Tras las últimas elecciones a la Presidencia, a Bélgica le costó más de medio año formar Gobierno. La profunda y cada vez más marcada división entre Flandes (neerlandófona y rica) y Valonia (francófona y casi siempre a la zaga de su región vecina), ha marcado la historia de un país que sería imposible de describir y comprender sin tomar como punto de partida su característica dualidad sociopolítica. Con estos condicionantes, no resulta complicado resumir que el fútbol belga, como fiel reflejo de la sociedad del país, vive unos momentos convulsos y oscuros, en búsqueda continua de una identidad futbolística a la que aferrarse para poder soñar con revivir éxitos pasados no excesivamente lejanos.
Hace algún tiempo, repasé en DDF aquella maravillosa generación de futbolistas belgas que conquistó la cuarta plaza en el Mundial de México’86. Los Scifo, Pfaff, Ceulemans o Gerets (auténticos mitos para todos aquellos coleccionistas de cromos que andamos por la treintena), auparon a aquellos recordados Diables Rouges al mayor logro de todo su historia futbolística. Pero la generación mágica del fútbol belga no tuvo continuidad.
Tampoco a nivel de clubes el fútbol belga consiguió recuperar el prestigio ganado en las décadas de los 70 y 80. Anderlecht, Brujas o Standard de Lieja, a duras penas han conseguido colarse en la fase de grupos de la Liga de Campeones en la última década y media, y sus actuaciones han sido, por o general, bastante oscuras.
Pero en esa búsqueda de una identidad, a paso lento pero firme, al fútbol belga se le debe reconocer el cuidado por la cantera. Fruto de esos mimos a sus jóvenes futbolistas, la federación belga ha empezado a recoger algunos importantes y valiosos frutos. La magnífica generación de futbolistas cercanos a la veintena ya lograron un meritorio cuarto puesto en el torneo de fútbol de los pasados Juegos Olímpicos de Beijing, derrotando en cuartos de final a la potente selección italiana.
Quizá es algo pronto para precipitar el salto al primer plano internacional de algunos de los más prometedores futbolistas belgas. Kevin Mirallas (que este año ha dado el salto del Lille al Saint Etienne), heróico goleador de la sub’21 no cuenta aún con la plena confianza de René Vandereycken. No ocurre lo mismo con Moussa Dembelé (AZ Alkmaar), que a sus 21 años es ya una de las principales referencias ofensivas de los belgas.
Vincent Kompany, cabecilla de esta nueva generación belga, dio el salto el pasado verano de un equipo con aspiraciones de una gran liga (Hamburgo), a otro equipo también con aspiraciones pero en la mejor liga del mundo (Manchester City). Sigue siendo el jefe en la zaga y uno de los insustituibles para Vandereycken, junto a su compañero en la zaga, y veterano capitán del equipo, Timmy Simons.
Pero sin duda, el verdadero potencial de este nuevo equipo de Bélgica está de medio campo hacia arriba. Marouane Fellaini es, hoy por hoy, el mejor futbolista belga del momento. Fichado el pasado verano por el Everton procedente del Standard de Lieja, Fellaini es el motor en el centro del campo. Tiene fuerza, planta y llegada. Aporta mucho equilibrio y sabe leer los partidos. Y todo ello con sólo 20 años. El futuro a medio plazo de Bélgica pasa indudablemente por sus botas.
La dosis de talento del nuevo fútbol belga la aportan el zurdo Jan Vertonghen (formado en las inferiores del Ajax), o el velocísimo extremo del Standard Axel Witsel, de sólo 19 años, que ya el año pasado fue una de las claves en el Standard de Lieja campeón de la Jupiler League.
Steven Defour, otra de las joyas del Standard, es ya 16 veces internacional absoluto con 20 años, y ha sonado ya para varios clubes importantes de Europa y la temporada pasada fue premiado con el trofeo al futbolista más valioso del campeonato belga.
