Que un equipo húngaro sea filial de uno inglés, quizá ya no sea noticia. La globalización, con el correspondiente desdibujo de las fronteras, es lo que tiene. Que ese equipo húngaro tenga en sus filas nada más y nada menos que tres jugadores de Trinidad y Tobago, dos jamaicanos, dos ingleses, un canadiense, cuatro costamarfileños, un somalí y un estadounidense, quizá, por la misma razón, tampoco extrañe a nadie. Pero si a todo esto añadimos, que ese equipo tiene veintiocho títulos de liga, veinte de copa y una Copa de la UEFA (en su denominación anterior, Copa de Ferias), que aunque está en segunda división nunca ha descendido sobre el campo (lo hizo en los despachos), que es el único equipo del país en haber participado en la moderna Champions League y que en su camiseta la vistieron jugadores como Zoltán Czibor, Sándor Kocsis, Flórián Albert y, sobre todo, un tal László Kubala, la cosa va tornándose extraña. Sí, hablamos del antaño temido Ferencvaros.
Todo comenzó en julio de 2006, cuando el más grande de todos los equipos de Hungría fue descendido a segunda división por sus tremendos problemas económicos. A pesar de las manifestaciones de los hinchas de “las águilas verdes”, como se conoce al club en Hungría, y de agotar todas las vías legales para evitar el descenso de uno de los pocos clubes de Europa que jamás había descendido de categoría, no hubo marcha atrás.
En su primera temporada en segunda, y a pesar del regreso de los internacionales Attila Tököli y Attila Dragóner, que volvieron al club para intentar ubicarlo de nuevo en su lugar, no se logró el ascenso. Aún cuando Tököli logró la nada despreciable cifra de 19 goles, fue el Nyíregyháza quien se llevó el ascenso.
Pasada temporada se afrontó con cambios significativos. Marcharon nada menos que catorce jugadores y en su lugar llegaron otros tantos jóvenes junto a dos ilustres veteranos como Ottó Vincze (que afrontaba su tercera etapa en el club y al que algunos recordarán por su paso por el Barça B) y Krisztian Lisztes, que regresaba a Hungría después de tantos años en Alemania. Sin embargo, la crisis financiera de la entidad, unida a una mala racha en las primeras jornadas, alejaron al Ferencvaros del ascenso, que se llevó el Kecskeméti TE.
En febrero de 2008, en torno a la segunda mitad de la temporada pasada, fue cuando, asediado por las deudas, el Ferencvaros fue adquirido por la empresa inmobiliaria británica Esplanade Real Estate, dirigida por Kevin McCabe, dueño, a su vez del Sheffield United inglés. De este modo, el grande húngaro pasó a ser un filial del pequeño equipo inglés. Una de las partes del acuerdo fue el fichaje de algunos jugadores, entre ellos el ex de los “blades” Paul Shaw, de cuyo salario se ocupaba el Sheffield United.
Tras finalizar la pasada temporada la liga sin lograr la ansiada recuperación de categoría, McCabe cesó al entonces entrenador del equipo, el veterano húngaro János Csank y puso el equipo en manos de Bobby Davison, ex jugador del Sheffield United. Junto al mister inglés, llegaron numerosos jugadores jóvenes, con vistas a dar el salto en el futuro al Sheffield United. Curiosamente, muchos de ellos procedían precisamente de otros filiales que el Sheffield United tienen fuera de Inglaterra: el White Star Woluwé, de la tercera división belga y el Chengdu Blades (que toma el apodo del Sheffield) de China, de donde proceden los cuatro costamarfileños que actualmente forman en el Ferencvaros.
Todos estos jóvenes jugadores han convertido las filas del Ferencvaros en una suerte de ONU del fútbol, un dato curioso que no ha debido de pasar desapercibido a los muchos grupos ultraderechistas que han seguido históricamente al club húngaro y que protagonizaron vergonzosos casos de racismo.
Junto a estos jóvenes jugadores, el internacional húngaro István Ferenczi, que llegó del Barnsley inglés este mismo verano, el ya citado Paul Shaw y el mítico Péter Lipcsei (que cumple su octava temporada consecutiva en ésta su tercera etapa en el club) dan el toque de experiencia necesario para que la meta sea alcanzada este mismo curso. Por ahora caminan con paso firme hacia la primera etapa para lograr la gloria perdida. Lejos de Hungría, muchos de quienes nos fascina la historia del fútbol y que crecimos con el exótico nombre de este equipo grabado a fuego en nuestra memoria, miramos cada cierto tiempo a centroeuropa ansiando que las cosas le vayan bien al Ferencvaros. Ojalá que pronto podamos volverlo a ver donde le corresponde, aunque para ello haya tenido que pagar el precio de ser nada menos que uno de los equipos filiales de un segunda inglés.






