Esta noche, a partir de las 20:45, el césped del Emirates Stadium de Ashburton Grove dictará sentencia y escogerá al primer finalista de esta Liga de Campeones 2008/09. Arsenal y Manchester United se enfrentan en su carrera hacia Roma, poniendo frente a frente dos filosofías de club bien diferentes.
Tras más de veinte años en el banquillo de Old Trafford, Sir Alex Ferguson puede presumir de haber alcanzado un estatus en su club probablemente único en el mundo. Sus 32 títulos como entrenador de los red devils, incluyendo dos Copas de Europa, le otorgan un aura inmarcesible, una imagen de icono histórico que probablemente no tenga parangón en la historia del fútbol. Nadie osa discutir su método. Fergie dispone, y el club acata. En un club salpicado de leyendas vivas, a nadie le sorprende que Ryan Giggs haya alcanzado los 800 partidos como futbolista del United. Ni que su portero titular, y uno de los principales protagonistas de los éxitos recientes, sea un veteranísimo de 38 años. El técnico escocés ha sabido encontrar el equilibrio casi perfecto entre juventud y veteranía, entre descaro y experiencia. Algo que, de momento, no ha logrado alcanzar su rival de esta noche: Arsène Wenger.
En sus doce temporadas como entrenador del Arsenal (otro ejemplo de libro de estabilidad al frente de un club), Wenger ha tenido que lidiar con situaciones de lo más variopinto. En su llegada, el alsaciano heredó un equipo en franca decandencia, del que muchos recuerdan, como en una especie de infinita cantinela, su reconocible línea de zagueros. Lee Dixon, Martin Keown, Tony Adams y Nigel Winterburn representaban ese lazo con el pasado, ese Arsenal pre-Bosman y pre-Wenger, fiel reflejo aún de aquel sempiterno y sufrido ‘one-nil to the Arsenal’, lema identitario del viejo Highbury.
Wenger cambió el club. El fútbol cavernícola que había triunfado en el norte de Londres de la mano de los irlandeses Liam Brady o David O’Leary, dejó paso a una sofisticación hasta el momento desconocida en Islington. De su mano se trajo a futbolistas como Patrick Vieira, que abrió las puertas al masivo desembarco de jugadores del continente, especialmente franceses, que todos ya conocemos.
En sus primeros años al frente del club, Wenger supo conjugar con habilidad algunas valiosas herencias del pasado (David Seaman, Dennis Bergkmap, Ray Parlour o Ian Wright), con la frescura y la candidez, prácticamente desconocidas en el fútbol de las islas, aportada por los jóvenes reclutados en el continente. Así, futbolistas como Marc Overmars o Nicolas Anelka econtraron rápido acomodo en el peculiar fútbol británico al lado de leyendas como Parlour o David Platt.
Con el paso de los años, y con ya con varios títulos en el cajón, incluyendo la celebradísima temporada 2003/04, la del ‘Unbeaten record‘ de 38 partidos consecutivos sin conocer la derrota, Wenger fue labrando el club siguiendo un estricto modelo: el de la juventud.
Con las herencias del pasado retiradas o vendidas a otros clubes en el ocaso de sus carreras, Wenger hubo de aprender a confeccionar plantillas con una edad media probablemente inferior a lo recomendable en un candidato a todo. Equivocado o no, el técnico francés contó, y sigue contando, con el respaldo de un equipo directivo y, sobre todo, de una afición, que comprende que su entrenador merece un voto de confianza. Al fin y al cabo, fue él quien los rescató de las cavernas.
La política de fichajes de Arsène Wenger puede ser criticable. De hecho, es criticada con ferocidad por su exceso de romanticismo y su poca practicidad. Como cuando perdió la League Cup ante el Chelsea hace un par de temporadas, plantando sobre el césped a un once con una media de edad de 21 años. Con lo que pocos de esos críticos cuentan a la hora de enjuiciar la labor del francés, es con el clima que se respira en el seno del club gunner. Nadie discute la labor del técnico, quien no sólo dirige tácticamente a su plantilla, sino que atesora un número de responsabilidades y tareas insólito e impensable en cualquier otro club del mundo.
