
Alphonse Leweck es un centrocampista al que el fútbol le ha marcado de por vida pese a que sólo haya vivido una parte de ella. A sus 27 años, ha tenido que luchar contra las crudas realidades que genera para un futbolista el haber nacido en un país que, para su desgracia, no se sostiene precisamente a base de goles, la inocente Luxemburgo. Por si esa cuesta no fuera suficiente, Leweck estuvo muy cerca del retiro cuando se le diagnosticó una peligrosa deficiencia cardiaca que, además, le costó perderse una prueba en el Borussia Mönchengladbach.
Leweck, que después de aquella desgraciada enfermedad sólo pudo regresar a su país y jugar en el FC Etzella Ettelbruck, se recuperó poco a poco para el fútbol hasta ir ganando confianza, constancia y, sobre todo, moral. Volvió a la selección con honores porque lideró con un gol el triunfo ante Bielorrusia (1-0) en la clasificación para la Eurocopa 2008, pero lo mejor estaba por llegar.Visto así, la trayectoria de Fons parecía destinada a citas menores, días de relleno y un retiro en la más absoluta de las sombras pero todo lo que el fútbol le había robado, le fue devuelto en un instante para la historia. Un disparo que alentó el sueño imprevisible de 480.000 eternos sufridores (los habitantes de su país), los mismos que no disfrutaban de una victoria en una fase mundialista desde la lograda ante Turquía en 1972. Un auténtico milagro para los D’Léiwen (los leones) que ponía fin a un suplicio (1-2).
En el bando contrario, el de la sorpresa e incomprensión por algo totalmente inesperado, estaba la Suiza de Ottmar Hizfeld que, curiosamente, algunos habíamos alabado tras su empate ante Israel en Tel Aviv el pasado sábado (pese a que fue ganando por dos goles de diferencia). El buen arranque helvético en su nuevo proyecto, el regreso de Frei a la delantera tras su grave lesión en la Eurocopa y, desde luego, la gran respuesta que prometían los jugadores a su afición para poder encarrilar con altas expectativas la fase clasificatoria, podían ser el titular que todos esperaban para analizar la noche de Zúrich, pero nada más lejos de la realidad.
Jeff Strasser, un ya experimentado defensor que apura su carrera en el Metz, adelantó a los visitantes con un disparo seco a balón parado ante la inocencia de un equipo suizo que pronto reaccionó. Con muchas ocasiones en las que el gol simplemente se dio por supuesto pero sin premio final, sólo el potente N´Kufo puso la igualada al borde del descanso con un cabezazo que parecía condenar la osadía luxemburguesa.
Siendo castigado con balones aéreos, un fútbol directo y constantes disparos desde media distancia, la zaga visitante aguantaba merced a su posicionamiento y, sobre todo, a una suerte que estaba de su lado por vez primera en años de rezos. Sólo así se explican las muchas ocasiones erradas para los de Hitzfeld, que trastocó todo su ataque en busca de un tanto que, paradójicamente, iba a llegar en su contra a falta de cuatro minutos con el sueño del citado Alphonse Leweck.
Suiza, volcada absolutamente sobre su rival, terminó jugando con hombres de ataque como Yakin, Vonlanthen, N´Kufo o Lustrinelli, este último incluso gozó de una oportunidad sobre la hora que sólo el palo evitó su camino a gol. El único cambio destacable respecto al once tipo de la Eurocopa fue la ausencia de Fernandes en medio campo, donde aparecieron Stocker y Nef, aunque es cierto que la defensa de tres hombres terminó siendo demasiado optimista para un partido que costará analizar en Suiza y que llena de euforia a la pequeña Luxemburgo. Era la noche de Leweck. La noche luxemburguesa.






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#1 martin(foro) dijo,
11 septiembre 2008 5:51 pm
Grande Jose David, para mi sin duda, y por encima de todos, el hombre del dia, es casi un calco de lo de Bielorrusia, pero elevado al cuadrado por el nivel del rival (y por ser la segunda vez, que narices…). Por cierto, que lo mismo hizo en la Intertoto, que si, que es una competición menor, pero ver pasar a un equipo luxemburgues de ronda en cualquier competición europea es un hito…(por cierto, en ambos partidos, en este de suiza y en el de Bielorrusia salió desde el banquillo, curioso).
Un saludo
(nosotros también le dedicamos un pequeño homenaje, creo que se merece eso y más, porque justo lo que hace es devolvernos a todos la esperanza en el fútbol, y hacernos ver que incluso esas selecciones a las que algunos querrian suprimir del mapa del fútbol europeo, tienen derecho a gozar de su minuto de gloria).
Un abrazo ¡
#2 chinochano dijo,
11 septiembre 2008 6:15 pm
No creo que los luxemburgueses sean “eternos sufridores”. Vale, en fútbol no ganan nada, pero pueden compensarlo con una de las rentas per cápita más altas del mundo.
#3 José David López dijo,
11 septiembre 2008 8:10 pm
@ Martin (foro): Sé que a los del Café os va esté tema. Lo de defender a un país que “muchos querrían suprimir….”, creó que ya sé porqué lo dices..jeje
@ chinochano: En DDF la mayoría de las veces nos movemos en la ‘jerga’ futbolística por lo que si digo eternos sufridores, lo digo evidentemente por sus penurias futbolísticas. Desde luego que en economía, ellos son campeónes de Europa y no la ‘Roja’.
#4 Garrincha7 dijo,
12 septiembre 2008 11:22 am
Grande Leweck!! Si Chipre ha ido levantando poco a poco el nivel en cuanto a clubes y selección (no hay más que mirar sus resultados clasificatorios para la pasada Euro), ¿porqué no los luxemburgueses?
Un saludo!
#5 caligula dijo,
12 septiembre 2008 11:53 pm
Siempre hay un inicio. Bienvenido Luxemburgo!