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#1 Gontxo dijo,
23 diciembre 2008 6:47 pm
Habría que explicar también, poque creo que influye en la decisión de que los conjuntos ingleses busquen otros filiales fuera de Inglaterra, que la liga inglesa tiene unos requisitos para fichar jugadores extracomunitarios bastante rigidos, en los que se pide que haya sido internacional absoluto al menos en 30 ocasiones (me parece, la cifra no estoy seguro) o que lleve 3 años jugando en Europa, por eso Carlos Vela o Mark Gonzalez tuvieron que ser cedidos a España, para cumplir esos requisitos.
Pero es verdad, que no suena bonito que un historico como el Ferencvaros tenga que depender de un club extranjero. Es dar un paso más en la globalización expansiva y todopoderosa de los grandes.
#2 martin(foro) dijo,
23 diciembre 2008 7:10 pm
Yo soy uno de esos que sigue de vez en cuando los avatares del Ferencvaros, a ver si este año por fin consigue recuperar el lugar que merece su historia(la cosa es que salir de la segunda hungara es complicadisima, solo asciende el primero de cada uno de los dos grupos de que esta compuesta).
Eso si, es un poco penoso ver que un equipo que fue grande, de los mas grandes de Europa, este como esta…lo malo es que no es solo el, es en general todo el futbol hungaro(y cuando decimos hungaro, podemos decir Polaco, checo, Belga, etc…). Dentro de poco aparte de las 3 o 4 mejores ligas, a ver si queda algun equipo medianamente competitivo…y mientras seguiran vendiendo que se ha progresado…destruyendo el futbol en la inmensa mayoria del continente, y hundiendo en la miseria deportiva(y economica) a multitud de historicos.
Menudo progreso…
Y con el formato actual de la champions, esto seguira aun a peor.
Saludos
En fin, sera que soy demasiado romantico
#3 Manuelinho eF dijo,
23 diciembre 2008 8:07 pm
Es curioso y a la vez me da un poco de pena el ver como se va perdiendo poco a poco la autonomía de clubes tan históricos como el Ferencvaros.
¿ay un reportaje del Equipo de Oro de los 50 made DDF ? No sé si ya se ha sacado algo, pero aquella Hungría creo que fue uno de los fenómenos futbolísticos mas espectaculares de la historia (igual que Brasil de los 70)
#4 Garrincha dijo,
23 diciembre 2008 8:10 pm
… o que te gusta demasiado el fútbol, pero el puro y de verdad, Martín
En relación con esto, hace algún tiempo hubo un rumor que decía que posiblemente el dueño estadounidense del Honved (George Hemingway, sin relación con el escritor hasta donde sé) adquiriese también al Ferencvaros, pero las protestas de la hinchada rojinegra le obligaron a emitir un comunicado oficial desde el club desmintiéndolo.
En fin, aunque a mi me va el Honved espero que vuelva pronto el Ferençvaros, que bien le hace falta al decaído fútbol húngaro.
Un saludo!
#5 martin(foro) dijo,
23 diciembre 2008 8:12 pm
Yo después de conocer la historia de todos los grandes de Hungria me quedo con el MTK, aunque hoy por hoy lo que de verdad creo que importa alli es ver de nuevo a los verdes en primera y al futbol hungaro algo mejor…porque dan ganas de llorar ver lo que era y donde esta.
#6 Rober dijo,
23 diciembre 2008 8:58 pm
Tremendo el desplome del fútbol húngaro desde aquella generación dorada. Lo último reseñable que han hecho fue clasificarse para el mundial del 86 a nivel de selecciones y aquella final de la UEFA del Videoton contra el Madrid en cuanto a clubes. Y el último jugador húngaro de nivel que recuerdo fue Lajos Detari, aquel rubio centrocampista que jugó en el Bolonia a principios de los noventa. De todo eso hace más de veinte años. El fútbol en los países del este es algo cíclico y Rumania, Bulgaria, Chequia, Polonia, Rusia, la Ex-Yugoslavia, etc. van alternando grandes generaciones con la mediocridad más absoluta, pero los magyares llevan demasiado tiempo sin aparecer por el lugar que por historia les corresponde.
#7 Antonio dijo,
24 diciembre 2008 12:34 am
Raúl le metió un hattrick en un 6-0 hace varios años, ¿no? Otra cosa: ¿no ha hecho la selección húngara fases de clasificación bastante notables últimamente?
