Una de las características que hacen grande al fútbol es el dominio de lo inesperado. Uno puede pasarse veinticuatro horas diarias preparando los partidos, con un equipo de médicos, fisioterapeutas y utilleros vigilando hasta las pestañas de los jugadores cuando duermen, o archivando hasta el último córner del más remoto partido de Preferente, que cuando el balón comienza a rodar, todas estas variables pasan a ser laterales, accesorias o, muchas veces, sencillamente irrelevantes. Sólo mediante esta cualidad elusiva y juguetona puede explicarse el triunfo de Dinamarca en la Eurocopa 92, que participó por la sanción política a la antigua Yugoslavia, que llegó sin su jugador franquicia Michael Laudrup, y en la que muchos jugadores, reclutados por el entrenador directamente en la playa, se tomaron sus días en la vecina Suecia como otra forma de pasar las vacaciones. El fútbol le sacó la lengua a sus metafísicos.
La gran sorpresa de la fase previa fue la clasificación de la selección escocesa de Andy Goram, Durie, McCoist y el gran McAllister, que consiguieron imponerse a suizos, rumanos y búlgaros. La España de Vicente Miera realizó un papel horrible en la fase de clasificación, perdiendo incluso la imbatibilidad en Sevilla, y concluyó con tres victorias –dos ante Albania e Islandia- y cuatro derrotas. Fue líder de ese grupo Francia, que además quedó como único representante del fútbol latino, ya que Portugal tuvo la mala suerte de caer en el grupo del campeón, Holanda, e Italia fue superada por la Unión Soviética, subcampeón y casi infalible en este torneo. Por cierto que los cambios políticos que vivía Europa en aquella época dejaron su marca en el torneo: además de la mencionada sanción a Yugoslavia, los soviéticos compitieron en la fase final como CEI (confederación de estados independientes), y los alemanes presentaron por fin una selección reunificada.
Precisamente estos dos equipos se enfrentaron en el Idrottsparken de Norrköping en la primera jornada de la Euro, en la última oportunidad de ver juntarse en torneo oficial a gente como Kolyvanov, Kanchelskis o Dobrovolski. Alemania llegaba con la importante baja de Matthäus, y durante el partido se partió el brazo Rudi Völler. Fue un encuentro equilibrado, donde los rusos jugaron con varias medias puntas y sin ariete, y se adelantaron en el marcador merced a un penalty; siguiendo su costumbre, Alemania marcó en el último minuto gracias a un tiro libre del pequeño Thomas Hässler. Mejoraron los teutones frente a Escocia con la inclusión del genial pero intermitente Andy Möller, y vencieron 2- 0 sin grandes problemas en un encuentro en el que además se encontraron con la madera un par de veces. Caían así los escoceses, que ya habían perdido por la mínima ante Holanda –gol de Dennis Bergkamp- en un partido tan infumable como la presunta revancha de la final anterior: el Holanda-CEI que dejó un empate mínimo y todo por decidir para la última jornada. Sin embargo los escoceses, que merecían al menos un buen momento en la fase final, se encargaron de hacer saltar por los aires la intriga vapuleando a los rusos 3-0, en gran partido de toda la selección y de Brian McClair en particular. Así, el resultado del Holanda-Alemania (3-1) pasaba a segundo plano, en un buen partido marcado por los goles a balón parado, la mejoría de los tulipanes y las bajas de la Mannschaft –ni Buchwald ni Stefan Reuter fueron de la partida- que agrietaron su defensa.
