Pocas aficiones habrán sufrido tanto esta temporada como la del Español –ningún equipo ha vivido durante tanto tiempo con el fantasma del descenso tan cerca- y también pocas se han mostrado tan fieles en una adversidad que parecía inevitable, y que fue finalmente conjurada tras un impresionante arreón final. El club debería aprender de las convulsiones que, tanto a nivel institucional como deportivo, han llenado el año,y no olvidar que hace apenas dos años del subcampeonato de la UEFA.
No empezó mal la temporada, paradójicamente. Sánchez Llibre y Tomás decidieron asumir una apuesta de riesgo y entregar las riendas del club a Bartolomé “Tintín” Márquez, antiguo futbolista del club, que asumía de este modo su primera experiencia al máximo nivel como entrenador tras haber sido segundo de a bordo con Valverde y Lotina. Tintín montó su equipo sobre la base del 4-5-1, habitualmente con Moisés y otro pivote, y Valdo o Nené acompañando al trío De la Peña-Luis García-Tamudo. La victoria en los dos primeros partidos de Liga llevó al Español a un liderato que sólo puede tildarse de anecdótico, pues el equipo no tardaría en desplomarse: lo Pelat seguía lastrado por sus sempiternos problemas físicos, el resto de centrocampistas no ofrecían rendimiento en el juego con balón, y la falta de gobierno en los partidos repercutía en escasa productividad atacante. Una terrible racha de seis puntos de 34 posibles, con algunas derrotas especialmente dolorosas –Barcelona, Numancia- acabaron con la paciencia del Consejo de Administración, que decidió destituir al preparador argentino a principios de Diciembre. El equipo coqueteaba ya con el descenso.
El elegido para reflotar la nave fue José Manuel Esnal, Mané, para quien ya quedan lejos las glorias del Alavés. Más que modificar el sistema de juego, el técnico vasco procuró aumentar la intensidad defensiva, a la vez que dar minutos a futbolistas que, como Rufete o Chica, no habían gozado de la total confianza del anterior entrenador. Sin embargo, su mensaje no caló en una plantilla tan desunida –según la rumorología- como golpeada por las lesiones, y tras seis partidos en los que el Español no conoció la victoria –sí una goleada 4-0 frente al Málaga- se producía de nuevo el relevo. Sonaron viejas glorias como Paco Flores o Luis Fernández, pero el elegido final fue Mauricio Pochettino, inexperto como preparador, pero también profundo conocedor del vestuario periquito, que había compartido con varios de los componentes de la plantilla que, cosas del fútbol, le tocaba dirigir.
Mauricio comprendió pronto dos hechos tan vitales como relacionados: que no podía confiar en que el final de temporada lo salvara el famoso tridente, y que dados los problemas anotadores del equipo, había que optimizar el valor de los goles asegurando la portería de un Kameni que, dicho sea de paso, ha firmado una temporada ciertamente irregular. A pesar de que la gran machada del Camp Nou, los comienzos no fueron sencillos, y a falta de diez partidos –esos que dice el sabio Luis Aragonés que deciden la Liga- nadie hubiera apostado por la salvación del colista. Sin embargo, a partir del encuentro contra Osasuna (jornada 28) el equipo echó el cerrojo, recibiendo un único gol en los siguientes siete partidos que habla por sí solo de la extraordinaria mejora del equipo atrás. Esta solvencia defensiva, unida al acierto absoluto en el fichaje invernal de Iván Alonso –que proporcionó gol y una salida que no poseía hasta ese momento el juego blanquiazul- llevó al Español al objetivo impensable de asegurar la permanencia con una semana de antelación, tras un triunfo espectacular en Almería. Aún hubo tiempo para homenajear en la despedida de la temporada al capitán Tamudo, que dijo adiós a su temporada más discreta con su primer hat-trick.
Tras los suspiros de alivio de rigor, el club periquito debe pensar en un futuro que pasa tanto por el nuevo campo de Cornellá como por la estabilidad institucional, y que debe enterrar en el olvido las angustias que han asolado el club en los últimos años. Mimbres hay.
Lo mejor: El final de la temporada, la seriedad mostrada con Pochettino, el rendimiento en el campo de los grandes y el fichaje de Iván Alonso.
Lo peor: La plaga de lesiones, los problemas extradeportivos y la era Mané.
Una frase: Salvada la temporada más problemática, el nuevo estadio debe suponer un punto de inflexión.
En DDF| Adiós a doce años de exilio






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#1 Jordi dijo,
4 junio 2009 9:30 pm
¿Y cuál es la lección que tiene que aprender el Espanyol? Porque nadie lo dice en voz alta. Yo creo que la lección es que no puedes depender de muy pocos jugadores, porque entonces estás condenado a la irregularidad por las (humanas) etapas de relajación de las piezas clave (más las lesiones y la decadencia del gran Tamudo). Eso hace que puedas ganar la Copa y casi irte a Segunda, y combinar con los mismos jugadores rachas buenísimas con malísimas.
