Ha pasado un cuarto de siglo desde la última vez que el Barcelona se enfrentó al Athletic en la final de Copa, así que parece un buen momento para repasar las últimas apariciones del equipo azulgrana en el partido más bonito del fútbol español.
1986. Barcelona-Zaragoza (0-1). Se presentaba el Barça a este partido como vigente campeón de Liga, pero ya presto a ceder el testigo al emergente Madrid de la Quinta; la estrella del equipo era un Bernd Schuster en gran momento, secundado por gente como Alexanco, Víctor o el bravo Migueli, modelos de carácter que proporcionaban al equipo de Venables gran consistencia física. El Barça dominó el partido, pero el buen ejercicio defensivo de los Casuco, García Cortés o Juliá –Juan Carlos jugó prácticamente de libre- cortocircuitó las líneas azulgranas e inmovilizó el marcador hasta el descanso. Los maños lograron su objetivo en un tiro lejanísimo de Rubén Sosa a la hora de partido, y la inminencia de la derrota llevó al Barça a un festival de pelotazos en la media hora final que crearon más incertidumbre que daño hicieron. Al final, tercera Copa para los blanquillos –primera tras los Magníficos- y comienzo de una etapa negra en Can Barça.
1988. Barcelona-Real Sociedad (1-0). El equipo azulgrana se presentaba deshecho a este partido, con la moral por los suelos, la Liga imposible –en el mes de marzo-, la polémica gravitando alrededor de Schuster y el entrenador Luis Aragonés, que poco después encabezaría el motín del Hesperia, en el alero. Por si fuera poco, se le oponía la mejor Real de Toshack, vigente campeona del torneo, en la que la veteranía de Zamora o Larrañaga se complementaba a la perfección con el ímpetu de jóvenes como Bakero o Beguiristain. El pronóstico previo era realista, pues, pero el Barça jugó un partido muy serio, cerrando las bandas txuri urdin, saliendo con Schuster y provocando cierta confusión el zaga rival con las caídas a banda de un Lineker que, en su canto del cisne como azulgrana, jugó un encuentro excepcional. De una falta al inglés, precisamente, llegó el gol de Alexanco que dio al Barça un título que funcionó sobre todo como bálsamo para las heridas. En cualquier caso, la temporada se consideró perdida, y se impuso una renovación a final de curso que tuvo como mayor damnificado a la propia Real Sociedad.
1990. Barcelona-Real Madrid (2-0). La última vez que se han enfrentado en una final de Copa los dos mastodontes del fútbol español, y sin duda la más trascendente a medio y largo plazo para el Barça, ya que la victoria fue determinante en la supervivencia del cruyffismo. De nuevo Toshack en el banquillo rival, esta vez comandando a una de las versiones más impresionantes que se recuerdan del conjunto blanco, la de los 107 goles. Johan se la jugó con tres atrás –Aloisio, Alexanco y Koeman- pero su equipo ganó el partido en el medio, con Roberto, Amor y Eusebio multiplicándose para anular las bandas del Madrid y hacer pasar desapercibido a Martín Vázquez. Fue un choque duro, en el que la expulsión de Hierro desnudó a un equipo blanco que había fallado sus mejores ocasiones en la primera mitad. El Barça, que había trabajado muy bien el partido, aprovechó la superioridad numérica para cerrarlo, primero con un remache de Amor tras rechazo de Buyo, y después con tanto postrero del inefable Julio Salinas. El camino hacia el Dream Team quedaba abierto.
