35 años sin ganar un título. Camiseta y escudo con mucha historia y una afición empapada con los colores de un club, con un código genético transferido de padres a hijos. Pero ser un grande por trayectoria no te hace campeón con sólo saltar al césped. La grada del estadio Juan Domingo Perón, hogar deportivo de Racing de Avellaneda, llevaba más de tres décadas con un deseo contenido, casi aniquilado por la penosa situación económica, que fue liberado en 2001.
El Apertura de ese año reservaba una sorpresa a una entidad que dos años antes, en 1999, fue declarada en quiebra e intervenida por un equipo de empresarios que gestionarían sus cuentas. En 2008, La Academia abandonó esa situación tan negativa y abrió una nueva etapa con un proceso electoral. Aquel campeonato comenzó con la misma idea de siempre: acabar con la sequía de Racing, aunque ni siquiera la afición confiaba en que ese año fuera distinto.
Desde el comienzo, algo supo diferente. La dirección del club, entre el desconcierto económico y la necesidad de títulos, escogió a Reinaldo ‘El Mostaza’ Merlo para gobernar la nave. Se ficharon varios jugadores, una medida casi constante cada comienzo de temporada, con la idea de conseguir la copa. Y el equipo, a diferencia de lo esperado, se fue contagiando de un estado de ánimo ganador con la llegada de los buenos resultados y adquiriendo, como dicen en Argentina, chapa de campeón. Fue el DT, histórico de River, quien le imprimió ese carácter ambicioso.
Racing es uno de los cinco grandes en Argentina. Los datos no mienten y los de la entidad de Avellaneda son muy meritorios: el primer club argentino en ganar la Copa Intercontinental (1967); el segundo en hacerlo con la Copa Libertadores el mismo año; el único equipo argentino en ganar siete títulos oficiales seguidos entre 1913 y 1919; el campeón en Argentina con más puntos con 61 (1966); y el club con más torneos como campeón invicto (al menos en cinco ocasiones) y con más victorias consecutivas (28 seguidas). Ésa es la razón por la que La Academia se convirtió en una leona herida por tantos años sin confirmar con copas su historia deportiva.
El equipo siempre puso más corazón que calidad. La plantilla de 2001 tenía serias limitaciones técnicas, pero la ilusión y la humildad al encarar cada partido (el famoso “paso a paso” de Merlo) se convirtieron en sus grandes aliados. Las individualidades no destacaron especialmente, fue el grupo el protagonista. Si hubiera que escoger algunos nombres, tal vez habría que decantarse por la seguridad bajo los palos del portero Gustavo Campagnuolo; la gran temporada del lateral Martín Vitali, lo que le llevaría en 2003 a España (Leganés y Getafe); la lucha constante de Adrián Bastía en mediocampo; las buenas actuaciones del medio José Chatruc y el mediapunta Maxi Estévez (tuvo un breve paso por España en las filas del otro Racing); y la irrupción del uruguayo Osvaldo Canobbio (junto a Estévez el goleador del vestuario) en sustitución de un flojo Luis Rueda.
En ese vestuario también residió un jovencísimo Diego Milito, que aquella temporada no fue titular en muchos partidos pero que desde el banquillo metió algunos goles importantes para la consecución del título. Este goleador de gran recuerdo en España, con temporadas muy interesantes en el Zaragoza, comenzó su trayectoria en las filas de La Academia y sus inicios en el primer equipo (1999) llegaron en un momento histórico: bancarrota económica y título en 2001. Milito siempre recordará con cariño su despertar futbolístico en Avellaneda.
(Reportaje de Fiebre Maldini sobre el triunfo de Racing en 2001 y Diego Milito)
En aquel Apertura de 2001 hubo varios momentos importantes, pero tal vez cuatro destacan sobre el resto: la victoria aplastante sobre San Lorenzo de Almagro por 4-1 en la 8ª fecha; la remontada frente a Estudiantes cuando el equipo perdía por 0-2 (resultado final: 3-2); el empate a uno ante River Plate en el Cilindro en la 16ª jornada cuando los Millonarios ponían en serio peligro el sueño de la afición de Racing; y el empate necesario (1-1) ante Vélez en Liniers, resultado que daría el título en la última jornada del torneo. El vestuario padeció durante varias fechas la presión de River, pero finalmente y pese a su juventud aguantó el envite y salió campeón.
(Vídeo con cámara lenta del partido entre Racing y River | Vía: Youtube)
El triunfo final suturó muchas heridas en la afición de La Academia. Los festejos por el título ilustraron la pasión y el amor de la grada a su equipo. Lloros incontenibles, vueltas olímpicas de rodillas, cánticos sin parar… Una verdadera locura. Aún permanece en la retina de los aficionados aquella victoria histórica y desean con fuerza que algún día vuelva a juntarse en su vestuario un grupo humano capaz de repetir la hazaña.
(Apertura de 2001 en medio de la crisis económica)



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#1 Garrincha dijo,
22 Febrero 2009 5:00 pm
Recuerdo el empate a uno ante River. Racing jugó fatal, atenazado por los nervios y estaba cayendo 0-1. Cuando Bastía empató aprovechando un balón suelto enloqueció todo el Cilindro.
Tampoco olvidaré nunca el gol de Loeschbor a Vélez. Aquel día, los académicos copaban el Amalfitani, pero no solo eso, en el barrio de Avellaneda los hinchas que no pudieron desplazarse a Liniers llenaron la cancha de Racing para sufrir juntos en pos de la victoria final.
Como hincha de Racing fue un momento emocionantísimo, ojalá un día pueda vivir algo así en directo Argentina, más ahora que aunque el plantel es mediocre al menos la institución vuelve a tener cabeza visible y a pertenecer a su gente.
Un saludo!
Vote:#2 Juan F. Cía dijo,
22 Febrero 2009 5:03 pm
Garrincha,
No fue Bastía, fue Bedoya jeje. Y sí, fue un partido donde se notaba la tensión. Aquel partido, con aquella grada abarrotada llena de papeles y cánticos, fue algo sobrenatural.
Un saludo.
#3 Garrincha dijo,
22 Febrero 2009 5:11 pm
Tienes razón, siempre los confundía jeje
Ahora, que rabia me da pensar que con una diligencia medio en condiciones se pudo tener quizá un par de añitos a una dupla formada por Diego Milito y Lisandro López, aunque también es verdad que cuando se fue el primero al Genoa fue cuando empezó a jugar más el segundo.
Eso sí, como nos pongamos a enumerar los errores de Racing no acabamos hoy
Un saludo!
Vote:#4 Tobal dijo,
22 Febrero 2009 7:16 pm
Una de lasm ejores hinchadas del mundo, con la del Torino. Fieles hasta la muerte a pesar de las largas temporadas de fracasos.
Dato rosa: el otro hermano Milito es ídolo en el equipo archirival: Independiente.
Vote:#5 Capitán (tan) Argento dijo,
23 Febrero 2009 2:27 pm
Me fui de Argentina a los pocos días del campeonato de Racing: histórico. Resulta curioso, fue salir campeón Racing y estallar lo del corralito, devaluación, cacerolas, crisis…tenían razón los que auguraban que cuando la acadé volviera a salir campeón Argentina se iba al carajo…(por suerte ahora es bastante improbable que algo así vuelva a repetirse)
Vote:#6 Juan F. Cía dijo,
24 Febrero 2009 3:04 pm
Tobal,
Es cierto, no había caído en esa circunstancia familiar, jaja.
Capitán (tan) Argento,
Parece que sí
Un saludo