuestionara en estos momentos por cuál es el mejor equipo de África, más que probablemente nuestra respuesta fuera “Costa de Marfil”. Analizadas las plantillas de los grandes africanos –Nigeria, Ghana, Egipto, Camerún…- todas tienen a priori importantes carencias que hacen dudar de su solvencia en los momentos más duros de una competición. No sucede así con Costa de Marfil, capaz de presentar una lista de veintitrés jugadores que ya quisieran para sí otros países del mundo con mucha más tradición futbolística sobre el papel.
Sin embargo, la mala fortuna en los sorteos de los dos últimos mundiales –contando el próximo de Sudáfrica-, quizá haga que este plantel pase a la historia de lo que podría haber sido, más que a la propia historia del fútbol mundial. Por ahora, no obstante, es la CAN el gran objetivo de la escuadra de los “elefantes”, a la que llegan como máximos favoritos y con ánimo de revancha tras la paliza que recibieron en las semifinales de 2008 por la a la postre campeona, Egipto.
La historia se remonta a 1992, año en el que una sorprendente selección de Costa de Marfil comandada por dos fantásticos delanteros llamados Joel Tiehí y Youssouf Fofana se hacía contra todo pronóstico con la Copa de África en la final ante la Ghana de Abedí Pelé, Yeboah y Lamptey. El cerebro de aquel equipo era un tal Serge Maguy, que muchos recordarán por su infortunado paso por el Atlético de Madrid.
Hasta ese momento, Costa de Marfil había sido una selección menor en África, conocida en Europa tan solo por dar algunos jugadores de calidad que formaban en equipos fundamentalmente franceses. Tras aquella victoria, un tercer puesto en la Copa de África siguiente fue el prólogo del regreso a la tónica habitual de la selección. Sin posibilidades reales de clasificarse a un Mundial y con actuaciones mediocres en las fases finales de la Copa de África, Costa de Marfil volvió a interpretar su papel secundario en el África futbolística.
El verano de 2006, sin embargo, todo cambió. El Mundial 2006 fue el escaparate en el que los costamarfileños se dieron a conocer al mundo. En la gran cita germana, a la que habían llegado dejando en el camino a la poderosa Camerún, los elefantes desplegaron un juego alegre y ofensivo que, aunque no les sirvió para clasificarse para octavos de final, sí dejó una más que grata impresión en los aficionados de todo el mundo. Ese mismo año, además, Costa de Marfil alcanzó la final de la Copa de África, que perdió en los penaltis frente a la anfitriona, Egipto. Todo aquel que vio jugar a los elefantes en 2006 concluyó que aquella era una selección que no tenía techo.
Nada era fruto de la casualidad. En Costa de Marfil se llevaba tiempo trabajando la cantera en un ambicioso proyecto liderado por el entrenador francés Jean-Marc Guillou, quien se hizo cargo del ASEC Mimosas y de su escuela de entrenamiento y quien, posteriormente, firmó un acuerdo de colaboración con el Beveren de la primera división belga, que sería el equipo en el que se foguearían los jugadores surgidos del proyecto de formación. Del trabajo de Jean-Marc Guillou surgieron jugadores como los hermanos Touré y los Kalou, Aruna Dindane, Eboué, Zokora, Bakary Koné, Boka, Yapi Yapo o Amara Diané. Casi nada.
Esta generación de jugadores comenzó a hacerse un hueco en la selección a partir de la Copa de África de 2002. Sin embargo, su eclosión no llegó hasta cuatro años más tarde. De hecho, en 2004 ni siquiera lograron clasificarse para la fase final de la Copa de África, siendo eliminados por Sudáfrica en las preliminares. Tras este varapalo, jugadores hasta ese momento habituales de las convocatorias de los elefantes como Ibrahima Bakayoko, Lassana Diabaté, Tchiressoua Guel u Olivier Tebily desaparecieron completamente de las convocatorias, dando paso a la joven hornada.
Tras la experiencia de 2006, no pocos eran los que señalaban que el año 2008 había de ser el de la confirmación definitiva del nuevo grupo de jugadores comandados por Didier Drogba. La fase de clasificación, en la que Costa de Marfil no tuvo ningún problema, y en la que no encajó un solo gol, así venía a confirmarlo. Sin embargo, dos noticias previas a la Copa de África supusieron sendos duros reveses par los elefantes. La primera de ellas fue la de la lesión del alma máter del equipo, Didier Drogba, que, aún convocado, era más que seria duda para poder disputar siquiera un solo partido, la segunda mala nueva fue la del cambio forzado de entrenador, después de que Ulrich Stielike dejara temporalmente el cargo por la enfermedad de su hijo. Su sustituto temporal fue Gerard Gili, hasta el momento seleccionador sub23 del país, y ex del Olympique de Marsella.
Aún así, el papel de Costa de Marfil en la CAN de 2008 comenzó bien, arrasando en la fase de grupos –en la que había dos cocos como Malí y Nigeria- y vapuleando por un inapelable 5-0 a Guinea en cuartos de final. Sin embargo, en semifinales, un 4-1 ante Egipto terminó con sus sueños.