Ningún aficionado gunner criticará la labor de Wenger, porque sabe de dónde viene. Conoce el pasado de su club y lo venera, pero admite que la modernidad sólo puede ser entendida desde la ‘perspectiva Wenger’.
En DDF| ¿Será ésta la última temporada de Wenger en el Arsenal?
En DDF| ¿Sabías que el Arsenal fue el primer club del mundo en portar números en sus camisetas?
Archivo DDF| Highbury gana partidos






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#1 desde la barrera dijo,
5 mayo 2009 2:42 pm
Wenger es el número 1
#2 chimoeneas dijo,
5 mayo 2009 3:02 pm
se me ha escapado un suspiro melancólico con lo de dixon-keown-adams-winterburn (y bould), pero qué importantísimo ha sido wenger para este equipo. a quienes le critican habría que recordarles la súperdeuda que tiene el arsenal por la construcción del emirates
#3 fatoni dijo,
5 mayo 2009 4:09 pm
En el artículo se da a entender que tanto Wenger como el Arsenal han optado por un modelo de fichajes en el que prevalecen los jóvenes futbolistas que en un futuro podrán formar parte de la primera plantilla. Sin embargo, como dice chimoeneas, creo que es una situación a la que se han visto obligados a recurrir por la deuda adquirida una vez construído el nuevo estadio. En la época de Wenger también se ficharon (con un importante gasto, en algunos casos) jugadores como Petit, Luzhny, Pires, Wiltord, Gio van Bronckhorst o Gilberto Silva, jugadores con cierta experiencia competitiva a sus espaldas y que, con mayor o menor fortuna, intentaban equilibrar al equipo gunner.
#4 juni dijo,
5 mayo 2009 5:03 pm
Pero es que no tiene ningún mérito llegar a semifinales de Champions y clasificar cuartos en la Premier League con un equipo tan joven???. Ahora encima tienen a Arshavin, y hay que sumar que esa mala racha que tuvo esta temporada(motivo por el cual las críticas han estallado) coincidió con la lesión de Cesc Fabregas, un cualquiera. Si hasta el Barça se resiente de la lesión de uno de sus grandes jugadores(Iniesta), ¿es que el Arsenal con un equipo mucho más joven que ahora mismo está 4º en Premier y ha llegado a la semifinal de Champions no merece permitirse esa mala racha?. Creo que falta bastante paciencia. El año pasado, estuvo liderando la Premier y todos alababan a Wenger.
Al igual que cuando España cayó eliminada en el Mundial 2006:paciencia…
#5 P.M.X. dijo,
5 mayo 2009 5:26 pm
Ray Parlour, jeje gran capitan.
Precisamente escribo de las opciones del Arsenal esta noche, creo que pasan por el hecho de tener menos que perder. un saludo desde cultura-de-futbol.blogspot.com
#6 NIPO dijo,
5 mayo 2009 8:48 pm
Se está viendo (por desgracia) la gran diferencia entre los auténticos cracks y los jovenes con ganas
#7 Ariesk dijo,
5 mayo 2009 9:43 pm
Lo siento pero no puedo con Cristiano Ronaldo, es verlo celebrando los goles de esta noche y es que no puedo!! Menudo ególatra!
#8 Kj dijo,
5 mayo 2009 11:57 pm
Hay una palabra que define el auténtico mayor problema del Arsenal a la hora de competir: pasta.
Wenger se encuentra en una tesitura especial, que sobrelleva porque es un superfenómeno. No un fenómeno, no: un superfenómeno con todas las letras. Obligado por la falta de liquidez a cuadrar cuentas a base de vender, sin opción a retener con grandes contratos a sus jugadores franquicia, compitiendo contra equipos que gastan 125 kilos al año sin despeinarse; el Emirates ha condicionado muchísimo al Arsenal y la política de Wenger.
Pero aún así… semifinalistas de la Champions, clasificados para la siguiente edición… y posiblemente, compitiendo por el campeonato de no haber sido por las lesiones.
Creo que Wenger merece un reconocimiento gigante del mundo del fútbol. Espero que algún día ganen la Champions de una vez, porque es realmente lo mínimo que merecen.
Y van por muy buen camino, por cierto.
#9 Oxycontin crush. dijo,
8 julio 2010 9:53 pm
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