FC Barcelona y Chelsea FC abren esta tarde los choques de semifinales de la Liga de Campeones, con un duelo estelar en el Camp Nou que medirá a dos de las escuadras más poderosas del planeta. Indudablemente, la máquina futbolística que ha conseguido ensamblar Pep Guardiola en un plazo de tiempo récord podría ser considerada, a priori, superior a cualquier equipo al que se enfrentase. Nadie en lo que llevamos de temporada, ni en España ni en el resto del continente, ha conseguido alcanzar los niveles de plasticidad y eficiencia del equipo azulgrana. Y eso les convierte, automáticamente, en favoritos en cualquier lugar, momento y condición.
A nadie en su sano juicio se le escapa que el Chelsea es un rival al que nunca se debe subestimar. La salida de Jose Mourinho, mucho más traumática e inesperada de lo que los aficionados blues hubieran podido imaginar, dejó al club de The Bridge en un estado a camino entre la desesperación y la búsqueda de una identidad a la que aferrarse. Avram Grant, siempre apoyado en la figura irresistible de Henk Ten Cate, supo sacarse de encima la sensación de desesperación (un equipo confeccionado para dominar Inglaterra y Europa no terminaba de sacar resultados satisfactorios): peleó la Premiership hasta la última jornada y sólo hincó la rodilla en el suelo en la Final de la Liga de Campeones cuando el gran capitán John Terry vio escaparse sus sueños de infancia por culpa de un maldito resbalón. Pero lo que no supo, o mejor dicho, no pudo, fue trazar una línea identitaria a la que asirse.
Precisamente, esa falta de ideario futbolístico firme, propició la llegada de un Felipe Scolari que venía de hacer funcionar a las mil maravillas a la talentosa selección portuguesa. Pero su fútbol no encontró acomodo en el club londinense. Sólo siete meses en el cargo. Quizá pesó demasiado el fantasma de Mourinho. The Special One aburría, pero vencía y aplastaba inmisericordemente a sus rivales, al menos en sus dos primeros años mágicos. Felipao no sólo no conseguía que el equipo repuntase en la tabla, sino que encima aburría al graderío y se quejaba con frecuencia de su plantilla. Huelga decir que su salida de Fulham Road fue una bendición para gran parte de los futbolistas blues.
Para terminar de reafirmar la idea de una ausencia total de ideario futbolístico, Abramovich quiso rizar el rizo contratando a Guus Hiddink, la antítesis futbolística de su predecesor en el puesto. Y el aterrizaje del holandés en Londres fue de todo menos prudente. Marcó como objetivo posible conquistar el ‘treble’. Mucho más de lo que Abramovich le exigió en el momento de su contratación (conseguir entrar en el Top4 al final de la Liga y llegar al final del campeonato con ciertas opciones). Y ésa filosofía, ese espíritu, gustó.
Quizá el problema del Chelsea de Scolari fuera más mental que futbolístico. Ciertos jugadores, algunos pilares básicos como Didier Drogba o Frank Lampard, parecían sumidos en una especie de letargo invernal, ofreciendo semana tras semana versiones desdibujadísimas de lo que antaño solían acostumbrar. La llegada de Hiddink iluminó de nuevo su rendimiento.
Ha vuelto Michael Essien, y con él, la multitud de soluciones defensivas. Hoy será el encargado de frenar a Leo Messi, junto al reubicado en la izquierda (ya fue probado en esa posición el pasado sábado ante el West Ham) Jose Bosingwa. Aunque quizá el principal problema de los ingleses sea, precisamente, que Messi no juega sólo. Porque, como apuntaba el fin de semana John Carlin, si tapas a Messi, siempre te quedará libre Iniesta, o Xavi, o Eto’o…
Guus Hiddink ha conseguido en tres meses, lesiones al margen, sacar lo mejor de su plantilla. Y lo ha hecho, simplemente, con una actitud ganadora, vital y optimista. Si nadie podía a imaginar a un Chelsea brillante, que empiece a cambiar su concepción del equipo londinense. No en vano, lleva años rozando el máximo título continental.






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#1 Robert Martínez dijo,
28 abril 2009 2:17 pm
Por mucho que diga Guardiola, tengo la impresión de que en un hipotético intercambio de golpes el Barça trituraría al Chelsea sin piedad. El Barça, las pocas veces que tiene la opción de realizar un contraataque, lo ejecuta a la perfección.
Creo que la única opción del Chelsea pasa por trabar el juego hasta el hastío haciendo una presión demoledora sobre Xavi e Iniesta. Si encajaron dos goles en pocos minutos contra un Liverpool destrozado que atacaba sin Gerrard ni Torres, no me quiero ni imaginar cómo podrán parar a la apisonadora de Guardiola. Para mí el Barça es el claro favorito.
#2 raJOY DIVISION dijo,
28 abril 2009 2:33 pm
Me dió un miedo terrible como desactivó al Barcelona el Valencia. Y ojo que Hiddink tomaría nota. Esperemos que el Barcelona demuestre todo lo que ha prometido durante 8 meses. Llegó el momento clave…
#3 chimoeneas dijo,
28 abril 2009 3:00 pm
impresionante la “semi-resurrección” (ole la palabra) del chelsea con hiddink (“donde va triunfa”), essien y un tal drogba.
muy interesante lo que has dicho sobre grant: supo llevar al equipo más lejos que nunca en la champions y peleó por la premier, pero transmitía una imagen que lo infravaloraba
#4 vkc dijo,
28 abril 2009 3:04 pm
Dijo el bueno de Cruyff cuando valoraba el posible rival en semifinales de la Champions del Barça que el Liverpool era lo que mostraba en el campo y nada más, pero que el Chelsea le daba más miedo por lo que llevaba dentro, no por lo que mostraba su equipo. A mí también me da miedo eso.
Llega el Chelsea al Camp Nou, no creo que lo tengan fácil los blues imponerse aquí, aunque siempre te pueden clavar 1 gol (o 2) de la nada, vamos, lo que llevan dentro y no te lo demuestran hasta que ya te la han metido.
Los detalles decidirán, como en Valencia pasó con los 5 minutos que se olvidaron de su juego antes del descanso y les colaron 2. Hoy podría salir caro, pero para ellos también. El duelo está servido.
#5 Abraham dijo,
28 abril 2009 4:40 pm
el Barca es un Lamborgini y el Chelsea un Hummbe
#6 ¿Se encerró el Chelsea en el Camp Nou? » Diarios de Futbol dijo,
29 abril 2009 11:12 am
[...] es natural, Guus Hiddink tenía bien estudiado al Barça. Conocedor de la influencia de Messi y Xavi sobre el juego del colectivo, el holandés se [...]
#7 ¿Se encerró el Chelsea en el Camp Nou? | fútbolWatch dijo,
30 abril 2009 2:20 am
[...] es natural, Guus Hiddink tenía bien estudiado al Barça. Conocedor de la influencia de Messi y Xavi sobre el juego del colectivo, el holandés se [...]
#8 ¿Se encerró el Chelsea en el Camp Nou? | fútbolWatch dijo,
30 abril 2009 2:20 am
[...] es natural, Guus Hiddink tenía bien estudiado al Barça. Conocedor de la influencia de Messi y Xavi sobre el juego del colectivo, el holandés se [...]