Este año, Costa de Marfil lo afronta con la intención de sacarse dos espinas y, de paso, hacer historia. Por un lado, la del Mundial donde –de esto hablaremos en unos meses-, la mala suerte ha querido que de nuevo y por segunda vez consecutiva esté encuadrada en el denominado “grupo de la muerte”, junto a Brasil y Portugal. Pero antes, habrá de afrontar el otro gran objetivo: hacerse con la CAN, una competición que, como hemos dicho, solamente ha vencido en una ocasión, en 1992.
El camino hasta ambas competiciones ha sido para Costa de Marfil relativamente sencillo, encontrando solamente en la sorprendente Burkina Faso una mínima resistencia. En los seis partidos del segundo grupo preliminar, los de Drogba vencieron cinco y empataron solamente uno, fuera de casa, ante Malawi, cuando la clasificación estaba ya asegurada.
Sin embargo, como ha sucedido con el Mundial, a Costa de Marfil el sorteo le ha deparado el grupo más fuerte del torneo. Como rivales en la primera ronda tendrá a Burkina Faso –un equipo nada sencillo, como veremos-, la Togo de Adebayor y uno de los grandes equipos de la historia y el presente de África: Ghana. Aún así, Costa de Marfil parte como favorita.
El seleccionador costamarfileño es todo un ilustre: Vahid Halilhodzic, quien hiciera del Lille de hace unos años un equipo temible. El grupo de jugadores con el que el bosnio ha contado, ha sido el mismo que ha hecho de Costa de Marfil un potentísimo equipo en los últimos años. Tiene muchísimo donde elegir. De hecho, pocos seleccionadores no solo de África, sino del Mundo pueden permitirse realizar una lista obviando jugadores del nivel de Yapi Yapo (Young Boys), Arouna Koné (Sevilla), Bonaventure Kalou (Herenveen), Boubacar Sanogo (Saint Etienne) o el también sevillista Christian Koffi Romaric, apartado del equipo por razones disciplinarias –se perdió un entrenamiento de recuperación tras un partido de clasificación ante Guinea- o la emergente estrella Seydou Doumbia, fichado ayer mismo por el CSKA de Moscú por quince millones de euros.
En la portería estará Boubacar Barry “Copa” (Lokeren), uno de los porteros más reconocidos de África, pero que siempre ha estado en la selección a la sombra del ya retirado de la selección Jean-Jacques Tizié. Copa es un buen portero, capaz, sin embargo, de lo mejor y de lo peor en un mismo partido.
En defensa Costa de Marfil tiene un auténtico equipazo. Se trata de una zaga enormemente solvente, comandada por los centrales Kolo Touré (Manchester City) y Abdoulaye Meité (WBA), en el centro, acompañados por Emmanuel Eboué (Arsenal) en la derecha y el lateral zurdo de recorrido Arthur Boka (Stuttgart). Juntos forman una de las mejores defensas del campeonato, que además cuenta con un sustituto de garantías para cualquiera de los puestos defensivos como Guy Demel (Hamburgo). A partir de aquí, el mister ha decidido plantear un experimento, dejando fuera de la lista al habitual Marc Zoro (Vitoria de Setúbal) y los menos Steve Gohouri y Constant Djakpa, que desarrollan su carrera en Alemania, para probar con el enorme central Souleman Bamba (Hibernian) y el desconocido Benjamin Angoua (Honved).
La potentísima línea defensiva de Costa de Marfil se completa con la omnipresencia en el centro del campo del fortísimo Didier Zokora (Sevilla) acompañado del no menos fuerte Yaya Touré (Barcelona), aquí con misiones más creativas. Como sustitutos de éstos en el centro de la media, Halilhodzic puede contar con Emerse Fae (Niza) y Cheik Ismael Tiote (Twente). Junto a Touré y Zokora, en las bandas formarán previsiblemente el extremo del Galatasaray Kader Keita y Yao Kouassi “Gervinho” (Lille). La ausencia de Romaric en este centro del campo –y la no convocatoria en su sustitución del muy buen pelotero Yapi Yapo- plantea la duda razonable de quién marcará el ritmo del juego de los elefantas. Touré será en principio el encargado, pero ante la duda, Halilhodzic ha convocado al mediapunta creativo del International Curtea rumano Emmanuelle Koné, en una decisión muy poco comprensible.
En la vanguardia, un nombre sobresale sobre todos los demás: Didier Drogba. No sólo es la referencia del equipo, sino su alma máter, el jugador que dota a los elefantes del espíritu vencedor que todo equipo necesita. La dependencia que Costa de Marfil tiene de este hombre es digna de estudio.
Junto a él formará posiblemente su compañero en el Chelsea Salomon Kalou, aunque también es posible que se desplace a banda. De hecho, los otros dos hombres de ataque que el seleccionador ha elegido también pueden formar pegados a la línea de cal. Hablamos de Aruna Dindane (Portsmouth) y el rapidísimo Bakari Koné (Marsella). Sorprende la no inclusión entre estos atacantes de un hombre más tanque, capaz de suplir a Drogba en su rol de receptor en vanguardia, como podría ser Arouna Koné o Boubacar Sanogo.