En otro grupo quedaron encuadradas la renovada Francia de Cantona y Papin, una versión algo menor de Inglaterra donde destacaba Shearer, la mencionada Dinamarca y el anfitrión, Suecia. La primera jornada dejó dos empates, uno anodino entre la aparentemente débil Dinamarca e Inglaterra –que notaba la ausencia de John Barnes- y otro algo más movido (1-1) entre franceses y suecos, en un buen encuentro de los medios Jonas Thern y Klas Ingesson, y que empató Papin en un remate muy suyo. Igualmente desagradable para el espectador fue el empate posterior a nada entre Francia e Inglaterra, con un Platini mucho más conservador como técnico de lo que lo fue como jugador, en un choque que se recuerda sobre todo por la imagen sangrante del bravo Stuart Pearce. En el otro encuentro, el entrenador Svensson decidió darle carrete a su triplete Brolin-Dahlin-Kenneth Andersson, tres casos paradójicos de jugadores que se hicieron grandes con la selección y cuyas carreras a nivel de clubes fueron discretísimas. Por fin pudo verse un partido abierto, por mucho que el marcador final indicase una pobre victoria por la mínima de Suecia, tanto del mencionado Brolin mediada la segunda mitad. Dinamarca tenía un solo punto y sólo la carambola podía salvarla, pero ese torneo los dioses del fútbol estaban con ellos: primero con el gol de Elstrup a doce minutos del final que rompía la igualada frente a una Francia decepcionante (2-1 al final del partido) y luego con la remontada de Suecia frente a Inglaterra en Estocolmo. El conjunto amarillo se sobrepuso con hombría al gol inicial de David Platt –el mejor jugador inglés del torneo-y acabó remontando con gran juego ante el delirio del Rasunda Stadium. Los tantos de Eriksson y Brolin y el partidazo de Ekström llevaban a los anfitriones a semis y, de paso, a la Dinamita Roja.
A diferencia de la liguilla, donde el fútbol visto fue en general ramplón, las semifinales mostraron a la perfección el vértigo del KO. El esperado partido entre suecos y alemanes volvió a mostrar la importancia del balón parado, pues pronto Hässler adelantaba a Alemania en friqui magistral, y cerca estuvo Brehme de ampliar la ventaja poco después de modo similiar; lo impidió el poste. Los alemanes consiguieron dormir el partido en la primera mitad, y casi liquidarlo comenzando la segunda en otra buena acción de Hässler que acabó culminando Karl-Heinz Riedle. A partir de ese momento, y como había ocurrido contra los ingleses, Suecia se fue arriba, redujo la ventaja gracias a un dudoso penalty, y gozó de oportunidades hasta el final; pero ese es el precisamente el territorio de los alemanes, y a falta de dos minutos Riedle volvió a golpear para cerrar el encuentro. El tanto postrero de Kenneth Andersson sólo sirvió para adornar el resultado y mostrar con cuánto honor habían caído los escandinavos.
La otra semifinal, disputada en el Ullevi de Göteborg, no fue menos intensa. A los cinco minutos ya había batido Larsen a Van Breukelen; aunque Holanda empató pronto, el mismo Larsen volvió a desequilibrar el marcador pasada la media hora tras bajar al suelo un balón que llevaba un rato siendo disputado en el aire. A partir de ese momento, Dinamarca se aplicó en la actitud defensiva –la gran virtud que le dio el campeonato de Europa- utilizando al dinámico Brian Laudrup como ventilador para salir de vez en cuando de la cueva; una táctica que duró hasta que el hermanísimo se lesionó a la hora de partido. Los tulipanes sufrieron horrores para penetrar en la maraña, aunque lo lograron finalmente con un cabezazo de Frank Rijkaard. La Dinamita Roja, disminuida por las ausencias –también había caído Andersen- aguantó bien hasta el final del tiempo reglamentario, pero se hundió físicamente en la prórroga; sólo el desacierto de Van Basten –que falló esta Euro todo lo que había metido en la anterior- y las paradas de Schmeichel llevaron el partido a la rueda de penaltis. Y allí, de nuevo, el rubio guardameta del ManU se hizo enorme para llevar a su afortunado equipo a la final. Un partido definitivo donde Alemania, que recuperaba su defensa titular, partía como gran favorito.
Como en otras finales anteriores, los teutones se lanzaron al abordaje desde el primer minuto, pero la pericia de Schmeichel –que vivía el mejor momento de su vida- consiguió mantener su portería a cero en el medio del bombardeo; hasta tres ocasiones diáfanas sacó en el primer cuarto de hora. Sin embargo, no era el día de Alemania, pues en la primera llegada de los daneses al territorio rival, John Jensen se la jugaba con un disparo que se colaba como una exhalación en la portería de Bodo Illgner. No fue casualidad que lo hiciera él, un medio defensivo de quien sus compañeros se mofaban por su poca habilidad en el tiro a puerta. Acusó el golpe Alemania, físicamente muy castigada, aunque la salida de Doll en el segundo tiempo parecío insuflarle nuevos aires. El dominio se hizo más acusado, y pasada la hora de partido se hizo casi insoportable, con cuatro oportunidades claras en cinco minutos. Sin embargo, era uno de esos días en que por muchos merecimientos que se hagan, el balón no entra. Los daneses, en cambio, que se pasaron gran parte del partido agazapados, obtuvieron un premio quizá excesivo, primero con el segundo gol, obra de Kim Vilfort, y después con el final del partido y el trofeo. Fue el guiño burlón del Destino.







