
Abrir Wikipedia y leer las primeras líneas que allí figuran sobre el Hoffenheim y mearse de risa es todo uno. Atentos. “El TSG 1899 Hoffenheim es un club de fútbol alemán ubicado en el distrito de Hoffenheim de la localidad de Sinsheim, en el estado de Baden-Württemberg. En 2007, el club decidió adoptar el nombre de 1899 Hoffenheim en el lugar del tradicional TSG Hoffenheim“. Y ahora vociferen conmigo con el casco prusiano en alto si hace falta ¡Hoffenheim, Sinsheim , Baden-Württemberg! Es genial. Si esto no lo han escrito los Monty Python para descojonarse del noble pueblo alemán no se quien puede haberlo hecho. Pero a lo que vamos; convendremos que el Hoffenheim es un equipo de pueblo que está escribiendo una de las páginas más brillantes de la temporada en Europa. ¿Pero es realmente el más glorioso equipo de infrafútbol que nunca haya conocido el fútbol alemán? Pues no. Cuesta horrores creerlo pero Alemania conoció un club aun más modesto presto a acariciar la gloria. Se trata del SV Alsenborn y su historia la desvela al detalle Uli Hesse Lichtenberger en ESPN. No obstante, si el inglés no es su pasión, continúen leyendo.
El Alsenborn se funda en 1919 aunque no nace realmente hasta 1962 y a cientos de kilómetros del pueblito del cual toma su nombre. A comienzos de los años 60 el Benfica y el Real Madrid disputan en Amsterdam la final de la Copa Europa y en la grada, prestos a disfrutar de una velada única, se encuentran Fritz Walter (el campeón del mundo alemán) y su ex-compañero de fatigas en el Kaiserslautern Hannes Ruth. No se sabe si imbuido por tan magnífico ambiente futbolero o por la ingesta masiva de cerveza de la tierra, Ruth abandona Holanda convencido de catapultar a la fama al club de su pueblo. ¿Las únicas pegas? El Alsenborn milita en quinta división y juega para un pueblucho de 2.500 habitantes. ¿Sus bazas a favor? No se sabe ni como ni porqué pero consigue reclutar para la causa al legendario Fritz Walter, al que fuera portero titular del Kaiserslautern Willi Hölz y a la antigua estrella Otto Render, que durante aquellos años se entretenían jugando pachangas con los veteranos del club. Y la bola echa a rodar.
Más alla de lo excéntrico de la situación inicial cuando el Alsenborn no dejaba de ser considerado el entretenimiento de tres o cuatro viejas glorias de la liga alemana, las cosas comienzan a funcionar al instante. En 1963 suben a la cuarta división y en 1965 se plantan en la Liga Regional del Sudoeste. El nombre del campeonato suena asquerosamente infrafutbolero pero lo cierto es que el sistema de ligas alemán de la época constaba de una liga principal (la que sería la actual Bundesliga) y cinco ligas regionales a modo de segunda división. Con lo cual, en medio de un puñado de aspirantes a la élite, muchos de ellos de ciudades infinitamente más potentes en lo económico, aparece el Alsenborn de Hannes Ruth y Fritz Walter por arte de magia. ¿Se conformaron con llegar al vestíbulo? Nada de eso, intentaron entrar por la puerta grande.
Sostenido por una estructura de club donde la palabra amateurismo era poco menos que una exageración, el SV consigue afianzarse en el segundo nivel del fútbol alemán durante varias campañas y está listo para intentar el asalto. La fecha es 1969 y el lugar Ludwigshafen. El equipo y 35.000 fans tienen que jugar la promoción en el exilio, por la lógica falta de capacidad de su minúsculo estadio, ante el pujante Hertha de Berlin. Ganan 2 a 1 a los capitalinos aunque no logran ascender. Pero la cabezonería del Alsenborn es proverbial y en la temporada siguiente se vuelven a plantar a las puertas de la Bundesliga. Sobreponiéndose a la muerte en accidente de circulación del viejo Otto Render, su entrenador talismán, el equipo lucha hasta la última jornada para morir en la orillla ante el Oberhausen. Van dos y aun habría una tercera. En 1970 es el Arminia Bielefield el que les roba el caramelo en sus narices a los chavales del pueblo. Y tras tres infortunios consecutivos llega el declive.
