Todo equipo débil necesita un enemigo

Igual que el rebaño necesita del lobo para mantenerse unido, los grupos borreguiles necesitan de un enemigo -ficticio o no- para sentirse más unido al grupo. Póngamos varios ejemplos. La CIA necesitaba a los comunistas, la inquisición necesitaba al diablo, AlQaeda necesita a los infieles de occidente (mejor si son de EEUU)… y los equipos débiles necesitan a la prensa. [Paco González / El rebaño y el lobo]

Periodista, actualmente en Sportyou.es. Editor del blog La libreta de Van Gaal. Autor del libro 'Frases de fútbol'. Colaborador de 'Radioestadio' de Onda Cero. (miguel.gutierrez arroba diariosdefutbol.com)

17 Comments

  1. Jon

    22 de octubre de 2009 a las 2:16 pm

    ¿El diario AS necesita al Villarato?

  2. Bob Esponja

    22 de octubre de 2009 a las 2:28 pm

    El As necesita ahora al Villarato igual que el Sport y El Mundo Deportivo han necesitado toda su vida a Franco, Plaza, Guruceta, el centralismo… La frase de Paco González creo que vale para TODOS los llorones que en el mundo han sido.

  3. custardoy

    22 de octubre de 2009 a las 2:51 pm

    A mi la situación de Maradona me recuerda a la última etapa de Clemente como seleccionador español: cada partido es una batalla de fubolistas vs periodistas, el seleccionador encastillado en perpetua guerra contra el mundo y los jugadores defendiéndole a capa y espada, mal juego del combinado nacional, ruedas de prensa chulescas y esperpénticas…

  4. xtaoth

    22 de octubre de 2009 a las 3:25 pm

    …Sin quitarle la razón en este caso concreto (que la tiene, porque lo de Maradona es peor que un ciego, ya que no quiere ver)…

    Dice que no es un artículo corporativista («tiro la piedra, pero no soy un lapidador»), pero es lo de siempre, a los periodistas deportivos que nadie se meta con ellos. Que si «ellos sólo son los mensajeros», que si «Nos van a enseñar otros nuestro oficio», etc…

    Francamente, de otros periodistas aún, pero es que meterse con los periodistas deportivos es totalmente justificado, sobre todo los que se dedican a «vender periódicos» antes que informar (léase en España los cuatro grandes, por poner un claro ejemplo).

    Son serviciales, parciales, les encanta tergiversar, inventar rumores y cambian de opinión con el viento de las victorias y las derrotas. Les encanta meterse en la piel del entrenador y exigir que jueguen unos u otros. Si sus lectores son de un equipo, entonces a su equipo le perjudica todo el mundo y el contrario recibe ayudas hasta del bedel de la UEFA.

    Es cierto que todo equipo débil necesita un enemigo, pero es que la prensa deportiva «profesional» (por diferenciarla de los verdaderos periodistas deportivos, que alguno hay) tendría que ser declarada «enemigo público» del noble arte del periodismo.

  5. Jon

    22 de octubre de 2009 a las 4:20 pm

    @Bob Esponja
    Por supuesto. Pero si he nombrado sólo al diario As es porque ahí trabajan los coleguitas de Paco González, no por nada en particular. Me parecen la misma mierda los cuatro periódicos deportivos nacionales, pero con distinto olor.

    Te lo digo porque me ha parecido ver un ligero «y tú más» en tu respuesta y no quiero que te equivoques 😉

  6. Kaspar Hauser

    22 de octubre de 2009 a las 5:05 pm

    Hombre, y sin dejar a parte que en el caso de los dos diarios madrileños además tiran del falangismo deportivo sin rubor alguno (incluso cuando tratan de la Selección). Un detalle nada menor se mire como se mire.