En definitiva, Costa de Marfil es todo un equipazo que está ante la penúltima oportunidad de hacer historia con la que sin duda es la mejor generación de jugadores que jamás ha tenido el país africano. ¿Serán capaces de hacerse con un trofeo largamente soñado? Si tuviéramos que apostar, esta vez, nosotros lo haríamos por el sí.
LA ESTRELLA… : Didier Drogba (31 años, Chelsea): No vamos a descubrir a estas alturas al delantero del Chelsea. Diremos solamente que la dependencia que tiene de él su selección es solo proporcional a su capacidad para derrumbar defensas. De su trabajo dependen gran parte de las opciones de los elefantes.
LA AUSENCIA… : Koffi Ndri Romaric (26 años, Sevilla): El pausado y repleto de clase mediocampista sevillista se ha quedado fuera de la lista definitiva por remolonear con las sábanas cuando debía estar entrenando. Halilhodzic no se ha andado con chiquitas y a través de su ausencia ha mandado un duro mensaje a todos los elefantes: quien juegue con la disciplina, no juega en el campo. Con todo, habrá que ver qué tal lleva el equipo la ausencia de su jugador más creativo. No entendemos cómo no contando con Romaric, tampoco lo hace el bosnio con Yapi Yapo, sobrado de clase y capacidad para llevar el volante de esta selección. Sobre las anchísimas espaldas de Touré Yaya recaerán las tareas creativas.
ATENCIÓN A…: Yao Kouassi “Gervinho” (22 años, Lille): De la nueva hornada de elefantes, y no estando en la lista Doumbia, Gervinho es probablemente el jugador con más talento. Lo conocen bien los seguidores de la Ligue 1, donde está saliéndose en su primera temporada en el Lille, donde lleva dieciséis goles en lo que va de temporada. Rápido y explosivo, es un jugador a seguir de cerca.
PRONÓSTICO… : Si no es este año, ¿cuándo será? Apostamos por Drogba levantando la copa el día 31.






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#1 NIPO dijo,
8 enero 2010 3:12 am
Los sevillistas comprendemos las ausencias de Arouna Koné y Ndri Romaric.
Esta selección, favorita a todo. Ojo en el mundial, porque yo no la veo inferior a Portugal.
#2 Gontxo dijo,
8 enero 2010 9:08 am
Pues sí, creo que Costa de Marfil es ahora mismo la Selección más potente y sobretodo completa en todas las lineas de la Copa de África. Y encima, permitiendose dejar fuera a gente importante.
Haces muy bien en apuntar el chico fichado por los rusos, en dos años en la liga suiza se ha hinchado a marcar goles. Y aún así no cabe en la Selección, a la que llegará que solo tiene 22 añitos. LA verdad es que la máxima favorita.
#3 Robert Martínez dijo,
8 enero 2010 2:07 pm
Es un auténtico equipazo y uno de los más fuertes físicamente de todo el planeta.
Lástima que no esté en el Fifa (videojuego), es imperdonable.
#4 http://www.mundo.es/5931/noticia--can-2010--grupo-b:-costa-de-marfil dijo,
8 enero 2010 4:26 pm
Noticia destacada en Mundo.es…
Si analizamos las selecciones de fútbol de los países africanos, veremos que todas ellas tienen ……
#5 cityground dijo,
8 enero 2010 4:46 pm
Por nombre la mejor selección de África y la mas completa, todas sus lineas me parecen de primer nivel, bueno menos la portería porque desconozco el nivel del guardameta titular, el favorito en la Copa de África.
No tiene mucha suerte en los sorteos del Mundial, aunque creo que esta vez puede pasar la 1ª fase.
#6 tubilando dijo,
8 enero 2010 6:22 pm
Esta CAN y el próximo Mundial son las últimas oportunidades para esta selección, entendiéndola como la selección de Drogba.
Este equipo me plantea dudas acerca de su mentalidad: normalmente ha fallado en los momentos decisivos. En la fase clasificatoria para el Mundial de Alemania perdió los dos partidos ante Camerún. El segundo con más inri: jugaba en casa y el empate prácticamente la clasificaba. Perdió 2-3 con tres goles de Webo. En la Copa de África lo mismo, cuando llegan las últimas eliminatorias no es capaz de dar el golpe de autoridad que por la valía de sus jugadores se le supone.
También dudo de Touré como creador de juego. Creo que es lo mismo que Zokora, es decir dos jugadores para un mismo puesto. A favor tienen el poder contar con Kalou, tras el rechazo de Holanda a naturalizarlo; recordemos que él quería jugar con la selección holandesa. Por jugadores es la mejor de África.
#7 Guardiola lee a Nietzsche dijo,
9 enero 2010 1:34 am
Genial el análisis.
Sin duda son los favoritos y ojo con un cruce en octavos del mundial. No me gustaria que España tuviese que jugarse los cuartos con una selección tan física..