Todos hablarán de Preciado

preciado-manoloIntuyo que entre el gran público, entre aquellos aficionados que siguen al Sporting por sus resúmenes dominicales, Manolo Preciado debe ser un tipo que o se admira o se detesta. Alguien como él dudo mucho que tenga la peculiaridad de pasar totalmente desapercibido para el espectador medio. Imagino que, para aquellos que le defenestran, su imagen campechana, el aire socarrón de sus declaraciones y su imagen de técnico aburrido de pisar áreas técnicas de campos de preferente no hacen demasiado favor a la figura del técnico cántabro.

Pero más allá de los sentimientos de desprecio o hastío que pueda generar la figura de Preciado fuera de su club (o de aquellos clubes en los que ha trabajado), si en algo coinciden los aficionados sportinguistas con rotunda unanimidad es en valorar y reconocer la labor de su entrenador. No hay seguidor rojiblanco que tenga un solo reproche sobre el de El Astillero. La situación deportiva del equipo no es para menos. En once jornadas de Liga, los gijoneses son séptimos. Cuatro victorias, cuatro empates y sólo dos derrotas. El mérito es indudable.

Sobre la figura de Preciado acecha siempre el drama familiar que el hoy técnico sportinguista ha llevado adherido a su historial. Es un capítulo doloroso pero recurrente a la hora de ensalzar su valía como profesional. Alguien capaz de sobreponerse a su trágica historia con la entereza y sencillez con que lo hizo Preciado debe de estar hecho de una pasta muy especial.

Manejando uno de los presupuestos más bajos de Primera División (y probablemente de los de Segunda), el técnico trasmite carisma en cada palabra. Si sus ruedas de prensa son siempre un alegato a la cordura, a la humildad y al trabajo, sus arengas y sus charlas prepartido deberían tener reservado un capítulo específico en los manuales de entrenador.

Ha dejado huella, y de la buena, por todos aquellos banquillos por los que ha pasado. En el Ciudad de Valencia, en La Condomina y, cómo no, en El Sardinero, Preciado disfruta de especial tratamiento. En El Molinón, en un estadio y ante un público que ha amamantado mitos vivientes, va camino de convertirse en leyenda. Merecido lo tiene. http://www.tb-credit.ru/zaim-online.html

22 Comments

  1. The Matao

    9 de noviembre de 2009 a las 10:38 pm

    Un entrenador muy cuerdo que me encanta. La frase antes del partido contra el Barça «quien firme de partida un 2-0, habría que quitarle el carnet de entrenador». Y luego además lo aplica, que es lo más importante.

    Grandísimo entrenador!

  2. Leon

    9 de noviembre de 2009 a las 10:56 pm

    Un muy buen entrenador, está haciendo una gran gestión de lo que tiene. Y el año pasado que tuvo un comienzo muy duro, consiguió mantener al Sporting cuando muchos años los recien ascendidos caen como moscas. Otra muestra de lo bueno que es tener paciencia con los entrenadores que lo hacen bien.
    Encima cuando habla dice lo que piensa. Porque oir a otros muchos es como oir un disco rayado.

  3. buitre for ever

    9 de noviembre de 2009 a las 11:20 pm

    A mi me gusta que un entrenador se comporte como lo que es.

    Tampoco hay que ser como Pelegrini que es una estatua, pero este Preciado me temo que nunca podrá reprochar a un futbolista una roja por protestar.

    Me parece que haciendose el simpático en las ruedas de prensa, es de los que echa demasiadas veces el público encima al arbitro y a los jugadores contrarios. No le veo como buen deportista.

  4. custardoy

    9 de noviembre de 2009 a las 11:25 pm

    Gran artículo Borja

    La característica más destacable de los equipos que entrena Preciado es la alegría con la que juegan al fútbol, nunca especula con el marcador y siempre intenta hacer un fútbol ofensivo y vistoso. Ojalá dure muchos años en el Sporting y en primera, se lo merece.

  5. Edu

    9 de noviembre de 2009 a las 11:39 pm

    Me voy a dejar un bigotín, como Preciado, como Preciado…

    Ojalá Preciado dure una década un Gijón. Pero soy consciente de que según pasa el tiempo cada vez es más difícil mantenerle, entre los buitres de aquí y los de allá.

    En una cosa no estoy de acuerdo con el post: Preciado YA es una leyenda.

  6. Davor

    9 de noviembre de 2009 a las 11:57 pm

    Ya que Manzano se nos irá sí o sí del Mallorqueta a final de temporada, Preciado me parecería un gran recambio. Además, es ex jugador rojillo 😉

  7. Rudyger

    9 de noviembre de 2009 a las 11:58 pm

    buitre for ever, tengo que preguntarte una cosa: ¿cómo se debe comportar un entrenador? ¿No se debe pedir a la afición que se coma a los rivales y que anime al equipo como si fuera la vida en ello? Me sorprende de verdad este tipo de decalaraciones, ¿acaso hemos olvidado la época en la que los entrenadores no iban de ejecutivos? Porque este tipo de personas dignifican la profesión.

  8. deportes costa rica

    10 de noviembre de 2009 a las 12:36 am

    clase de señoron demasiado buen entrenador.

  9. NIPO

    10 de noviembre de 2009 a las 12:53 am

    @Rudyger
    AMEN

  10. GuajeVilla

    10 de noviembre de 2009 a las 1:27 am

    Yo soy entrenador, y la verdad, Manolo Preciado es un autentico modelo a seguir, sin dinero, con trabajo, ilusion y ser un paisano de los pies a la cabeza ha logrado ganarse el cariño y el respeto por donde ha pasado.