El fútbol moderno llega a Alemania y nace una nueva Liga creada para fagocitar a las cinco divisiones regionales que existían hasta la fecha. El Alsenborn (por entonces lo que se dice un verdadero Kult Team que despertaba simpatía en todo el país) cumplía con creces los requisitos deportivos requeridos por el nuevo orden para integrar de pleno derecho la Bundesliga 2. Era deficiente, sin embargo en el plano económico. De nada sirven una montaña de alegaciones y peticiones públicas de clemencia. La estructura amateur del club le priva del lugar que, sin duda merecía, por el fútbol practicado sobre el césped y el viejo equipo de pueblo acaba con sus huesos en la cuarta división. De este modo, rodando cuesta abajo hasta la octava división, hasta el más profundo de los sótanos del sistema clasificatoria alemán, el Alsenborn completó su bucle imposible desde y hasta el infrafútbol. Algo que ni Hannes Ruth, en sus momentos más alucinados, hubiese imaginado.






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#1 cityground dijo,
31 marzo 2009 6:45 pm
genial post Sergio, me encantan las historias de estos equipos desconocidos.
Si que estuvieron cerca de jugar la Bundesliga, el sistema de entonces de Alemania era de locos con cinco grupos en segunda división. En Alemania hay un montón de equipos con historias curiosas y con caídas desde lo mas alto (o casi) al infrafutbol como dices.
¡VIVA el AS Aselborn!
#2 David dijo,
31 marzo 2009 6:54 pm
Esta guay utilizar la Wikipedia para descojonarse de lo que en ella pone, sabes una cosa la Wikipedia a parte de para consultarse puede ser usada para corregirla.
Has escrito un Post enorme si además hubieras ayudado a corregir el artículo de la Wikipedia hubieras puesto tu granito de arena en la construcción de la más grande enciclopedia libre jamás creada.
#3 J dijo,
31 marzo 2009 7:40 pm
Oye Sergio, ¿te “hiciste” finalmente del equipo madrileño ese con el escudo tan chulo?
#4 Leonardo dijo,
31 marzo 2009 10:10 pm
El fútbol atesora historias maravillosas, muchas de ellas desconocidas; en especial las que no fueron protagonizadas por clubes “importantes”, es como si se las dejase de lado.
#5 Vega dijo,
31 marzo 2009 10:54 pm
Curiosa historia, Sergio… Gracias por compartirla con nosotros, y adornarla con cierto humor, jeje
#6 Giorgios Papaloukas dijo,
31 marzo 2009 11:50 pm
No entiendo lo de: “Abrir Wikipedia y leer las primeras líneas que allí figuran sobre el Hoffenheim y mearse de risa es todo uno”.
¿Por qué mearse de risa con lo que pone en la wikipedia sobre el Hoffenheim?
Cuando lo que pone en la wikipedia y que tú has extraído en este artículo es del todo cierto.
Por lo demás buen artículo.
#7 J dijo,
1 abril 2009 12:18 am
Tampoco es tan dificil, y me parece a mi que queda bastante claro, como claro queda que en ningún momento se dice que haya errores o no sea cierto. Lo aclaro con un chiste muy conocido. ¿Cómo se dice metro en alemán? “Entrenestrujenbajen”. Sergio, definitivamente tu humor no lo entiende mucha gente (ni conocen a Monty Python). En lugar de poner un video de goles tontos o espectaculares podríais poner el del partido de filósofos griegos contra alemanes. Venga, pongo el enlace yo: http://www.youtube.com/watch?v=T5qsTzuLe1I
#8 Alfredo dijo,
1 abril 2009 8:55 am
@J
jajajaja
recuerdo verlo en una clase de ingles
espectacular jaja
#9 NIPO dijo,
1 abril 2009 5:28 pm
@J
ese video es todo un clásico xD
Sergio, yo veo más espectacular liderar al bundesliga y andar cerca de ganarla que “simplemente” quedarse cerca de la primera división
#10 Kurono dijo,
1 abril 2009 5:31 pm
Interesante. Sería bueno que mencionaras al Dynamo Dresde (histórico para el futbol de República Democrática Alemana)