#2 Vega dijo,
4 junio 2009 11:44 pm
Me alegré muchísimo de la salvación del Espanyol… Eso sí, también habría que decir que antes de la racha positiva, el equipo estaba mereciéndose mejores resultados de los que obtenía… El Recre les empató en el descuento de penalty… Contra el Sevilla fallaron ocasiones clamorosas…
Yo creo que con el estadio nuevo, el Espanyol se va a hacer fuerte en casa y no sufrirá tanto que, quieras que no, se nota el apoyo de la afición
#3 Juanan dijo,
5 junio 2009 2:29 am
Creo que la leccion ya la han asumido. No puedes depender siempre de los mismos jugadores y por un tiempo indefinido. De la peña, Tamudo o Luis garcia han dado mucho al Espanyol y aunque todavia pueden jugar un par de temporadas mas es aconsejable que den un paso atras y dejen el camino libre a otros jugadores mas jovenes.
#4 radikx dijo,
5 junio 2009 9:19 am
Jordi, la lección está sabida y aprendida desde hace mucho tiempo por la afición (incluso de mucho antes de esta temporada). El problema es la directiva. La afición llevamos mucho tiempo diciendo que hay que buscar un recambio YA para De la Peña y Tamudo, pero la directiva hace oídos sordos. Como recambio a Tamudo traen a un chaval que viene de la 2ªB, que ha demostrado que tiene mimbres para triunfar pero que viene sin experiencia. Como recambio a De la Peña traen a un argentino que también ha demostrado lo mucho que puede dar, pero que todos sabemos el famoso período de adaptación que tienen los jugadores sudamericanos. Si a eso sumamos la mala temporada de Kameni y que fichan a un suplente en el que nadie confía… El resultado es una mala temporada por una mala planificación deportiva de la directiva.
A parte, hay que decir que en primera instancia se trae a un entrenador en el que muy poca gente confía. Una vez que lo echan, traen a un entrenador que nadie quería.
Suerte que la temporada acabó bien y esperemos que ahora tengamos una nueva directiva o la actual se de cuenta y que estén a la altura de lo que nos merecemos y de nuestra historia.
#5 Borja Barba dijo,
5 junio 2009 10:58 am
Parece que Sánchez Llibre ha anunciado que deja el club…
#6 satois dijo,
5 junio 2009 11:29 am
Dani deja la presidencia, del club no se mueve ya que tiene muchos avales…vamos que su patrimonio depende del club o al revés.
Ha habido reunión con Lara y se han pedido las cuantas y en quince días quieren candidatas para ver que hacen, yo creo que la cosa estará entre Condal y Golobart…
#7 radikx dijo,
5 junio 2009 2:04 pm
como dice satois, Dani, si deja algo, deja la presidencia, ya que siendo el máximo accionista y todos los intereses económicos que tiene el club no lo dejará.
Eso sí, como se suele decir, hasta que no lo vea no lo creeré. Creo que me faltarían dedos en las manos para contar cuántas veces ha dicho que se marcha. Aunque esta, con la inauguración del campo a la vuelta de la esquina parece ser la más definitiva.
#8 Diego dijo,
5 junio 2009 3:39 pm
El Español lo que necesita es fichar jugadores que le aseguren algo mas de estabilidad en cuanto al juego, amen de algo mas de cordura con los entrenadores. Esperemos que el año que viene vuelvan a gozar de tranquilidad con Pochettino de entrenador ya que al ser joven y excompañero de alguno de sus jugadores, sabe como llevar el vestuario a la calma y tranquilidad.
#9 NIPO dijo,
5 junio 2009 5:00 pm
No entiendo como podeis dejar lo mejor de la temporada, el rendimiento de los grandes… no se, no se. Tamudo casi toda la temporada lesionado, De la Peña jugando un día bien y tres mal, y Luis García, jugando bastante no creo que haya llegado ni a los 10 goles
#10 Yo soy Joserra dijo,
5 junio 2009 5:37 pm
El Espanyol ha sido víctima de sus vacas sagradas. Tamudo, Luis García y De la Peña; jugadores de calidad indiscutible pero solo eso, jugadores, a veces se han creído más importantes que el propio equipo. Pochettino ha sabido poner a cada uno en su sitio (y no me refiero a su posición en el campo), y eso unido a su capacidad para motivar a una plantilla hundida y a una afición especializada en responder a los momentos más difíciles han obrado el milagro.
Creo que el estadio de Cornellá será un elemento revitalizador para el club, y si se ficha con un mínimo sentido los apuros de este año no se deberían producir. No es casual que al final el Espanyol haya mostrado un juego brillante y una intensidad envidiable, porque la capacidad para hacerlo está ahí. Tamudo ya ha vivido su momento y debe apartarse para hacer sitio a gente nueva, De la Peña está para lo que está, que es poco pero bueno; y Luis García puede recuperar su nivel si el equipo le ayuda, con una buena dinámica es un jugador de lo más válido, pero no tiene suficiente peso para llevar arriba él solo a un equipo como el Espanyol, siempre será un segunda espada, nunca la estrella, cosa no necesariamente negativa.
Un saludo.
#11 RCE Espanyol: entre el dolor y la ilusión » Diarios de Futbol dijo,
26 agosto 2009 2:24 am
[...] para los blanquiazules, que en el césped se dejaban llevar por la inercia del efecto Pochettino, ése que les permitió eludir el descenso y terminar décimos el curso, increíble, tras una recta final de eficiente vértigo. Todo estaba preparado, pues, para el [...]
#12 RCE Espanyol: entre el dolor y la ilusión | fútbolWatch dijo,
26 agosto 2009 9:03 am
[...] para los blanquiazules, que en el césped se dejaban llevar por la inercia del efecto Pochettino, ése que les permitió eludir el descenso y terminar décimos el curso, increíble, tras una recta final de eficiente vértigo. Todo estaba preparado, pues, para el [...]