  7. Pancho

    22 de octubre de 2009 a las 6:05 pm

    Los periodistas deportivos en su mayoría, NO COMENTAN LOS PARTIDOS, NO HABLAN DEL JUEGO. Sólo hacen operaciones de propaganda aprovechando algún hecho relativo a personajes famosos. Con la grosería de Maradona ahora tienen para hablar dos meses, sino dos años. El presonaje mediático ‘Maradona’ así lo permite.
    El presente de la selección albiceleste es parecidísimo a lo que ésta era antes de 1975: jugadores ‘abonados’ permanentemente al equipo por mediocres que fueren o porque ‘juegan en Europa’, entrenadores que no trabajan (el último en hacerlo fue Pekerman), culto a la inspiración momentánea como si fuera el único deporte colectivo en que la coordinación y el desarrollo de las dotes deportivas por el entrenamiento no aumentara las oportunidades de competir y ganar, buenos futbolistas que no son convocados porque no tienen tal o cual representante o no juegan en tal o cual equipo (o porque sí juegan en tal o cual equipo), y venta de humo al por mayor buscando (y consiguiendo) que el público empiece por repetir las huevadas pro y contra Maradona instaladas en la opinión pública por las correspondientes corporaciones periodísticas. Hasta Menotti, metido a opinador periodístico, deja mucho que desear, cuando él mismo fue (continuado por Bilardo) quien terminó con la mentira del espontaneísmo que imaginaba a un partido de primera (e internacional) como si fuera una continuación de los picados que nos jugamos tras el asado dominguero con los amigos. En 1974, para que reaccionaran todos, periodistas, entrenadores y AFA, hubo que esperar a que Holanda masacrara sucesivamente a Uruguay, Argentina y Brasil con un equipo que, tomado jugador por jugador, era -salvo Cruyff y Van Hanegem- inferior en todos los puestos. Pero estaba bien entrenado y sabía a qué jugaba. Habíamos aprendido y éramos nuevamente de los mejores (aunque Menotti y Bilardo tuvieron quienes les reprochaban cosas parecidas a las que se le critican a Maradona, claro está que nunca pidieron felaciones en público). Los chantas, numéricamente suficientes para vencer al mejor en cualquier rubro en la República Argentina, nos han devuelto a la medianía resignada. Y para algunos, es negocio. Si hasta se indignaban cuando Bielsa daba conferencias de prensa hablando del partido y no generaba ‘títulares de prensa’.

  8. Aranycsapat

    22 de octubre de 2009 a las 7:53 pm

    #7 Pancho: «Los periodistas deportivos en su mayoría, NO COMENTAN LOS PARTIDOS, NO HABLAN DEL JUEGO»

    ¡Qué gran verdad! Y ya era hora de que alguien la dijera. Por cada análisis futbolístico que puede uno encontrarse en la prensa deportiva, tiene que aguantar docenas de artículos y comentarios sobre la vida privada de los jugadores, chismorreos de vestuario, literatura vagamente relacionada con el fútbol, elucubraciones político-futbolísticas, fantasías sobre el futuro apoteósico o apocalíptico de un equipo, rumores sobre fichajes… Cualquier cosa, menos hablar del juego.

    Y -con perdón por desviarme del tema-, ¿qué decir de las realizaciones televisivas? Cualquier cosa, menos la emoción del fútbol en directo: los VIPs en los palcos, la «honey shot» ocasional, los entrenadores angustiados, los suplentes aburridos, las exhibiciones técnicas con las cámaras (travellings, planos cenitales, ultra-zooms), las repeticiones, las repeticiones, las repeticiones…

  9. Pancho

    22 de octubre de 2009 a las 8:30 pm

    @ #8 Aranycsapat
    Cuando yo era pibe (años sesenta del pasado siglo), aquí en Argentina había un analista político que solía decir por la tele que hablar de fútbol era, para sus colegas periodistas y los figurones de los medios en general, «una de las maneras más cómodas de parecer un hombre culto». No voy a dar nombres, pero en la actualidad, entre los más famosos periodistas ‘deportivos’ hay dos o tres mundialmente famosos que no saben mirar un partido de fúbtol, lo que intentan disimular hablando de mitos históricos, otros deportes o música rock, cuando no de sus viajes y de los restaurantes cinco tenedores que hay alrededor del mundo. Son hinchas acríticos de un jugador, un equipo, un estilo de juego, y lo defienden amparados en su carnet de hombres de prensa como si estuvieran en guerra con el resto del universo defendiendo no se sabe qué valor universal. Luego, cuando a estos aprendices de brujo les aparecen los genios del fútbol devenidos malos entrenadores con sus desplantes contrarios al protocolo, o los aprendices de crack (o productos mediáticos, según cómo se vean las cosas) mirando al juez de línea y volviendo al centro del campo con la cabeza gacha mientras el resto del equipo festeja su gol, les caen encima a unos y otros (o se ponen irracionalmente a su favor) a propósito de lo que han decidido inventarse. Hay muchos hombres de prensa que están tan locos como un barabrava, y también participan de los beneficios. También lo hacen los fabricantes de remeras estampadas, que han sacado aquí unas muy bonitas con el insulto del Diegote escrito en el pecho ;-)…