RSS
#1 Gontxo dijo,
4 junio 2008 7:30 pm
Me gusta la frase del principio porque es lo que desribe muchas veces el futbol y que se produzcan situaciones como la victoria de Dinamarca en esta Eurocopa.
Sino me equivoco es la ultima gran cita a la que ha faltado España.
#2 tubilando dijo,
4 junio 2008 8:29 pm
De Escocia recuerdo su juego arcaico y que eran auténticos toros en los balones aéreos. Creo recordar que los escoceses lesionaron así a dos alemanes, uno de ellos Buchwald, que abandonó el campo con la cabeza vendada y trastornado.
También recuerdo que el canciller alemán esperaba el triunfo de su país en la final para dar un espaldarazo a la unión europea (entonces CEE), ya que los daneses habían dicho en las urnas nones al Tratado de Maastrich; pero aquí, los daneses también salieron respondones.
Dinamarca fue de menos a más, se fue encontrando a gusto y la falta de presión colaboró en el triunfo final. Me parece que sus delanteros no lograron ningún tanto, pero eso sí, Brian Laudrup se encargaba de desarbolar al contragolpe a las defensas adversarias.
Decepcionaron Francia, invicta durante no sé cuanto tiempo y, Holanda, de la que se esperaba más, ya que traía el bloque de la edición anterior más Bergkamp.
Y para acabar una mención a la gran selección yugoslava que acabó disgregándose, aquella basada en la selección juvenil que ganó el Mundial de Chile, nos eliminó en Italia-90 y que amenazaba con convertirse en el mejor equipo europeo y, quizás, del mundo. Para ello tenían excepcionales jugadores como Savicevic, Mijatovic, Suker, Stojkovic, Jarni, Boksic, Boban, Djukic, Mikhajlovic, Jugovic, Jokanovic, Prosinecki, Katanec,…
#3 remate dijo,
4 junio 2008 9:47 pm
Curiosamente tengo un rercuerdo de este campeonato como tremendamente sangriento saliendo alguien con la cabeza abierta por partido y si no me equivoco incluso una pierna rota de manera escalofriante en uno de los primeros partidos.Aparte me encantó la victoria de Dinamarca que tiró por los suelos el mito de las concentraciones y otras zarandajas demostrando que en el deporte la voluntad y el creerselo pueden llevar muy lejos
#4 Toni dijo,
4 junio 2008 10:04 pm
De Dinamarca recuerdo la grata impresión que me dejaron Brian Laudrup y Fleming Povlsen. Todavía era pequeño y no recuerdo exactamento si fueron decisivos en los partidos, pero me gustaba su forma de jugar.
#5 Estoja dijo,
4 junio 2008 11:15 pm
@remate,
A mí tambien me suena lo de la lesión de rodilla escalofriante. Me parece que fue John “Faxe” Jensen, el segundo entrenador del Getafe. Bueno, dudo entre ese y Kim Wilfort. ¿A alguien le suena?
#6 tubilando dijo,
5 junio 2008 12:24 am
Ya recuerdo: la escalofriante lesión la sufrió Andersen, lateral izquierdo de Dinamarca, y se la provocó Van Basten, que en esta Eurocopa pasó desapercibido y aquí mostró su peor cara.
Y recalco lo de Buchwald, que salió sangrando del campo y, como bien expone Ramón Flores, fue baja para el partido siguiente. Los alemanes terminaron el partido intimidados por los escoceses, que embestían de lo lindo, aunque el marcador no se vió amenazado.
#7 Juane dijo,
5 junio 2008 12:36 am
Ramón como coño sabes que los daneses se mofaban de Jensen a la hora de lanzar a puerta???