1996. Barcelona-Atlético (0-1). Como si de un juego de espejos se tratase, algún genio simpático decidió que la gloria de la era Cruyff terminase como comenzó, frente al Rey. La final del 96 fue un enfrentamiento en la cumbre entre el gran equipo de principios de los noventa que luchaba contra la inevitable decadencia, y el mejor Atleti de los últimos 25 años. Salió un duelo muy igualado y poco vistoso, con Guardiola y Bakero más preocupados de los medios rivales que de crear juego, Hagi brillante en ataque, Simeone omnipresente, y un Atlético que desarrolló el 4-4-2 con la misma ortodoxia e intensidad con la que lo había hecho todo el año, pero sin el punto de brillantez necesario para decidir un choque de este calado. Finalizado el tiempo reglamentario con empate a cero, un gran sentimiento épico llenó la prórroga, en la que decidió el testarazo de Pantic que le proporcionó al serbio un busto en el Calderón y a su equipo su último torneo de Copa hasta la fecha. El Barça, roto tras un duelo en el que no fue inferior, entró en barrena y, en menos de una semana, dijo adiós a la UEFA (1-2 frente al Bayern) y a la Liga, en el famoso partido del regate de Caminero. Tras la derrota llegaría la revolución.
1997. Barcelona-Betis (3-2). Poco más de un año después de su anterior final se presentaba en el Bernabéu el infravalorado Barça de Robson, algo decepcionado por la pérdida a última hora de la Liga y rebajado por las ausencias forzosas de Ronaldo y Giovanni, pero con Pizzi siempre presto a cubrir la ausencia del Fenómeno, Luis Enrique y Figo en la banda y De la Peña por fin afianzado como titular. Golpeó primero el Betis por medio de Alfonso, que se encontraba en el mejor momento de su carrera, pero cambió el rumbo del choque Figo con un gol decisivo antes del descanso, que recordó al conseguido fechas atrás contra el Atleti, y que comenzó a señalar al luso como el hombre del partido. Gobernó el Barcelona sin gran profundidad en el segundo tiempo, aunque volvió a adelantarse el Betis, en gran jugada de Alfonso que culminó Finidi. Parecía que, como veinte años atrás, la Copa se iba para Sevilla, pero surgió Pizzi, el hombre de los goles agónicos –y Pichichi vigente en aquel momento- para devolver la igualada prácticamente sobre la campana. La prórroga era un tiro al aire, y por una vez el fútbol fue justo con sus héroes y permitió a Figo disparar la última bala. Tercer título de una temporada que fue leída por muchos como un fracaso, y en la que Robson acabó saliendo por la puerta de atrás. Cuántas paradojas.
1998. Barcelona-Mallorca (1-1). La última comparecencia del Barcelona en la final del torneo del KO se produjo en el mismo escenario de hoy, Mestalla, ante un Mallorca que afrontaba su segunda oportunidad para alzar la Copa. El Barça que ya entrenaba el discutido Louis Van Gaal aspiraba al doblete en su tercera final, pero no fue capaz de abrir el poderoso sistema defensivo de Cúper hasta bien entrada la segunda mitad; antes se había adelantado el Mallorca con un gol de Stankovic que cerraba la jugada de un Gabi Amato que quizá jugó el mejor partido de su vida. Tras el empate, logrado por Rivaldo, el Barça sometió al Mallorca a un asedio inmisericorde, que los bermellones aguantaron de forma heroica, primero con once, después con diez y finalmente con nueve, ocho almas en pena debajo del larguero y Amato de llanero solitario. Llevada la suerte del partido a la rueda de los penaltis, cuatro fallos condenaron a un equipo balear que seguramente pagó el descomunal esfuerzo físico del tramo final del partido. El Barça, mejor en lo futbolístico, logró su Copa número 24, la que la acredita como rey, y a partir de entonces su actuación en la competición entró en un páramo sombrío que quizá termine hoy. A las doce, la solución.






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#1 Spender dijo,
13 mayo 2009 10:44 am
Hombre, creo yo que se pasa demasiado a la ligera por encima de la final de 88. Creo que fue una final mediatizada por los fichajes que se anunciarían justamente al día siguiente de la final de Begiristain y Bakero (por cierto, completaron un partido horroroso).
Y aquello fue el principio del fin de la Real, ¡aquella maravillosa década!
Volveremos!