    Es un grande del futbol, que nunca llegara a copar portadas, pero que dignifica la profesion como el que mas, el si hace honor y respeta el futbol desde los valores mas basicos y clasiso del mismo.

    Una leyenda cantabra del Real Sporting de Gijon.

  11. remate

    10 de noviembre de 2009 a las 2:26 am

    DEberíamos hacer una cuestación popular para poner una estatua suya de bronce (con la chaqueta descujaringada, las manos en alto y la corbata retorcida, por supuesto) a la puerta del estadio cuando por fin lo arreglemos. Más allá de virtudes como técnico , Preciado es un auténtico «transmisor», gran parte del cambio experimentado por nuestra afición hay que ponerselo a el. Los ya no tan jóvenes recordamos tiempos de mucha esquisitez y gilipollismo en la grada, donde pitábamos a la mínima y machacábamos a los de casa sin miramiento alguno. El largo pergrinaje por la segunda unido al caracter de este hombre han cambiado al equipo y a la afición (o viceversa) de ariba a abajo. El Sporting es ahora como Preciado, valiente, aguerrido y festivo.

  12. remate

    10 de noviembre de 2009 a las 2:32 am

    Perdón que me lancé…..No os imaginais los no gijoneses el alcance de su carisma, se ha convertido en una figura popular de Gijón al que el estadio aclama coreando el nómbre. Ya está con Miera y Novoa y si el fútbol no fuera tan perro debería ser entrenador «a là» Ferguson. Los jugadores pasan, Manolo permanece. ¡Qué grande yes!

  13. Garrincha7

    10 de noviembre de 2009 a las 3:07 am

    Siempre me ha encantado este hombre, un entrenador de los pies a la cabeza, una persona genial por su sencillez. Coincido con Remate en aquello de «transmisor», cuando lo veo por la tele me transmite entusiasmo, unas ganas tremendas, y eso que ni soy sportinguista ni por asomo vivo cerca sino en la otra punta del país, pero lo de Manolo Preciado es de sombrero, por ello conociendo su actitud hacia la vida especialmente tras la tragedia que tiene tras de sí le deseo lo mejor en todos los aspectos, tanto personales como profesionales.

    Un saludo

  14. Senovilla

    10 de noviembre de 2009 a las 3:19 am

    Preciado es un grande. Juega a todo o nada, algo que hoy en día tiene mucho mérito.

  15. DiadePartido

    10 de noviembre de 2009 a las 9:49 am

    Entrenador modesto que ha desarrollado admirablemente su carrera en clubes modestos, no se si sabremos lo que haría entrenando con un grande, su brutal franqueza podría jugar en su contra.

    Un saludo desde: Día de partido: El fin de la ‘Ley Beckham’.

  16. Xurde

    10 de noviembre de 2009 a las 11:06 am

    Me cae bien hasta a mi, que soy del Oviedo. Me parece un tio sensato y me gusta que sea un hombre campechano, algo poco frecuente en el fútbol de hoy donde todos van de divos. Para mi una pena que entrene al Sporting, jeje.

  17. preciadista convencido

    11 de noviembre de 2009 a las 2:20 am

    Me agrada muchísimo que hayais hecho este post, sin duda es sobraamente merecido. Coincido plenamete en la opinión de que Preciado ya es una leyenda en nuestra ciudad. En mi opinión Preciado es la persona más influyente de esta ciudad y de parte de la provincia. Si realizasemos una encuesta a pie de calle de quien es la persona que elegiriamos para tomar una botellina de sidra o simlemente charlar, sin duda alguna ganaría Manolin. El ha heho algo muy grande en esta ciudad que va má allá de haber llevado al equipo a primera división. Ha logrado instaurar un sentimiento rojiblanco en la ciudad que nunca ha tenido parangón en 104 años de historia. Es cierto que somos la mejor afición de este país (al menos entre las 3 ó 4 mejores estamos sin duda), pero hace 4 años no lo eramos. Soy socio desde los 5 años y ahora tengo 25. Antes al molinón iban con la cmiseta rojiblanca los ultras y los crios, ahora ver el molinón es ver un mar de camisetas y bufandas rojiblancas. Niños, padres, abuelos… todo el mundo se identifica con sus colores. Antes no había mareonas, antes ibamos 10 000 al campo, antes la gente no disfrutaba. Todo este cambio es gracias en exclusiva a un Manolo Preciado que lo primero que dijo en su presntación hace ya 4 años fue: «yo vengo aquí a devolver la ilusión». Y vaya si lo hiciste Manolo, has puesto en pie a una ciudad y a una provincia entera (o por lo menos la mitad). Yo también votaría porque estuvieses 20 años de entrenador, que te hagan esa estatua y quiten la de pelayo para poner la tuya y que le cambien el nombre al estadio si hace falta. GRACIAS POR TODO MANOLO.

  18. Elkjaer

    11 de noviembre de 2009 a las 1:02 pm

    Lo alucinante es que a este tipo de entrenadores se les llame de perfil bajo (incluyo ahí también a Manzano o a Mendilibar). Vivimos en esta época en la que se glorifica al entrenador joven con buena apariencia hacia los medios (pasado futbolístico, físico, verbo fluido/florido) y nos olvidamos de los entrenadores que se han formado en la base, en segunda división A y B, en equipos modestos, que tienen claro a qué juegan, cómo, cómo se transmite el fútbol y que temporada a temporada hacen malabarismos con las plantillas que tienen
    Un ejemplo de esta idea futbolística es que en su momento, en Vigo se desestimó la contratación de Mendilibar (después de entrenar al Eibar) y del propio Preciado (si no me equivoco después de dejar el Levante) y aquí estamos, luciendo banquillo

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