#8 Garrincha7 dijo,
5 junio 2008 1:17 am
En relación con lo comentado por Remate, hace poco salió en Fiebre Maldini (creo que la semana pasada) un reportaje/entrevista con varios jugadores de aquella selección danesa, en la que confesaban que incluso alguna que otra vez que se hartaron de comer siempre lo mismo en la concentración se fueron a un …. McDonald’s jejeje. También dijeron que el seleccionador les dijo cuando los reunió “vamos a ganar esta Eurocopa” ante lo que ellos respondieron con una gran carcajada a coro. Así que los tipos hicieron lo que quisieron, casi ni se concentraron, de vacaciones hasta el último día, comiendo en restaurantes de comida rápida …. y campeones de Europa jeje.
Un saludo!
#9 Ramón Flores dijo,
5 junio 2008 7:51 am
@Juane, se lo oí contar no sé si a Schmeichel o a Brian Laudrup en una entrevista.
@Garrincha, el reportaje ese que cuentas era sensacional.
Saludos
#10 Estoja dijo,
5 junio 2008 10:15 am
Es que además John Jensen solo anotó un gol en toda su carrera en el Arsenal, pero vaya un golazo, creo que en un partido de copa.
#11 brolin79 dijo,
5 junio 2008 11:42 am
Una de las historias mas bonitas del futbol, una seleccion que llega de rebote sin su teorico mejor jugador y gana. En un reportaje de robinson dicen que en semifinales durante los himnos los holandeses les miraban como os vamos a meter 14. Sin duda la clave fue que jugaron sin presion, lo extraño que no se clasificaran normalmente viendo que tenian grandes jugadores.
PD: No estoy de acuerdo en lo de Brolin, jeje. No, es cierto, se le vio un poco en el parma pero nunca todo lo que deslumbro con la seleccion, mismamente en usa 94. Quizas parte de culpa fue la grave lesion que le quito la progresion o haberse quedado en el calcio cuando por sus condiciones inglaterra o españa eran mejores.
#12 jacif dijo,
5 junio 2008 2:03 pm
Si es cierto que la dinamarca del 92 tenia un gran equipo,más aún en la fase de clasificación en la que contaban con Michael Laudrup,pero no es tan extraño que no se clasificaran,porque estar en el grupo de aquella Yugoslavia no debía ser nada fácil.Una pena la guerra de los Balcanes y la disgregación de la que posiblemente hubiera sido una de las mejores selecciones del mundo
#13 NIPO dijo,
5 junio 2008 2:39 pm
Esta mistica del futbol me recuerda a la campaña publicitaria de adidas cuando Grecia ganó la eurocopa:
12-6-04 (Comienzo de la eurocopa), nunca han ganado un partido en una fase final
4-7-04 (fin de la Eurocopa) IMPOSSIBLE IS NOTHING
Buenisimo…
#14 Grupo E: Dinamarca, edad versus origen » Diarios de Futbol dijo,
28 mayo 2010 10:21 am
[...] como el de aquél equipo que deslumbró en México 86′ , ni tampoco como el que obtuvo la Eurocopa en el 92′, sin Michael Laudrup, enfadado con Nielsen. Entonces el protagonismo lo tuvo su hermano [...]
#15 Grupo E: Dinamarca, edad versus origen– fútbolWatch dijo,
28 mayo 2010 4:00 pm
[...] como el de aquél equipo que deslumbró en México 86′ , ni tampoco como el que obtuvo la Eurocopa en el 92′, sin Michael Laudrup, enfadado con Nielsen. Entonces el protagonismo lo tuvo su hermano [...]
#16 ROLO dijo,
20 junio 2010 11:31 pm
difinitavemente la guerra de los balcanes privo a muchos de poder contemplar a uno de los mejores seleccionados de la decada de los noventa YUGOSLAVIA, y que dinamarca sin
previa preparacion finalmente campeonaran no me queda la menor duda que los balcanicos se coronaban sin problemas campeones de la euro 92, sumado a al campeonato mundial sub 20 de chile y la champions e intercontinental por el estrella roja de belgrado ubiera sido un previlegio verlo en EEUU 94 Savicevic, Prosinecky, Suker, Boban, Mijatovic, Stimac, Jarni, Mihaijlovic, Jugovic, Stoijkovic, Boksic entre otros de lujo la guerra no solo borro del mapa un pais sino una gra generacion de excelentes futbolistas