#8 Legionario Blanco dijo,
24 diciembre 2008 12:52 am
Una pena de verdad. Esto le ha pasado a todas las ligas de paises comunistas. Gran futbol durante el régimen y luego se deshacen con la caida del sistema, además luego apareció la ley Bosman que ha actuado de catalizador. Como añoro ver a los Anderletch, Ferencvaros, Rapid, Dynamo, Sparta, Steaua codearse con los equipos de las grandes ligas. Estoy con Martín en que el sistema de champions es una aberración. Si mandasemos sólo al campeón de Copa y a los 2 primeros de liga y dejasemos sitio a otros paises podríamos hayar un equilibrio entre el fútbol de antes y el de hoy. Aún con todo tengo esperanzas en las ligas de Grecia, Rusia, Rumanía, Ucrania y Bélgica, que parecen progresar poco a poco y que tal vez en unos años tomen el relevo de las de Portugal, Francia y Holanda que parecen estar en recesión.
Salu2
#9 Bp dijo,
24 diciembre 2008 11:13 am
Qué buen artículo Dadan!!
Eso sí, no estoy de acuerdo con tu conclusión ni con la de Martín. Por mucho que por respeto o cariño queramos ver al Ferencvaros en 1ª, si el fin justifica los medios…
Creo que será muy dañino para la ya de por sí herida de muerte liga húngara, que el Ferencvaros subiera de este modo. Un ejemplo a seguir que terminaría por deslocalizar aun más la liga húngara.
La realidad es que en Hungría no se sigue la liga húngara. No más que como en España cuando el lunes cogemos el periódico y damos un vistazo a los resultados de 2ªB. Los partidos importantes se juegan a las 12.00 de la mañana del domingo…para que no coincidan con los de las grandes ligas. SIn duda allí las ligas que más se siguen son la española, la inglesa y la alemana (por este orden).
Si encima uno de los últimos bastiones de esta liga deja de verse como húngaro, creo que sería el acabóse.
Además de que podría sentar un peligroso precedente quizá en otras ligas, si tiene “éxito”, quizá el Dukla, el Spartak de Praga, el Dinamo de Zagreb, el Partizán, etc… vayan detrás no creeis? sería terrible…
#10 Bp dijo,
24 diciembre 2008 11:22 am
Rober, lo del declive del fútbol en la Europa del Este es un tema a estudiar.
Como dices parece que esos países viven de generaciones y se hunden…aunque yo diría que eso es en casos aislados.
Desde que cayó el muro de Berlín, las únicas selecciones fiables han sido Chequia y la antigua Yugoslavia.
El papel de Hungría, Ucrania, Polonia, y sobretodo Rusia ha sido lamentable a nivel internacional. Y Rumanía y Bulgaria han dado pinceladas con generaciones, y ya está. Fuera de eso no han hecho mucho más.
No se si tendrá que ver el tema del doping de estado o qué, pero es muy significativo.
#11 Diavolo Rodriguez dijo,
25 diciembre 2008 3:20 pm
Recuerdo la participación del Ferencvaros en aquella Copa de Europa 95/96. Alguien dijo que al Real Madrid le había tocado en el mismo grupo una marca de productos de limpieza (AJAX), una marca de zumos (Grasshoppers), y un medicamento (Ferencvaros); tonterías de la juventud.
Aquel año la afición del equipo húngaro recibió a los jugadores del Ajax, muchos de ellos de color, con muchísimo desprecio y con cánticos racistas, generó cierto debate en la Europa futbolística. Me pregunto cómo le habrá sentado a esa misma afición el tener en las filas de su equipo a jugadores de Costa de Marfil y de Somalia…
#12 Manolo dijo,
8 enero 2009 4:23 pm
HAJRÁ FradI!
#13 Attila dijo,
8 enero 2009 9:26 pm
“Fradi volt, Fradi lesz, míg a Földön ember lesz.”
Thanx da writing about Frencváros. It’s good that remember FTC in Spain.
Fradi will be big, again. I belive. Only 3-4 years.
#14 martin(foro) dijo,
12 mayo 2009 12:22 am
Por fin, tres años despues, las aguilas verdes vuelven a primera, esperemos que no vuelvan a bajar (y si puede ser, que sus aficionados no vuelvan a las andadas…).
#15 Budapest: la invasión que no llega | fútbol de bolsillo dijo,
2 noviembre 2011 6:45 pm
[...] Una ciudad en la que si, después de aplaudir en la Ópera, de rezar en la Basílica de San Estebán o de rasgar un agujero en la bandera húngara, notas que la invasión no llega, siempre puedas comprar paprika de recuerdo O el folklore en telas bordadas O una bufanda del Ferencváros [...]