Pese a haber rozado la gloria hace ahora doce años, muchas cosas han pasado factura en el sub-campeón en la Euro 1996, sobre todo el tiempo, lo que ha envejecido poco a poco a jugadores que apuntaban alto, quedaron en el camino y ahora perviven en un nivel intermedio con previsión más que incierta. Existe un gran número de jugadores fijos, inalterables llueva o nieve en los planes del seleccionador, un Karel Bruckner (también es el más veterano) que ya ha anunciado su adiós tras una Eurocopa con muchas incógnitas en un cuadro experimentado, muy directo y sin creatividad porque, además, perdió por lesión a su estrella, Rosicky.
Pese a estas impresiones tan dubitativas respecto a sus opciones en el torneo, y mucho más sobre un futuro sin optimismo posible ante las nuevas caras que pueden ir llegando, la República Checa se clasificó por la puerta grande a esta Euro. A la que será su cuarta cita continental de manera consecutiva, los checos llegaron con sólo una derrota en sus espaldas (1-2) ante Alemania, su gran rival de grupo al que superaron en las últimas jornadas al derrotarle por un contundente (0-3) en suelo teutón. Lo mejor, sus números, sólo cinco goles recibidos son un bagaje atrayente para pensar que el planteamiento es mucho más precavido que antaño.
Tirando de historia, la antigua Checoslovaquia sí se ganó por méritos propios su hueco en la historia. Dos subcampeonatos mundiales hablan bien de ello, aunque su mejor recuerdo se escribió en 1976, con un título europeo que siempre pasará a los anales por el famosísimo penalti de Panenka. 20 años después y ya como nación independiente de Eslovaquia, las alegrías regresaron a los ‘bohemios’, que se plantaron en una final cuando eran un simple invitado. Los Poborsky o Nedved se ganaron la fama que aún hoy atesoran (ya en el retiro anunciado) y sólo un Gol de Oro en la finalísima ante Alemania, les dejó sin un título sorprendente.
En 2004 volvieron al primer plano con la misma generación de jugadores pero más expertos y competitivos. Fueron la atracción del torneo, se vengaron de Alemania e incluso eran considerados favoritos cuando se plantaron en semifinales tras un juego de velocidad y descaro que encandiló a todo el continente. Sólo la imprevisible Grecia les rompió el camino directo al éxito.
Karel Bruckner, muy positivo, sigue siendo el técnico siete años después de su arranque y, desde luego, ha tenido un papel trascendental. Ahora, ya con su marcha anunciada, evidencia un cambio cercano pues la generación de ‘oro’ ha pasado a mejor vida y las juventudes no parecen haber logrado ampliar el abanico de opciones para ser optimistas. Esta vez el seleccionador, conocido por ser un excelente motivador, necesitará doblegar esfuerzos.
Y es que la base del equipo es veterana y más que habituada a verse las caras en cada concentración checa. Su punto fuerte es, de nuevo, la solidez, experiencia y fuerza como bloque, porque si hay un cuadro donde cada jugador se conoce a la perfección, desde luego Chequia es el más aclamado. Siguen siendo vitales los Galasek y Koller (tras un año decepcionante para ambos al descender con el Nuremberg), Ujfalusi (puede estar atado por el Atlético tras desligarse de la Fiorentina) o Baros (que no levanta cabeza desde su admirable Euro 2004).
De la nueva hornada, sólo es atrayente el prometedor punta del Eintracht, Martin Fenin, que ha crecido esta campaña en la Bundesliga y que, en caso de intentar desequilibrar un resultado, es más que recomendable. De la generación intermedia, hay jugadores de un nivel casi similar en los que dependerá, sobre todo, el estado físico que alcancen. Jankulovski y Rozenthal son dos valuartes en condiciones normales peor ambos han tenido un año malo, que intentarán solucionar los Plasil (muy activo con la selección), Matejovski, Polak o Pudil, son una auténtica quimera en partidos de primer nivel donde pueden dar la cara o la cruz.
La estrella: Koller: No es el mejor delantero del planeta peor para el estilo de juego directo que práctica en ataque el equipo checo, para ellos es como si lo fuera. Clave a la hora de remachar jugadas, muy importante a la hora de saber provocar segundas jugadas y una pesadilla para todas las defensas por su corpulencia. Está ante su última cita porque al terminar la Eurocopa cuelga las botas.
La revelación: Fenin: Es la gran estrella de la próxima generación checa por calidad, llegada y claridad de ideas. Ha dado un paso adelante con una campaña meritoria en la Bundesliga donde ha firmado un final de campaña goleador que le da alas para el torneo. De la Sub 20 que tan buenos resultados dio este pasado año, fue el referente y sólo el se ha ganado la confianza del técnico.
Atentos a: Plasil: El centrocampista de Osasuna no sólo ha sido de los destacados en el Reyno, sino que suele cumplir al más alto nivel con los de Bruckner, que no le saca del once titular por nada del mundo. Con mucha llegada y sacrificio colectivo, el ‘rojillo’ va a ser clave para el devenir checo.



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#1 primo de rivera dijo,
31 Mayo 2008 12:50 pm
¿cómo que ujfalusi busca equipo? ¡si ha fichado por el atleti hace dos meses!
Vote:#2 ale dijo,
1 Junio 2008 10:28 am
os va a molar(sobre todo Amaral)Son videos de famosos apoyando a la selección para la eurocopa:
Vote:http://www.elpais.com/articulo/portada/once/Pais/Semanal/elpepusoceps/20080601elpepspor_7/Tes
#3 Bruckner desea el retiro ideal | Planeta Especial Mundial de Fútbol dijo,
1 Junio 2008 12:49 pm
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