El adiós a la mini-crisis pasa por Gerland

El Planeta Fútbol se paraliza. La reentrada de la Liga de Campeones, llegada, ahora sí, a su formato más interesante, supone un hito en la temporada de cualquier equipo inmerso en la competición. Nada de lo que se haya hecho anteriormente durante la campaña importa, si a partir de este punto no se saca lo mejor de cada uno.

El FC Barcelona abre el fuego visitando al Olympique Lyonnais en Gerland, coincidiendo precisamente con el que quizá esté siendo el momento más débil de la temporada… si por débil podemos entender el haber sacado un punto de los últimos seis en liza. Un momento idóneo para echar por tierra todas las comidillas sobre el inicio de una crisis de resultados en Can Barça.

No hay que olvidar que la competición europea es un coso completamente diferente a la Liga. Que se lo pregunten al Madrid de Jupp Heynckes.

No obstante, sólo la ansiedad instalada en el entorno blaugrana (véase la actuación de Guardiola en los minutos finales del pasado derby barcelonés) podría suponer enemigo suficiente para el menoscabo barcelonista en la competición europea. Por mucho que el OL encadene una racha victoriosa que le ha aupado al liderazgo solitario y destacado, una vez más, de la Ligue 1, la máquina futbolística del Barça es muy superior al eterno aspirante a hacer algo serio.

Porque por mucho que el Lyon haya conseguido, más o menos, mantener un bloque constante en estas últimas temporadas, y por mucho que su dominio en Francia haya sido apabullante, sus actuaciones europeas se suman por fiascos. De eterno aspirante a dar la sorpresa, pasa siempre al bombo de los gallos desplumados.

En la que probablemente sea la última oportunidad para Juninho Pernambucano, un clásico de la competición en los últimos años, de hacer algo grande a nivel continental, Claude Puel, el técnico de los galos, afronta el choque con sus mejores efectivos a su disposición. Karim Benzema, ante su gran oportunidad continental antes de dar el salto a un grande de Europa, liderará el ataque de un equipo que cuenta en la portería con Hugo Lloris, ex guardameta del Niza y una de las grandes sensaciones del campeonato francés en las dos últimas temporadas.

Del resultado de esta noche en Gerland dependerá, no sé si la andadura del Barça en la competición, pero sí el estado anímico con el que se afronte el decisivo partido de vuelta en el Camp Nou dentro de dos semanas. Un nuevo tropiezo azulgrana, unido a los sufridos ante Betis y Espanyol, aceleraría un proceso de autodestrucción indeseado y de consecuencias presumiblemente catastróficas. La trascendencia del resultado de Gerland, por ello, va bastante más allá que la de dejar encarrilada la eliminatoria.

Bilbao, 1977. Abogado. Una noche de lluvia y frío en (el viejo) San Mamés, una canción en el Riverside de Craven Cottage, un balón rodando por un descampado al caer la tarde. En Notas de Fútbol desde septiembre de 2005 hasta agosto de 2006. Cofundador de Diarios de Fútbol en agosto de 2006. borja.barba @ diariosdefutbol.com