La crisis de identidad de Bélgica se acerca cada vez más a su fin. El fútbol gris y plomizo, como el cielo que suele cubrir el país, de los años 90 va dejando paso, poco a poco, a un ilusionante proyecto a corto-medio plazo. Hacerse fuertes en casa y tratar de no fallar ante las selecciones débiles del grupo (ya arrancaron un empate a uno en Turquía), pueden ser claves para colocarse en posiciones de privilegio de cara a una posible clasificación al Campeonato del Mundo de Sudáfrica 2010.






RSS
#1 chimoeneas dijo,
15 octubre 2008 2:33 am
grande el artículo. no he visto jugar a bélgica en mucho tiempo, pero dicen que apunta maneras tras las malas experiencias recientes. si todo fuera bien, ¿sería el fútbol la forma de superar los “malos rollos” entre ambas regiones, un símbolo de unión?
#2 Gontxo dijo,
15 octubre 2008 3:02 am
La verdad es que Belgica lleva unos años desaparecida del futbol de primer nivel, y normal que haya intetado reflotar desde cero, cuidando la cantera al máximo e intentando que vayan surgiendo nuevos futbolistas que den nuevos brios al país.
Además de Kompany que lleva una progresión más que interesante, y eso que ya apuntaba mucho desde abajo, y sigue ascendiendo en equipos, había un lateral derecho Vanden Borre, que también apuntaba mucho, de hecho el año pasado sonó par el Betis. Creo que hace unos años eran 2 de las mejores primesas en defensa que había en Europa. Si a eso unimos a Van Buyten que lleva sus años en el Bayern Munich, puede dar lugar a una defensa rocosa, algo que necesitan estos equipos para empezar a crecer.
PD No sé si habeis explicado esto, pero Tchité puede jugar con Belgica? Y si es así porque no cuentan con él? Es que lo pensaba y más viendo el enlace en él que hablabais de él cuando le nombraron mejor jugador de la liga Belga.
#3 Alvaro dijo,
15 octubre 2008 3:32 am
Gran Articulo Borja.
Dembelé lleva liandola un par de años en el AZ, me encantaria verle por la liga española, al igual que al explosivo Witsel, ahora que el Madrid tiene tantos problemas de banda y demas por que Robben no puede jugar mas de dos partidos semanales, no se por que no se podria apostar por el bueno de Axel, no creo que lo haga peor que Drenthe, tu que opinas??.
Sin duda creo que Defour sera el futuro capitan de esta seleccion (cualidades no le faltan), supongo que en verano saldra de mi querido Standard…como bien dices esta seleccion tiene una pinta estupenda para los proximos años, y es que tambien andan por ahi los Pocognoli, Van den Borre, etc, para completar una muy buena seleccion en los proximos años.
Creo que en el unico lunar puede ser la porteria.
Un saludo.
#4 Ramón Flores dijo,
15 octubre 2008 9:14 am
En mi opinión es la mejor selección belga de los últimos diez años, pero todavía no es un gran equipo. Su momento llegará seguramente en la próxima Eurocopa o en el siguiente Mundial.
#5 Lagartodeldesierto dijo,
15 octubre 2008 10:29 am
Ya era hora de que los Diablos Rojos resucitaran, aunque necesitan un par de añitos para que muchos de sus jóvenes jugadores vayan madurando. Por lo menos nos podemos ir olvidando de esa selección de principios de década en la que los Mpenza eran “su mejor baza”.
#6 cityground dijo,
15 octubre 2008 10:48 am
Hoy nos pueden dar un susto los belgas, tienen un buen equipo aunque un poco joven. Firmaría sacar un empate en Bruselas.Ya era hora que subieran el nivel porque las ultimas selecciones belgas eran bastante flojas.
#7 brolin79 dijo,
15 octubre 2008 11:25 am
¿Que hay de cierto en el rumor de que el Standard de Lieja amenazo con irse a la liga francesa? Algo asi oi, debe ser como lo de celtic y rangers con la premier.