    Respecto a la tele, sería hermoso que volvieran al añejo estilo de pasar el partido con sólo dos cámaras, una arriba y otra abajo, sobre el lateral, y que se pudiera optar por ver una emisión sin voz de relator ni comentarista, sólo con el sonido ambiente. Apreciar el partido sin más condicionamiento que nuestros propios sentidos. Entiendo en Inglaterra había un cable que tenía proyectado ofrecer una alternativa así, pero nunca supe en qué quedó el asunto.

  10. Bob Esponja

    22 de octubre de 2009 a las 10:20 pm

    Mi comentario no era un «y tú más», era un «y tú también», que algunos (no lo digo por ti) son muy dados a no ver en casa propia lo que les molesta en casa ajena.

  11. Rober

    22 de octubre de 2009 a las 10:33 pm

    Desafortunada frase, en mi opinión, la de Paquito González. A veces parece que los periodístas deportivos estén por encima del bien y del mal. Por cada barrabasada de Maradona, Clemente, etc… podría yo citar docenas, ¡que digo docenas! centenares de comentarios llenos de mentiras, odio, envidia y mala fe, de los Carazo, Guasch, De Rozas, Hermel, Casanovas o Josevi. Si alguien tiene que callar la boca en este país es esa supuesta «prensa deportiva» que crea bulos e infamias, tira la piedra y esconde la mano y busca siempre malmeter para poner y quitar jugadores, entrenadores y directivas que no sean amiguetes suyas.

    Se nota lo bien que me caen, ¿no?

  12. Guardiola lee a Nietzsche

    22 de octubre de 2009 a las 10:51 pm

    Maradona es el seleccionador que la prensa argentina se merece.
    Lo que no tengo tan claro es que la prensa deportiva de este país sea la prensa deportiva que los españoles nos merecemos.Tal vez si, aunque me gustaría pensar que no.
    Coincido en lo que dice el autor, pero su columna huele a ética impostada y un poco a chamusquina.
    No todo el mundo puede ir dando lecciones por la vida y más si estas lecciones son de tipo ético y/o profesional. En el caso de Paco Gonzalez, cualquier cosa que diga me suena tan ética como el pitido de un matasuegras. Pero no lo culpo: Paco cumple con su papel y MARCA, As y Sport son unos de los diarios más vendidos en este país.Y eso es por algo.

  13. Iván

    23 de octubre de 2009 a las 12:33 am

    La opinión futbolística del peor de los futbolistas o entrenadores vale más que la del mejor periodista…porque el primero lo ve desde adentro

    Igual, actualmente Maradona actualmente no actúa como futbolista (o es) y peor aún como entrenador

  14. pol

    23 de octubre de 2009 a las 1:23 am

    En el caso de Maradona y el periodismo, digo yo que el lobo sera Maradona y el rebaño los periodistas deportivos no? No digo que Maradona no tenga algo de victima… pero el periodismo deportivo… en fin Marca, as, Sport, y periodistas de medio mundo llevan sacando tajada de las declaraciones de Maradona una semana. Si que les ha cundido.

  15. Pietro V.

    23 de octubre de 2009 a las 7:13 am

    #9
    Pancho, creo que no somos los únicos que hemos soñado con esa opción de partidos sin relatores. Sería soberbio.

  16. Altocino

    23 de octubre de 2009 a las 8:27 am

    Rober te dejaste fuera a Roncerdo

  17. Guardiola lee a Nietzsche

    23 de octubre de 2009 a las 2:02 pm

    @Pietro_V:
    En Sky-tv (Italia) y estoy seguro de que también en Inglaterra puedes elegir la opción de ver los partidos sin comentaristas. Sólo ruido ambiente.
    Aquí podrían aprender un poquito, aunque reconozco que un partido sin el carrusel es menos partido.
    Tengamos en cuenta que hay un tipo de «periodismo» al que se le pide entretenimiento y a otro veracidad. Otra cosa es que algunos confundan las mentiras y la caspa con el entretenimiento.
    Yo me divierto con la SER, pero no compraría jamas el MARCA, ni el As, ni el Sport.
    Todo es compatible, depende de lo que te apetezca en cada momento.