Cada comienzo de temporada, el hincha hace sus cábalas sobre cómo terminará la Liga. Sobre el papel, hay clubes fijos que lucharán por el campeonato, otros que salvo sorpresa monumental se espera que estén arriba y otros cuyo destino no parece ser otro que intentar sobrevivir en la denominada “liga de las estrellas”. Cuando finalizando agosto el hincha traza una posible tabla final, sin embargo, se encuentra también con algún equipo que se resiste al pronóstico: una auténtica incógnita que bien puede estar luchando por los puestos UEFA como diluirse en el descenso varias jornadas antes de la finalización del campeonato regular.
Si este año en la Primera División existe un equipo cuya identidad esté marcada por ser una total y absoluta incógnita, nos atrevemos a decir que éste es la UD Almería. Ya lo era también la temporada pasada, primera post-Emery, que transcurrió alternando imágenes contrapuestas: la de un equipo hecho y difícil de batir, en los mejores partidos, y la de un grupo deshilvanado y frágil, en los peores. Esto se reflejó en la clasificación (los 61 goles en contra que lo convirtieron en uno de los equipos más goleados de la Primera División retratan la irregularidad de este bloque), en la que habitó en los puestos altos en las primeras jornadas, para después precipitarse hasta el límite del descenso en diciembre. Tras haber tocado fondo, y con el cambio en los banquillos de Gonzalo Arkonada por Hugo Sánchez, poco a poco fue recuperándose hasta mostrarse como un equipo, al menos, difícil de batir. Esto hizo que, aún cuando no se libró de la amenaza del descenso hasta final de Liga, la imagen global de la temporada no fuera tan negativa.
Esta pretemporada comenzó con los tiras y aflojas del entrenador mexicano con la directiva de su Club, a la que pedía fichajes de garantías para afrontar el curso: si no los había, se bajaría del barco. Tras las ventas de piezas clave del plantel como Álvaro Negredo (recuperado por el Real Madrid) y Mané (que marchó al Getafe), así como las huídas-Bosman del fantástico lateral Bruno (Valencia) y el pivote Iriney (Betis), era evidente la necesidad de reforzarse.
Los refuerzos han sido pocos, pero, a priori, de calidad. Para sustituir a Negredo ha llegado el sueco de origen eritreo, y ex del Valladolid, Henok Goitom, por el que el que el club del indalo llevaba varias temporadas suspirando. Sin duda se trata de una incorporación interesante. Pero pueden ir olvidándose los hinchas almerienses de que Goitom se acerque siquiera a los registros goleadores de Negredo. Son jugadores distintos –más eficiente Negredo, más generador de juego colectivo Goitom- y este cambio de cromos obligará posiblemente al equipo a jugar este año de una manera diferente, de la que el más beneficiado, sin duda, será el acompañante del sueco en la vanguardia rijoblanca, posiblemente, Kalu Uche.
El otro gran fichaje del caluroso verano almeriense ha sido el del centrocampista argentino Hernán Bernardello, ex de Newell´s, que llega con la carta de presentación de tratarse de un todoterreno destructivo que no trata mal la pelota. Sustituto natural de Iriney, Bernardello tiene pasaporte italiano y ha debutado ya en partido amistoso con la albiceleste. Para acompañarle en el centro del campo ha llegado también al club almeriense el colombiano Fabian Vargas, más creativo que el argentino, pero con menos proyección, por su edad.
Con estas incorporaciones (a las que hay que sumar los regresos de David Rodríguez y Cisma) y la permanencia en el plantel de hombres clave como Diego Alves, Kalu Uche (por quien se ha interesado el Fulham inglés y el Almería pide seis millones de euros), Piatti, Corona o Cruxat (aprovecho para declarar mi debilidad por el velocísimo extremo zurdo), el Almería tiene, en principio, un equipo de garantías para afrontar el reto de evitar el descenso, siempre y cuando los nuevos fichajes se aclimaten pronto y la dupla Goitom-Uche funcione hasta dejar a Negredo en el estatus de un bello recuerdo, y no de una dolorosa añoranza. Pero si estas dos premisas no se cumplen, el Almería puede pasarlo muy mal. De ahí su (in)definición: este equipo, este año, es una total incógnita.
La clave: el funcionamiento de la dupla atacante Goitom-Uche. De su rendimiento dependerán gran parte de las opciones del equipo.
El pronóstico: Si la dupla atacante funciona, y el nuevo centro del campo está a tono, el Almería no debería tener problemas para estar entre los equipos que luchan por rozar la clasificación a la UEFA. Si esto no sucede y en el Estadio del Mediterráneo cunde la impaciencia post-Negredo, el equipo puede entrar en una dinámica que lo precipite a lo más profundo de la tabla. Una incógnita.






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#1 Lobo dijo,
27 agosto 2009 12:25 pm
Me da buenas sensaciones el Almería aunque cualquiera de sus delanteros va a tener que soportar duras comparaciones con Negredo.
#2 NIPO dijo,
27 agosto 2009 1:09 pm
Bernardello tiene una pinta de fútbolista increible!
#3 Fernando E. dijo,
27 agosto 2009 2:09 pm
Perdón por la salida, pero me parece una noticia importante:
Robben se al Bayern de Munich por 25 millones. ¿Se desprende el Madrid de uno de sus mejores jugadores? ¿Significa esta algo en el affaire Rivery?
Un saludo
<a href=”http://tansolofutbol.blogspot.com”www.tansolofutbol.blogspot.com
#4 tubilando dijo,
27 agosto 2009 4:14 pm
Tal es la brasa que dan los medios de información con R.Madrid y Barcelona, que estos equipos, Racing, Almería, Osasuna,… terminan pareciendo extranjeros.
#5 Teje dijo,
27 agosto 2009 5:00 pm
¡Qué reto para Henok Goitom! Después de intentar hacer olvidar a Joseba Llorente en Valladolid, tratará hacer lo mismo con Negredo en Almeria, ¡casi nada!
Lo cierto es que el sueco no es mal jugador, ni muchos menos, pero conviene resaltar que no es un “9″ puro, que no es un gran rematador, y que dista mucho de su antecesor.
En Pucela, el pasado año, la gente no llegó a entender en ningún momento su fútbol, su rol en el equipo. Creían que venía un nuevo Joseba disfrazado de negro y 10 cm más alto, cuando son 2 jugadores totalmente opuestos. Tan sólo Mendi entendió que Henok era otra cosa, y que aprovechando sus virtudes el equipo mejoraría sustancialmente en otros aspectos, y así fue.
Por tanto, Hugo debe tomar el mismo camino, no debe hacer del sueco una máquina de rematar (porque su técnica de remate no es prodigiosa que digamos) sino un generador de fútbol recibiendo de espaldas y desmarcándose hacia ambas bandas, ahí es cuando Goitom es un gran jugador. Como finalizador es, cuanto menos, mediocre.
#6 Así fue la Liga: U.D. Almería (13º) » Diarios de Futbol dijo,
20 mayo 2010 10:50 am
[...] Parece que Lillo ha renovado con los andaluces, una buena noticia para un equipo que parece haber encontrado su sitio en la Liga BBVA. Las ausencias han marcado más que las presencias este año. Si el curso pasado ya se lamentó la [...]
#7 Melloney dijo,
3 mayo 2011 8:31 pm
Posts like this brighten up my day. Thnkas for taking the time.