#2 cityground dijo,
13 mayo 2009 10:56 am
Buf! la Final del 88, supongo que sera la primera y única vez que mi Real Sociedad era clara favorita contra el Barca, fuimos segundos en Liga y en semifinales de Copa habíamos ganado al Madrid 0-4 en el Bernabeu en uno de los mejores partidos de la historia de la Real. En la final creo que solo había 3.000 del Barca que estaban de uñas con su equipo por la mala temporada que llevaban y tenían mil problemas internos, de la Real había ido una barbaridad de gente (no recuerdo cuantos), pero en la final el Barca fue mejor y la Real hizo un partido horrible, posiblemente el peor de la temporada. A los pocos días el barca anunciaba los fichajes de Rekarte, Txiki y Bakero, no se si tuvo algo que ver en la final pero creo sinceramente que la Real se vio superada por tanto favoritismo algo que no estaba acostumbrada.
#3 Ramón Flores dijo,
13 mayo 2009 10:59 am
@Spender, desde luego que hay mucho que hablar, no sólo de esa final sino también de las demás, pero tampoco es cuestión de escribir un testamento.
@cityground, siempre recuerdo lo de “Atoshack, País de Goles”.
Saludos
#4 Almogabar dijo,
13 mayo 2009 11:40 am
Yo estuve en la final del 86 (mi primer gran partido de fútbol con 13 añitos…) en el calderón… parecía que el Barça nos iba a meter 5 pavas y al final… la Copa para Zaragoza.
La tercera de Seis… casi nada del ala.
#5 Miguelbuke dijo,
13 mayo 2009 12:49 pm
Que pena de aquella heróica final del Mallorca en el ’98. Para el recuerdo queda el camino de Jovan Stankovic en el quinto penalti de la serie hacia el punto fatídico con una cojera muy ostentosa y rostro de sufrimiento. Metiendo ese penalty ganábamos la final, logró engañar a Hesp, pero el tiro se le fué fuera.
Después pararía Ruud Hesp el tiro de Eskurza con la cara.
#6 alexmo2k dijo,
13 mayo 2009 12:51 pm
En el 90, el primer gol fue de Amor no de Txiki…
#7 Lobo dijo,
13 mayo 2009 5:48 pm
Que todo un FCB lleve 11 años o un RM 16 sin ganar la copa delata lo difícil que es ganar este torneo.
#8 Sr. Rosa dijo,
13 mayo 2009 6:42 pm
@Lobo
O lo poco en serio que se lo toman…
#9 Lobo dijo,
13 mayo 2009 6:55 pm
@Sr.Rosa: También puede ser.
#10 Txuriurdin dijo,
13 mayo 2009 7:01 pm
Yo recuerdo perfectamente la final del 88 la Real tenía un equipazo había quedado subcampeona de Liga y se había clasificado eliminando al Madrid y al Atlético de Madrid.
Yo soy de los que creo que el que Bakero y Begiristain y Rekarte estuvieran fichados por el Barça antes de jugar la final y que para el Barça era la única posibilidad de jugar en Europa influyó y mucho.
Marcó el inicio del declive de la Real (después de 2 ligas, 2 subcampeonatos, semis de copa europa, una copa y subcampeonato de copa en 10 años) y el inicio del resurgimiento del Barça
#11 Kurono dijo,
14 mayo 2009 1:41 am
De la final Barça-Mallorca me acuerdo bien como la perdió Cuper, quizá inmerecídamente, pero como ya venía con su gafe particular (recuerden, con Huracán fue lider durante casi todo el torneo clausura 94 y en el último partido, necesitado de un empate, perdió 4-0).
De todas formas, el torneo de copa se ha devaluado precisamente desde que desapareció la Recopa de Europa, ese torneo era en su momento casi tanto como una Champions, ahora con un boleto a una UEFA (a la cual ingresaban equipos vía Intertoto), pierde interés. A ver si se ponen las pilas los de la RFE y hacen lo que TODAS las ligas serias europeas hacen, eliminatoria a partido único (ya Italia lo hizo, solo falta España).